Roger Federer: dos décadas en el circuito sin que nadie se canse de verlo
Roger Federer: dos décadas en el circuito sin que nadie se canse de verlo
Cuando Roger Federer obtuvo por primera vez la Copa Hopman, en 2001, el alemán Alexander Zverev todavía ni empuñaba una raqueta, por el peso que representaba para sus tres años de edad. Diecisiete años más tarde, Zverev es la amenaza más firme de la nueva generación para meterse como una cuña entre el tridente de curtidos caciques que integran Novak Djokovic, Rafael Nadal y Federer, mientras Andy Murray padece con su cadera y Juan Martín del Potro vive en un permanente y delicado equilibrio entre su físico traicionero y la dinamita de su tenis.
La temporada pasada se cerró con un Zverev imponente en el Masters de Londres, vencedor del suizo en la semifinal y de Djokovic en la definición. "Sascha" dejaba 3-3 el historial con el mito de Federer. En los albores de 2019, cuando se suceden las especulaciones sobre cómo quedará el mapa de la cima del tenis dentro de doce meses, Roger se reencuentra con buenas sensaciones. "Estoy un poco sorprendido de que los partidos hayan ido tan bien. Y feliz de que esté sintiéndome tan pleno y jugando como estoy haciéndolo", expresó el suizo tras conquistar la Copa Hopman, un torneo mixto por países jugado en Perth (Australia), en compañía de su compatriota Belinda Bencic.
El festejo para la pareja llegó luego del triunfo en dobles sobre Zverev-Angelique Kerber por 4-0, 1-4 y 4-3 (4) en el formato Fast4. En los individuales, Federer provocó admiración y aplausos del público al superar por 6-4 y 6-2 a Zverev con 24 tiros ganadores y nueve aces.
A los 37 años, el número 3 del ranking toma ritmo de competencia para defender el título del Abierto de Australia, el último de los 20 torneos de Grand Slam que atesoró. Federer relativizó la caída que Djokovic sufrió ante Roberto Bautista en una semifinal de Doha. "No hay dudas: Novak es el favorito", proyectó sobre el torneo que se relizará en Melbourne desde el 14 de este mes. Eso sí, tampoco se quita posibilidades de ganar por séptima vez el primer grande de la temporada: "No conozco todavía el sorteo, si jugaré de día o a la noche. Sabemos quiénes son los favoritos habituales, y yo estoy entre ellos". El tema del horario de los partidos no es un detalle, por las altas temperaturas en Australia durante esta época del año. La sesión nocturna favorece a un Federer que acusa más el desgaste en partidos a cinco sets, con un fuerte calor y humedad elevada. De todas maneras, el suizo se siente cómodo en suelo australiano, donde venció en sus últimos 22 encuentros por diferentes competencias.
Si bien la Copa Hopman es un torneo de exhibición y por invitación (sin puntos para los rankings), Federer no dejó pasar la posibilidad de inscribir su nombre entre los más ganadores. En aquel 2001 levantó el trofeo con Martina Hingis, lo hizo el año pasado con Bencic y repitió ahora. Con tres coronaciones, superó en el historial a Serena Williams, James Blake, Dominic Hrbaty, Tommy Robredo, Arantxa Sánchez y la propia Bencic, bicampeones.
Además de prevalecer sobre la juventud de Zverev, Federer también dio cuenta en la semana de otros rivales que pertenecen a un par de generaciones posteriores a la suya: el inglés Cameron Norrie (23 años, 90º en el ranking), el estadounidense Frances Tiafoe (20, 39º) y el ascendente griego Stefanos Tsitsipas (20, 15º). En una competencia de exhibición, no hay nada que se ajuste más que el tenis de Federer, al que nadie se cansa de ver en las dos décadas que lleva en el circuito.ß





