Carlos Sadir y Gerardo Morales evalúan la situación en San Salvador de Jujuy y avivan el debate interno de la UCR

En el panorama del radicalismo jujeño se reconoce abiertamente que la pugna por la alcaldía de San Salvador de Jujuy trasciende el ámbito municipal. Por un lado, Raúl “Chuli” Jorge, dirigente comunal que lidera la capital desde 2007 y que no descarta postularse a un sexto período, y, por el otro, Adriano Morone, diputado provincial adscrito al Frente Jujuy Crece y ex presidente de la Juventud Radical a nivel nacional, quien recorre los barrios con una propuesta propia.
El enfrentamiento local refleja la tensión subyacente que atraviesa la UCR provincial, protagonizada por el gobernador Carlos Sadir, que respalda a Jorge, mientras Gerardo Morales impulsa a Morone.
Morone, en sus recorridos, plantea la necesidad de impulsar el desarrollo urbano y advierte que los avances tecnológicos obligan a replantear la operatividad municipal. Entre sus iniciativas destaca la creación de una ventanilla única que permita iniciar y seguir trámites tanto presencial como digitalmente, evitando que los vecinos tengan que presentar repetidamente la misma documentación.
Propone, además, un programa de capacitación continua para el personal municipal, la instalación de un campus universitario en el parque Belgrano de Alto Comedero mediante un convenio con la Universidad Nacional de Jujuy, y la renovación de las paradas de ómnibus en toda la capital. Su discurso intenta introducir la idea de una ciudad que requiere un modelo de gestión distinto para la próxima década.
La juventud radical de la capital fue la primera en expresar esa aspiración, ya que su presidente, Camilo Atim, se pronunció en contra de una nueva candidatura de Jorge. Lo hizo elogiando la gestión del intendente, que consideró una de las más transformadoras desde la vuelta de la democracia, pero con un argumento que incomoda al actual alcalde.
«Tras cinco mandatos y cerca de veinte años al frente del municipio, el partido que en 2023 impulsó la reforma constitucional para limitar las reelecciones debería ser el primero en aplicar la alternancia, más allá de lo que permitan las cláusulas transitorias», señaló. En esa intervención también se citó el fallo de la Corte Suprema de diciembre de 2024 sobre la reelección indefinida en Formosa.
Jorge, por su parte, no se muestra afectado y, desde su entorno, se difunde la voluntad de continuar, respaldada por encuestas, mientras se minimizan las demandas de renovación como meras opiniones entre muchas.
El legislador provincial radical Adriano Morone se proyecta como candidato a la intendencia de la capital, contando con el apoyo de Gerardo Morales.
El centro de pensamiento de Gerardo Morales
El aval a Morone trasciende la militancia juvenil. Su candidatura cuenta con el respaldo del Instituto de Políticas Públicas (IPP), la fábrica de ideas que Gerardo Morales creó y que sirvió como base programática del frente que accedió al poder en 2015.
El exgobernador revitalizó el espacio en su sede histórica de la calle Senador Pérez, organizándolo en catorce comisiones temáticas que abordan áreas como ciudades inteligentes, inteligencia artificial, economía del conocimiento, transición energética y minerales críticos. Una parte sustancial de sus equipos está compuesta por jóvenes profesionales, el mismo perfil generacional que Morone incorpora en su proyecto.
Para Morales, el IPP constituye una herramienta para seguir influyendo sin ocupar un cargo estatal. Mientras Sadir ejerce la gobernación, el exmandatario reúne a técnicos y debate el programa para la próxima década. En la práctica, el instituto se ha convertido en un segundo polo de elaboración política dentro del oficialismo.
La renovación no es una concesión ni una necesidad circunstancial. Representa la máxima expresión de una dirección que entiende que el futuro se construye formando dirigentes, delegando responsabilidades y confiando en una nueva generación. #Jujuy #gerardomorales #Radicalismo pic.twitter.com/90cAP7bHDZ
El Gran Jujuy como vínculo estratégico
La relación entre Sadir y Jorge se remonta a más de una década, pues el gobernador desempeñó la secretaría de Hacienda del municipio capitalino y presidió el Concejo Deliberante. En los últimos meses esa interacción se reforzó a través del Gran Jujuy, el espacio de coordinación metropolitana impulsado por el intendente.
