Matías Viña, último futbolista del «container» de River, formula duras críticas a la dirigencia: «No están a la altura de la institución»

Matías Viña resultó ser el último de los catorce deportistas desvinculados que abandonaron River. El defensor uruguayo, quien incluso llegó a desempeñarse brevemente como arquero en el “Millonario” durante la Copa Sudamericana, lanzó fuertes recriminaciones contra la gestión directiva por el trato dispensado a él y a los compañeros excluidos en Cantilo.
Nadie me notificó de lo acontecido. Se erigieron barreras para bloquear mi partida. Estaba preparado para rescindir el vínculo y volver a Brasil, afirmó Viña en la rueda de prensa de su presentación en Brasil.
Quisiera expresar mi gratitud a Flamengo, pues siempre se mostraron dispuestos a atender la coyuntura que atravesaba allí, añadió al referirse a las negociaciones.
Agradezco a la directiva parcial de River y a la institución, aunque mi disputa giró en torno a aspectos contractuales. Mantuvé una conducta profesional, incluso actué como guardameta cuando el equipo lo requirió. Reconozco que mi arranque no fue óptimo, pero mi desempeño mejoró notablemente al final, culminando con mi participación en el Mundial, reflexionó Viña sobre su paso por River.
River es una entidad de gran envergadura, sin embargo, cuenta con personas dentro, la dirigencia, que no están a la altura del prestigio institucional que representa.
Viña permaneció apenas medio año en River, después de incorporarse bajo un préstamo de un año a partir de enero, con cláusula de compra sujeta al cumplimiento de metas. No obstante, su trayecto se truncó prematuramente cuando la entidad decidió excluirlo y relegarlo.
En ese contexto, manifestó que, de haberle comunicado que no adquirirían su registro y que no alcanzaría el 50 % de los encuentros requeridos para activar la cláusula, lo habría comprendido. “Bastaba con informarme de esa decisión y habría buscado una solución adecuada para ser reemplazado sin quedarme dos meses en una situación tan desfavorable”, añadió.
Viña concluyó: “River es una institución de gran magnitud y no merece los hechos que se están gestando ni las acciones de la directiva”.
Fuente: Ambito.com





