Con miras a las próximas elecciones, EE.UU. destinará un tercio de sus reservas de diésel para contener el alza de precios

La administración de Donald Trump pondrá a disposición, mediante préstamo, hasta 315 000 barriles de diésel para calefacción, lo que representa aproximadamente un tercio de las reservas estratégicas de EE. UU., con la intención de mitigar el incremento de los precios energéticos. El anuncio fue realizado este miércoles por el Departamento de Energía, en medio de las dificultades de suministro vinculadas a los conflictos en Oriente Próximo y Ucrania.
El stock de emergencia del noreste estadounidense contiene un millón de barriles de diésel de bajo contenido de azufre. La gestión republicana abrirá una licitación competitiva que permitirá la participación de distribuidores minoristas y operadores de terminales de almacenamiento.
De acuerdo con el Departamento de Energía, el objetivo del programa es llevar combustible a las regiones que presentan dificultades de abastecimiento. Las compañías adjudicatarias deberán devolver la misma cantidad recibida, más un excedente, para garantizar la reposición de las reservas antes del ciclo de calefacción 2027‑2028.
El conflicto con Irán incide en la escalada de los precios del diésel
Esta decisión se produce tras la presión de legisladores bipartidistas que solicitaron a la Casa Blanca el uso de las reservas para aliviar la carga financiera de la energía. El precio del diésel, producto químicamente similar al destinado a la calefacción, alcanzó los US$6,50 por galón, en un contexto de restricciones de suministro provocadas por la confrontación con Irán.
La administración Trump también señaló que parte de la escasez se debe a los ataques ucranianos contra refinerías rusas. Ante este panorama, el gobierno evaluará la necesidad de liberar volúmenes adicionales de las reservas estratégicas.
El secretario de Energía, Chris Wright, respaldó la medida y manifestó que la administración está dispuesta a emplear todas las herramientas a su alcance para contener los costos energéticos de la población estadounidense. No obstante, puntualizó que se trata de una solución transitoria ante una interrupción temporal del suministro.
Los envíos se efectuarán desde instalaciones situadas en Maine, Massachusetts y Connecticut, y deberán completarse antes del 13 de noviembre. La ventana para la presentación de ofertas permanecerá abierta hasta el martes 27 de octubre.
El aumento del precio del combustible también genera repercusiones políticas. El encarecimiento de la calefacción se ha convertido en un tema central de cara a las elecciones legislativas del 3 de noviembre, en las que los republicanos aspiran a mantener el control de ambas cámaras del Congreso. En el noreste del país, una proporción significativa de hogares depende del diésel para calentar sus viviendas durante la temporada invernal.
Esta acción se suma a otras iniciativas de Washington destinadas a amortiguar el impacto de la crisis energética. La administración ya había autorizado el préstamo de petróleo de la Reserva Estratégica de EE. UU., mientras impulsa proyectos para ampliar el suministro de gas natural en Nueva York y Nueva Inglaterra.
Fuente: Ambito.com




