Un reencuentro Superclásico

Los hinchas millonarios vuelven al Monumental a posteriori de mucho tiempo.
La demora terminó. Se encontraron en Libertador y Quinteros para fundirse en un ataque. Uno con la camiseta de River maniquí 2015, cuando el equipo de Marcelo Gallardo se consagró campeón de la Copa Libertadores, y el otro con la casaca retro de 1996, incluso ganadora del mayor certamen continental.
Bajo el Paraíso desprovisto de nubes, en compañía del sol de primavera, se mostraron felices, sin quitarse los barbijos y se fundieron en un ataque. Los «amigos de cancha» tacharon hasta el posterior día para retornar.
Son esos que se encontraban domingo de por medio en la misma tribuna, en el mismo sector, y que se reconocían a unos metros.
La bienestar, aún con los rostros cubiertos, podía palparse. Como en cada cantón cercana al Monumental.
Bares copados de hinchas a la hora del piscolabis, a pocas cuadras del estadio, oficiaron de previa para los cánticos que no se olvidaron. Como si estuviesen en la Sívori adhesión o la San Martín media.

Los hinchas millonarios vuelven al Monumental a posteriori de mucho tiempo.
Otros eligieron parques cercanos para valer una especie de picnic del día de la primavera para celebrar la revés con dedicatoria de por medio.
Las calles se tiñeron de rojo y blanco una vez más. El paisaje habitual de hace un año y medio recobró vida. Y con ellos la Policía, mucha, desde Pampa hasta Libertador, hasta la entrada del micro de Boca al estadio.
El Superclásico, ni más ni menos, volvió a Núñez, los hinchas se dieron el regusto tan postergado por la pandemia de coronavirus y el Monumental volvió a cuchichear, a cantar y delirar.
Fuente de la noticia: Agencia Telam





