Alerta naranja en Chaco por el ‘Súper Niño’: el Paraná mantiene su caudal y el NEA se anticipa a una prolongada crecida

El noreste del país mantiene una monitorización continua de los ríos Paraná y Uruguay ante su progresivo aumento, lo que mantiene en estado de alerta a Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones, extendiendo también los problemas a la ribera entrerriana, en un contexto que las autoridades hidrológicas vinculan a lluvias atípicas en la cuenca superior.
En el Chaco, la determinación política se tomó el domingo por la noche; tras una reunión liderada por el gobernador Leandro Zdero, el Comité de Emergencia proclamó alerta naranja con la intención de anticiparse y evitar reaccionar cuando el nivel del agua ya haya superado los bordes.
Los datos manejados por la Administración Provincial del Agua (APA) justifican la preocupación: en los últimos tres días el Paraná ha acumulado entre 12 y 14 centímetros por día; a este ritmo, el sábado el cauce de Barranqueras alcanzaría los seis metros, umbral de alerta, y a mediados de la próxima semana rondaría los 6,50 metros, según estimaciones.
El giro de la situación se produjo durante el fin de semana, cuando las precipitaciones del sábado y domingo sobre la zona de Yacyretá intensificaron la subida del nivel. La APA había proyectado una descarga de 27 600 m³/s, pero los registros ya superan los 30 000 m³/s y podrían alcanzar los 31 200 m³/s, dado que los embalses se encuentran al máximo y deben efectuar descargas.
Aunque Orlando Morán, presidente del organismo, intentó transmitir serenidad, aclaró que no existen razones para el pánico, pese a que la elevación se mantendrá al menos hasta finales de mes.
En una entrevista, el funcionario puntualizó que no se trata de un pico brusco, sino de un aumento paulatino y sostenido, propio del manejo de una represa. Respecto al alcance de la medida, Morán precisó que la alerta naranja conlleva intensificar el seguimiento de pronósticos y niveles, y coordinar acciones con los municipios y las entidades provinciales. La alerta roja está reservada para situaciones extremas, como lluvias excepcionales sobre el Gran Resistencia, escenario que aún no se ha materializado.
El Comité de Emergencia Provincial ha declarado alerta naranja, manteniendo las labores preventivas, la observación constante de las condiciones climáticas y la coordinación de medidas. Es esencial seguir las recomendaciones y mantenerse informado a través de los canales oficiales. pic.twitter.com/lohkdg0DPc
Primeros refugios
En la zona metropolitana del Chaco, las barreras laterales que enlazan el río Negro con las lagunas ya fueron clausuradas y, por el momento, solo se realizan bombeos de prueba y labores de limpieza como medida preventiva. Fuera del Gran Resistencia, la atención se centra en las islas y los accesos.
La Isla del Cerrito figura entre los lugares donde podría haber población aislada, ya que algunos tramos se ven interrumpidos entre 4,50 y 4,70 metros, y el puente San Pedro deja de ser utilizable a partir de los 5,50 metros, valores que se superarán a lo largo de la semana.
En la ribera de Barranqueras, el nivel del agua obligó a varias familias a reubicarse, por lo que vecinos y empleados municipales erigieron refugios improvisados con lonas, postes de palmera, pallets y tacuaras, que albergan al menos a 70 personas; mientras tanto, en el barrio Club Náutico, uno de los más afectados por la crecida, los residentes abandonaron sus viviendas y se instalaron en las zonas elevadas, junto a las defensas.
Morán señaló que la situación actual guarda paralelismos con el fenómeno del Niño de 1998, aunque las anomalías en el Océano Pacífico son hoy más intensas. Advirtió que, mientras el Paraná se eleva por lluvias que caen a cientos de kilómetros, el interior chaqueño sigue demandando agua para cultivos como el girasol y el trigo.
El origen del aumento del caudal se sitúa en la cuenca superior, pues la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) abrió este último lunes 12 el vertedero principal de la represa para amortiguar los caudales más intensos que provienen de Itaipú y de las fuertes precipitaciones en las cuencas del Paraná y el Iguazú, vinculadas al fenómeno del Niño.
Según la EBY, el caudal que ingresa está un 40 % por encima de lo habitual para la época, alrededor de 26 300 m³/s, con proyecciones entre 29 000 y 32 000 m³/s para los próximos días.
