Anthropic supera a OpenAI en facturación: la feroz competencia por el dominio de la Inteligencia Artificial

Tras el explosivo arranque que provocó ChatGPT, OpenAI se consolidó como la compañía emblemática del auge comercial de la Inteligencia Artificial generativa. El asistente conversacional se transformó en el vehículo que introdujo esta tecnología al gran público, obligando a gigantes como Google, Microsoft y Meta a acelerar sus propias iniciativas. Sin embargo, esa posición privilegiada comenzó a erosionarse.
Anthropic, la firma detrás de Claude, registró por primera vez ingresos superiores a los de OpenAI en el trimestre. Durante el segundo trimestre de 2026, la compañía reportó US$11.600 millones, frente a los US$6.700 millones que anotó OpenAI. La diferencia es sustancial: Claude aportó aproximadamente US$4.900 millones más que ChatGPT, alcanzando una facturación que prácticamente duplica la de su rival. Este desempeño indica un punto de inflexión en un mercado donde OpenAI había mantenido durante años una posición hegemónica.
Anthropic supera a OpenAI y redefine el panorama
Los resultados de este segundo trimestre revelan dos realidades contrastantes. OpenAI logró un aumento del 18 % respecto al periodo anterior, pasando de US$5.700 millones a US$6.700 millones. No obstante, ese ritmo quedó muy por debajo del registrado por Anthropic, que más que duplicó sus ingresos y, adicionalmente, obtuvo una utilidad operativa en el mismo intervalo. Este crecimiento se debió, en gran medida, a Claude Code, una solución enfocada en programación que se erigió como uno de los principales impulsores comerciales de la empresa.
Este dato resulta significativo porque ilustra la dirección en la que se está desplazando una parte relevante del mercado de Inteligencia Artificial. Mientras los chatbots dirigidos al consumidor siguen siendo esenciales para atraer nuevos usuarios, las herramientas destinadas a empresas y desarrolladores están adquiriendo un peso cada vez mayor.
Anthropic diseñó gran parte de su plan de acción con ese segmento en mente. Claude no se limita a ser un asistente conversacional; también brinda modelos orientados a labores profesionales, análisis de datos y desarrollo de software. Esta orientación facilitó que la compañía asegurara una fuente de ingresos robusta entre clientes corporativos.
Claude Code, el motor que impulsó el ascenso de Anthropic
Una de las claves para comprender el salto de Anthropic reside en la creación de herramientas dirigidas a profesionales. Claude Code fue concebido para interactuar directamente con código fuente y asistir a los desarrolladores en tareas que van desde la escritura de programas hasta la revisión de proyectos existentes. Este producto forma parte de una tendencia creciente: transformar los modelos de Inteligencia Artificial de simples chatbots a sistemas capaces de ejecutar operaciones complejas.
Ese giro resulta crucial para el modelo de negocio. Una organización puede adquirir una herramienta de IA para decenas, cientos o incluso miles de empleados, lo que genera un valor económico mucho superior al de una suscripción individual a un chatbot.
Anthropic también amplió la integración de Claude con otras aplicaciones del entorno laboral. Recientemente, la compañía reforzó la conexión con Gmail, permitiendo que Claude envíe, responda y reenvíe correos electrónicos desde la cuenta del usuario. Estas funcionalidades buscan transformar a los modelos de IA en asistentes operativos capaces de ejecutar acciones, más allá de responder preguntas. La rapidez con que esta demanda ha crecido en pocos meses evidencia la velocidad del mercado para este tipo de soluciones.
Competidores y protagonistas en la revolución de la IA
La trayectoria de Anthropic posee un detalle llamativo: varios de sus fundadores y ejecutivos previo a ello laboraron en OpenAI. Entre ellos se encuentra Dario Amodei, actual director ejecutivo de Anthropic, quien desempeñó el cargo de vicepresidente de investigación en OpenAI. Amodei abandonó la empresa en 2020 junto a otros colegas y, poco después, fundó Anthropic.
Desde entonces, ambas compañías han tomado rumbos diferentes. OpenAI se consolidó como la referencia global en IA generativa gracias al éxito de ChatGPT, mientras que Anthropic enfocó el desarrollo de Claude en seguridad, programación y aplicaciones empresariales.
La rivalidad también se trasladó al ámbito político. En marzo del presente año, la administración de Donald Trump prohibió el uso de Claude en agencias federales después de un conflicto con Anthropic respecto a las condiciones bajo las cuales sus modelos podían emplearse. La empresa se negó a autorizar aplicaciones vinculadas a vigilancia masiva y desarrollo de armamento autónomo. Esa prohibición provocó un efecto inesperado: Claude alcanzó gran visibilidad y se posicionó como la aplicación más descargada en la App Store, superando temporalmente a ChatGPT y Gemini.
Que Anthropic haya superado a OpenAI en ingresos durante un trimestre no implica que ChatGPT haya perdido su relevancia como uno de los productos más influyentes del sector. Es poco probable que eso ocurra. Lo que los datos revelan hoy es otra cuestión: Anthropic ha conseguido monetizar con mayor rapidez su expansión en el segundo trimestre de 2026. La interrogante ahora es si podrá mantener esa ventaja. En el dinámico entorno tecnológico actual, resulta imposible predecir con certeza qué ocurrirá en el futuro.
Fuente: Ambito.com





