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Intensifica la contienda interna de la UCR de Córdoba con la llegada de dos listas que convergerán en septiembre

Unión Cívica Radical (UCR) de Córdoba se sumergió plenamente en la fase electoral después de que el rechazo registrado en el Congreso interno del 11 de julio descartara la prórroga de los mandatos promovida por el presidente del partido, Marcos Ferrer, y su referente político, el exdiputado nacional Rodrigo de Loredo.

Con 75 sufragios a favor, 41 en contra y una abstención, la dirigencia deloredista quedó a tan solo tres votos de los dos tercios requeridos para prolongar su gestión hasta septiembre de 2027, lo que forzó la convocatoria de elecciones internas para el 20 de septiembre.

La determinación del Comité Provincial, suscrita el 20 de julio, estableció un calendario riguroso: el 10 de agosto se cerró el plazo para el reconocimiento de núcleos internos; el 13 de agosto marcó la fecha límite para la inscripción de alianzas; y el 18 de agosto se oficializaron las listas. En juego no solo figura la presidencia del Comité Provincial, sino toda la estructura partidaria: vicepresidencias, secretarías, delegados al Comité Nacional, cargos congresales, integrantes de tribunales y autoridades de comités departamentales, de circuito y subcircuito en toda la provincia.

El oficialismo partidario, agrupado bajo la denominación Generación X y encabezado por De Loredo y Ferrer, promueve la candidatura del jefe del bloque de legisladores radicales en la Unicameral, Matías Gvozdenovich, para presidir el Comité Provincial. Desde esa posición iniciaron gestiones de diálogo con Confluencia, el sector liderado por el exintendente Ramón Mestre, pero esas conversaciones se estancaron, al menos por el momento.

Con este pasacalle amaneció la sede provincial de la UCR de Córdoba, antes del debate en el Senado por la Ley de Tierras.

Por otro lado, el mestrismo —que se opuso a la prórroga de mandatos y presionó para la convocatoria de elecciones— comenzó a articular una coalición opositora en una reunión celebrada a principios de esta semana, a la que asistieron Mestre, Carlos Becerra (Identidad y Conducta Radical), Fernando Montoya (Córdoba Abierta), Juan Jure (Córdoba con Todos) y Cristian Canalis, en representación de la Tercera Vía.

Los sectores opositores acordaron posponer la discusión de candidaturas en una primera fase y centrarse en tres ejes: recuperar la identidad del partido, construir un programa común y devolver a la UCR un protagonismo político, según informó una fuente consultada por Ámbito.

Se filtró a este medio que “aún persiste la posibilidad de alcanzar un acuerdo” y que el mestrismo buscará agotar el proceso de diálogo, pero que la condición indispensable para cualquier pacto será la existencia de “un programa común de ideas”.

La “Tercera Vía”

Mientras De Loredo y Mestre disputan la supremacía de los bloques mayoritarios, emerge una tercera corriente que intenta abrirse paso en medio de la polarización. El intendente de Mina Clavero, Luis Quiroga, se posicionó como referente de la denominada “Tercera Vía”, un espacio que aglutina a intendentes, legisladores y dirigentes del interior provincial con una propuesta que revaloriza la identidad histórica boina blanca, defiende a jubilados y trabajadores, apoya a las pymes, promueve la educación pública y favorece la movilidad social ascendente.

El radical de Mina Clavero, Luis Quiroga, que busca una alternativa a De Loredo y Mestre, actúa junto a la vicegobernadora Myriam Prunotto.

Quiroga organizó un encuentro en febrero pasado que reunió a figuras como los legisladores provinciales Dante Rossi y Sebastián Peralta, el tribuno de Cuentas de San Francisco Cristian Canalis y dirigentes de localidades como Tulumba y Bell Ville. En esa jornada, los participantes coincidieron en que la UCR cordobesa atraviesa un “espacio de discusión cerrado”, dominado por acuerdos de cúpula, y subrayaron la necesidad de “unir al partido” bajo la premisa de que no existen “dueños ni líderes indiscutidos”.

Desde la perspectiva institucional, Quiroga fue uno de los críticos más enérgicos del intento de prórroga de los mandatos partidarios. “Nada justificaba la convocatoria de un congreso partidario vía Zoom para buscar una prórroga de mandatos”, manifestó en entrevista con Canal 10 de Córdoba. Añadió: “El partido se transforma en el reducto de unos pocos y considero que el radicalismo cordobés no merece esa situación”.

La fractura

El posicionamiento frente al gobierno de Javier Milei se erigió como una de las principales líneas de fisura dentro del radicalismo cordobés. Los sectores opositores reclaman que la UCR mantenga autonomía política y evite vincularse al oficialismo nacional. En ese sentido, Mestre participó en la movilización contra la ley de extranjerización de tierras y el mestrismo cuestionó la decisión de la dirigencia partidaria de retirar una pancarta contra el Gobierno que había sido colocada en la Casa Radical.

La Argentina no se vende y las convicciones de nuestro pueblo, tampoco. Participamos de la marcha en defensa de nuestra soberanía, nuestra tierra y nuestros recursos naturales.

Somos un país bicontinental, y nuestro territorio se extiende sobre los continentes americano y… pic.twitter.com/LTNeO6vquW

Quiroga, por su parte, fue rotundo al ser consultado sobre los sectores que buscan acercarse a La Libertad Avanza: “Cualquier decisión que tome la Unión Cívica Radical de Córdoba debe tomarse dentro del marco de la institucionalidad, y no por un grupo de dirigentes que se adjudiquen las decisiones del partido, como ocurriría si se prorrogasen los mandatos”. Desde el deloredismo la lectura es distinta, al sostener que la Tercera Vía y los sectores opositores le “hacen el juego al peronismo” y que detrás de los movimientos internos estaría la mano del PJ de Martín Llaryora para profundizar las divisiones.

Lo que se juega Rodrigo De Loredo

De Loredo presentó su candidatura a gobernador para diciembre de 2025 ante 200 dirigentes, con la intención de romper los 27 años de hegemonía peronista en la provincia. Sin embargo, perder el control de la UCR podría suponer un revés decisivo para esas metas.

Desde el entorno deloredista se argumenta que la búsqueda de una lista de unidad no constituye una debilidad, como algunos afirman, sino una medida pragmática para evitar el desgaste de una contienda que, en el interior provincial, genera resistencia entre intendentes y dirigentes territoriales debido al costo que implica una interna. El cronograma avanza y, en diez días, debería emerger un acuerdo si se pretende eludir una elección interna en las urnas.

Fuente: Ambito.com

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