La más golpeada
En Corrientes, más de 400 personas experimentaron los efectos del avance del agua, con familias evacuadas, caminos anegados y limitaciones en los pasos fronterizos. En Empedrado, más de 200 vecinos se autoevacuaron cuando el río invadió sus hogares; el intendente Fernando Echeverría informó una altura de 4,86 metros y alertó por el ganado de los pequeños productores, mientras el municipio declaró emergencia hídrica mediante la Resolución 431/2026.
Las proyecciones del Instituto Nacional del Agua tampoco son alentadoras, pues en la capital correntina el hidrómetro marcó 4,98 metros, 1,55 metros por encima del promedio histórico de octubre, y el INA estima que el nivel podría alcanzar los 6 metros el día 20, apenas medio metro por debajo del umbral de alerta. En Goya, por su parte, el río podría llegar a 5,50 metros para esa fecha, superando en 30 centímetros el nivel de alerta.
En cuanto al río Uruguay, en Paso de los Libres el nivel alcanzó 9,26 metros, superando la cota de evacuación de 8,50 metros, y en Monte Caseros, con el cauce a 7,10 metros, se bloquearon calles y se suspendieron el turismo, la navegación comercial y el transporte fluvial hacia Bella Unión. Los ganaderos ya trasladan sus rebaños a terrenos más altos, mientras la Asociación de Sociedades Rurales de Corrientes indicó que colabora con la provincia y el SENASA en un protocolo para facilitar el desplazamiento de animales ante una posible evacuación masiva.
INFO> Se cerró el puerto de Alvear (paso fluvial) en Corrientes por la crecida del río Uruguay. Comercios y vecinos fueron evacuados en la zona. #Corrientes #Alvear #RioUruguay #Inundaciones #ElNiño pic.twitter.com/Mm72jJYvfs
En vigilancia
En Formosa, el río Paraguay muestra, por el momento, un comportamiento más moderado, por lo que se anticipa un ascenso contenido, con niveles entre 4 y 4,50 metros. En Entre Ríos, la preocupación se concentra en la ribera del Uruguay, ya que en Concordia el agua inundó tramos de la costanera y obligó a reubicar a varias familias, mientras entidades isleñas solicitaron la declaración de emergencia agropecuaria para evitar ventas forzadas de animales. Con pronósticos que auguran más lluvias, la región se prepara para una crecida que se medirá en semanas, no en días.
Obras que no llegan
La emergencia volvió a poner en el foco la cuestión del financiamiento de la infraestructura hídrica, pues según datos oficiales del Ministerio de Economía, entre 2024 y mayo de 2026 el Gobierno recaudó $375.400 millones del Impuesto a los Combustibles destinados a obras hídricas, pero sólo ejecutó $116 mil millones, aproximadamente el 31 %.
La ejecución anual fue del 12 % en 2024, del 24 % en 2025 y del 63 % hasta fines de mayo de 2026. Estos recursos están específicamente destinados a proyectos, mantenimiento y servicios de infraestructura hídrica, recuperación de tierras productivas y control y mitigación de inundaciones.
Lo que no se invirtió en obras encontró otro destino: en junio de 2026, el Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica disponía de $290.000 millones invertidos en Letras del Tesoro y $49.000 millones en depósitos a la vista, recursos que triplican lo invertido en obras durante la gestión del presidente Javier Milei.
El cambio cuenta con respaldo normativo, pues el decreto original de 2001 sólo permitía colocar el dinero ocioso en plazos fijos de bancos oficiales, mientras que en 2025 el actual gobierno habilitó su uso para suscribir deuda del Tesoro. El propio vocero presidencial, Adrián Ravier, reconoció que “parte de esos fondos se utiliza para sostener el equilibrio fiscal”.
Especialistas en presupuesto público explicaron que, al no ejecutarse, esos ingresos mejoran el resultado fiscal y, al invertirse en letras, otorgan liquidez al Tesoro para afrontar vencimientos u otras necesidades financieras. El patrón se repite en otras áreas; por ejemplo, el programa de infraestructura vial recibió $827 mil millones entre 2024 y 2025, pero Vialidad Nacional ejecutó obras por $381 mil millones, alrededor de un tercio. Mientras el agua avanza sobre la costa del Litoral, el debate sobre cuánto se invierte en prevención y defensas vuelve a ser una prioridad para las provincias ribereñas.
Fuente: Ambito.com