En septiembre, con la firma de un convenio en El Carmen y la presencia del gobernador, se incorporaron esa ciudad y Monterrico, completando un esquema integrado por siete municipios: San Salvador de Jujuy, Yala, Palpalá, Perico, Monterrico, El Carmen y San Antonio.
Resulta relevante el dato político de que este conglomerado aglutina alrededor del 60 % de la población provincial, lo que lo vuelve decisivo en cualquier plebiscito. Jorge y Sadir coincidieron en la necesidad de homogeneizar normas, servicios y tarifas entre las ciudades del área, así como de coordinar políticas de transporte, residuos, medio ambiente y salud mental. Para el gobernador, el intendente constituye uno de sus principales apoyos territoriales; desplazarlo de la capital equivaldría a debilitar uno de los pilares de su base.
Carlos Sadir y Raúl “Chuli” Jorge, una alianza política que se ha consolidado en los últimos años.
Esta disputa en la capital se inserta en una tensión más amplia que ya se manifestó cuando Morales exigió públicamente a Sadir que ordenara las candidaturas del oficialismo, incluida la de la capital, advirtiendo que, de no llegar a un acuerdo, podrían surgir otros aspirantes a la gobernación dentro del propio espacio. No obstante, en la mesa de negociación también están la vicegobernación, cuyo titular Alberto Bernis aspira a la reelección, y la conformación de las listas legislativas, en un bloque donde predominan los diputados alineados con el exgobernador.
El clima se volvió tenso en las últimas semanas tras la interpelación al ministro de Cultura y Turismo, Federico Posadas, respaldada por legisladores oficialistas, según informó Ámbito.
Al abandonar el recinto, el funcionario sostuvo que la provincia no puede vivir bajo un doble mando y que la única autoridad es la de Sadir. El bloque Jujuy Crece respondió con un comunicado en el que reivindicó una mesa de decisiones compartida entre Sadir, Bernis y Morales. Las encuestas de agosto sitúan al gobernador con una imagen positiva cercana al 50 %, superando a su predecesor, un dato que también alimenta el debate sobre quién dirige el armado radical.
Mayo a la vista
Mientras tanto, Sadir procura impulsar su agenda de gestión y, esta semana, se reunió con intendentes para repasar prioridades de obra, confirmando que las elecciones provinciales se celebrarán en mayo, aunque aún no se ha fijado una fecha concreta. Jujuy desdoblará sus comicios nacionales de octubre de 2027, como ya decidió Tucumán y lo hará Salta. El gobernador conserva la facultad de convocarlos con al menos noventa días de antelación y utiliza esa herramienta para manejar los tiempos de la interna.
El reto para el radicalismo será tensionar la cuerda sin romperla. «La capital es clave para que la UCR mantenga la provincia, y una fractura entre los sectores de Sadir y Morales en la ciudad más poblada podría abrir la puerta a la oposición peronista y a La Libertad Avanza». «Jorge y Morone saben que pueden competir, pero que al día siguiente necesitarán el voto del otro», reflexionó una fuente consultada por este medio.
El debate jujeño forma parte de un escenario más amplio, ya que la UCR se prepara para 2027 con el objetivo prioritario de conservar los distritos bajo su mando. Además de Sadir en Jujuy, cuenta con mandatarios en Santa Fe —Maximiliano Pullaro—, en Mendoza —Alfredo Cornejo—, en Chaco —Leandro Zdero— y en Corrientes —Juan Pablo Valdés. Valdés no se presentará a las urnas por el calendario desfasado de su provincia, y Cornejo es el único que no tiene posibilidad de reelección.
La relación con el gobierno de Javier Milei divide las estrategias, pues Cornejo y Zdero fueron los únicos gobernadores radicales que cerraron acuerdos con los libertarios para defender sus provincias y aspiran a repetirlos, aunque en Mendoza la sucesión complica el panorama. Sadir, en cambio, mantiene un vínculo institucional con la Casa Rosada pero descarta, por ahora, una alianza provincial con La Libertad Avanza, decisión que también se pondrá a prueba en las elecciones de mayo.
Fuente: Ambito.com





