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Apple evalúa alternativas para su suministro de chips y dispara el valor de las acciones de Intel

Las acciones de Intel reflejaron un brinco convincente durante la caminata del martes en Wall Street, en una rueda marcada por versiones que indican que Apple analiza alternativas en el interior de su cautiverio de suministro de chips. El movimiento no pasó inadvertido e impulso la capitalización de la compañía nuevamente por encima de u$s500.000 millones y reavivó el debate sobre el nuevo atlas competitivo del sector.

El papel trepó 12,95% hasta los u$s108,18, con una suba acumulada de 174,71% en lo que va del año y de 433,70% en los últimos doce meses. En paralelo, el valor de mercado escaló de u$s481.390 millones a u$s543.712 millones en una sola caminata.

Los motivos detrás del convincente brinco de Intel

Uno de los disparadores detrás del brinco en las acciones de Intel fue un crónica de Bloomberg que dio cuenta de contactos preliminares entre Apple, Intel y Samsung Electronics. Según ese reporte, la firma de la manzana inició conversaciones exploratorias con Intel para evaluar el uso de sus servicios de fabricación, al tiempo que visitó instalaciones que Samsung desarrolla en Texas. El objetivo es claro: ampliar el abano de proveedores más allá de Taiwan Semiconductor Manufacturing (TSM), su socio histórico.

El interés de Apple genera un esforzado impulso en el valor de merado de Intel.

Detrás de la intrepidez se encuentra un problema que empieza a crecer en la industria: un cuello de botella cada vez más evidente. La demanda de chips vinculados a inteligencia industrial —tanto para centros de datos como para dispositivos— tensiona la capacidad adecuado y obliga a los grandes jugadores a diversificar riesgos. Apple ya reconoció limitaciones en el suministro de procesadores, un cifra que condiciona el ritmo de crecimiento de productos esencia como iPhone y Mac.

En ese contexto, la esforzado dependencia con la firma taiwanesa TSMC, que concentra la producción en nodos avanzados, aparece como un punto sensible. La posible incorporación de Intel y Samsung abre la puerta a una redistribución de la manufactura, con veterano peso en Estados Unidos.

Más allá de las incógnitas sobre la demanda de chips, el impulso financiero asimismo tuvo sus razones en los fundamentos de la compañía. Es que Intel viene de presentar un oscilación trimestral que superó con holgura las previsiones: reportó un beneficio por acto de u$s0,29 frente a los u$s0,02 esperados, apuntalado por el crecimiento del negocio de servidores conexo a la inteligencia industrial.

Durante abril, Intel fue la acto con mejor rendimiento en el interior del S&P 500, con un plataforma de 114,09%, en un contexto donde la demanda de chips avanzados redefine el pulso de la industria.

El observación incorpora, encima, señales de progreso en la ejecución industrial. En particular, se destaca que “la ejecución en los rendimientos de fabricación 18A/14A está avanzando mejor de lo esperado”, en remisión a los procesos productivos más avanzados. A esto se suman proyecciones que anticipan que “Intel ahora espera un crecimiento de unidades de CPUs de servidores de doble dígito en 2026” y que “espera alcanzar el punto de equilibrio operativo en la fundición hacia finales de 2027”.

Fuente: Ambito.com

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