Vulnerabilidad en PS5 que permite ejecutar títulos de PC y acceder a Xbox Cloud Gaming

Un colectivo de programadores dedicado a la PlayStation 5 consiguió ejecutar títulos originarios de Windows de forma nativa en la consola de Sony, además de habilitar el acceso a Xbox Cloud Gaming para transmitir juegos de su biblioteca. Este logro se difundió rápidamente en las plataformas sociales, donde numerosos usuarios difundieron partidas de obras emblemáticas como Half‑Life 2 (2004) y GTA IV.
El acceso no autorizado a la PS5 se fundamenta en la técnica conocida como jailbreak: un procedimiento que pretende suprimir las limitaciones de software y seguridad impuestas por el fabricante, concediendo al usuario un control ampliado sobre el aparato, incluida la capacidad de instalar aplicaciones de terceros ausentes de la tienda oficial de Sony, entre otras posibilidades.
Dicha alteración permite la incorporación de programas ajenos al ecosistema oficial de PlayStation, previamente sujetos a las restricciones del sistema.
Este progreso se sustenta en la creación de utilidades que extienden las capacidades de la consola más allá de los emuladores y aplicaciones convencionales. Por una parte, facilitan el acceso a plataformas de videojuegos en la nube; por otra, permiten la ejecución de software concebido para ordenadores con Windows.
Los responsables del jailbreak de la PS5
Uno de los desarrollos que sustenta este escenario es Relapse Exploit, una cadena de vulnerabilidades divulgada que, según sus autores, posibilita la toma de control del sistema de la PS5 en versiones de firmware comprendidas entre la 7.00 y la 13.60. Su alcance abarca potencialmente consolas PS5 y PS5 Pro que operen esas versiones.
El proyecto contó con la dirección de ntfargo y la colaboración de ufm42, Sonic_Iso, Jordy, Dr. Yenyen y diversos miembros de la comunidad investigadora de la consola. Tras su activación, el exploit introduce un cargador de archivos ELF en el puerto 9021, habilitando el arranque de aplicaciones complementarias, como herramientas homebrew, emuladores y software no firmado por PlayStation. El código fuente se aloja en GitHub y puede ejecutarse localmente mediante Python o a través de una versión hospedada en GitHub Pages.
Históricamente, los exploits públicos dirigidos a la PS5 se limitaban a versiones de firmware obsoletas, restringiendo su aplicación a consolas no actualizadas. Relapse extiende dicho rango hasta la versión 13.60, aunque la compatibilidad real depende del firmware presente en cada dispositivo.
Los autores advierten que el proceso aún presenta inestabilidad: la explotación del kernel puede requerir múltiples intentos y existe la posibilidad de que la consola quede inoperativa durante la ejecución. Por consiguiente, si bien la herramienta resulta operativa, aún no ha alcanzado plena estabilidad.
Xbox y Windows en la PS5
A raíz de esta apertura, surgieron varios proyectos que buscan expandir los límites del hardware de Sony. Uno de los más difundidos es PSBox Cloud Gaming. La aplicación actúa como un cliente no oficial de Xbox Cloud Gaming y permite la transmisión de juegos vía internet con una resolución de 1080p y una velocidad de 60 fotogramas por segundo.
Para optimizar la calidad visual, el programa aprovecha la GPU de la PS5 y posibilita el reescalado del contenido hasta 4K mediante AMD FSR 1 o Anime4K. Estas técnicas incrementan la resolución de salida sin que la transmisión original sea necesariamente de 4K.
El cliente también brinda compatibilidad con el mando DualSense, que puede emplearse como si fuera un controlador de Xbox. Según la descripción del proyecto, conserva funcionalidades como la vibración y la respuesta de los gatillos, y admite hasta cuatro mandos conectados simultáneamente.
La solución está dirigida a usuarios que dispongan de una suscripción a Game Pass Ultimate y deseen acceder al catálogo desde la PS5 sin necesidad de una PC o de una consola de Microsoft.
El segundo proyecto de relevancia es prospero‑win. Esta herramienta persigue ejecutar títulos de PC de forma nativa en la consola. Dentro de su arquitectura, contempla distintas rutas según la naturaleza del programa: el código de 64 bits se ejecuta directamente sobre el procesador x86‑64 de la PS5.
La aplicación también soporta el DualSense, teclado y ratón, y ofrece un lanzador que permite definir perfiles específicos para cada juego instalado.
Posibles respuestas de Sony al jailbreak de la PS5
La aparición de estas utilidades plantea un reto para Sony. La empresa podría intentar subsanar las vulnerabilidades mediante actualizaciones futuras del sistema, aunque la disponibilidad pública del código permite a otros investigadores examinar el método y explorar adaptaciones potenciales.
El escenario se suma a la filtración de las claves BootROM de la PS5, ocurrida a principios de 2026, que reveló una vulnerabilidad de hardware irremediable mediante actualizaciones de software en las consolas ya comercializadas. Según la información del proyecto, el problema también afecta a los modelos PS5 Pro en circulación.
Fuente: Ambito.com




