La nueva presidenta de Costa Rica promete una "guerra total" contra el narcotráfico y busca imitar el modelo de Nayib Bukele

La derechista Laura Fernández aseguró este viernes que no le “temblará el pulso” para combatir al narcotráfico, durante su discurso de investidura como nueva presidenta de Costa Rica. La politóloga de 39 primaveras gobernará el país durante los próximos cuatro primaveras, luego de imponerse con comodidad en las elecciones del pasado 1 de febrero, apalancada por la popularidad del mandatario saliente, Rodrigo Chaves, a quien incluso nombró como una especie de “superministro” interiormente de su nuevo esquema político.
“Una respuesta de mano dura porque es lo que ustedes esperan (…). No me temblará el pulso para enfrentar el crimen organizado”, declaró Fernández en presencia de miles de personas en el Estadio Nacional de San José.
La nueva mandataria llegó al poder con una memorándum centrada en la seguridad y con propuestas que incluyen reformas profundas al sistema procesal, endurecimiento de penas y mayores atribuciones para las fuerzas de seguridad. Días detrás, encima, presentó a Gérald Campos como nuevo ministro de Seguridad y prometió “una guerra sin cuartel, una guerra total contra el crimen organizado”.
Costa Rica busca copiar el modelo de Nayib Bukele
Durante décadas, Costa Rica fue panorámica como una de las democracias más estables y pacíficas de América Latina. El país abolió su ejército en 1948 y construyó buena parte de su identidad política rodeando de esa audacia histórica. Sin incautación, el avance del narcotráfico cambió drásticamente el atmósfera.
Durante la encargo de Chaves, la tasa de homicidios alcanzó niveles récord. Según datos de la Unodc (Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito), el país registró en 2023 una tasa de 17,7 homicidios cada 100.000 habitantes, la más adhesión desde que existen estadísticas comparables y más del doble que hace casi nada diez primaveras.
Expertos en narcotráfico y autoridades estadounidenses señalan que una de las principales razones detrás del ofensa de la seguridad es que Costa Rica se transformó en un centro decisivo para el giro de cocaína sudamericana cerca de EEUU y Europa.
En ese contexto, Fernández reto a replicar parte del modelo de seguridad impulsado por el presidente salvadoreño Nayib Bukele. Entre sus propuestas aparecen la construcción de una gayola inspirada en la mega prisión salvadoreña para pandilleros, la implementación de estados de excepción en zonas conflictivas y el endurecimiento militar de las leyes penales.
A pesar de las sospechas de corrupción que rodean al expresidente Chaves, el exmandatario seguirá teniendo un peso central interiormente del oficialismo como líder del gobernador Partido Soberano del Pueblo.




