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Keiko Fujimori asume la jefatura del Estado peruano en un entorno de marcada polarización política

Este martes Keiko Fujimori tomará posesión de la Presidencia de la República del Perú y será la primera mujer elegida para encabezar el poder ejecutivo del país. La dirigente de Fuerza Popular iniciará un periodo que concluirá en 2031, con la responsabilidad de restaurar la estabilidad institucional, enfrentar la inseguridad y reactivar la actividad económica, tras haber ganado el segundo turno con un margen estrecho en junio.

La ceremonia de juramentación dará inicio a la 13:00 hora peruana (16:00 hora argentina) y representará el retorno del fujimorismo al Palacio de Gobierno después de más de veinte años. Fujimori sucederá al presidente interino José María Balcázar, quien ocupa el cargo desde febrero, comprometiéndose a completar un mandato presidencial de cinco años en un país que ha contado con ocho mandatarios en la última década a causa de renuncias, destituciones y gobiernos transitorios.

La política de la dirigente de 51 años se consagró tras cuatro intentos. En la segunda vuelta del 7 de junio alcanzó el 50,13 % de los sufragios, apenas 0,27 puntos porcentuales por encima del candidato progresista Roberto Sánchez, una diferencia inferior a 50 000 votos. Tras la elección, su rival denunció supuestas irregularidades y rechazó inicialmente los resultados, lo que retrasó la proclamación oficial de la ganadora.

Seguridad, economía y gobernabilidad se perfilan como los ejes prioritarios del nuevo Gobierno.

El legado del apellido Fujimori

El trayecto político de Keiko Fujimori está íntimamente ligado al legado de su progenitor, Alberto Fujimori, quien encabezó la República del Perú entre 1990 y 2000. Con tan solo 19 años se convirtió en primera dama tras la separación de sus padres y, años después, se desempeñó como congresista antes de consolidarse como la máxima autoridad de Fuerza Popular.

El apellido sigue siendo uno de los principales ejes de división en la política peruana. Mientras una parte de la sociedad alaba las reformas económicas y la lucha contra el terrorismo durante la gestión de Alberto Fujimori, otra recuerda el autogolpe de 1992, los escándalos de corrupción y las violaciones de derechos humanos que culminaron en su condena a 25 años de prisión. El exmandatario fue liberado por motivos humanitarios en diciembre de 2023 y falleció en septiembre de 2024.

Consciente de esa polarización, la nueva presidenta buscó suavizar su discurso tras la victoria. “Pensar de forma distinta no nos convierte en adversarios”, afirmó en múltiples oportunidades, insistiendo en la necesidad de impulsar una reconciliación nacional.

El apellido Fujimori volverá a ocupar la Presidencia del Perú después de más de dos décadas.

Seguridad y economía, los ejes del nuevo Gobierno

La propuesta central de la campaña de Fujimori fue combatir la creciente inseguridad que afecta al país. “La ciudadanía demanda orden y seguridad, y esa será nuestra primera medida”, declaró tras confirmarse su victoria electoral.

Entre las iniciativas anunciadas se encuentran la expulsión de migrantes indocumentados que cometan delitos, la creación de tribunales con jueces anónimos para juzgar casos de crimen organizado y programas que permitan a los internos trabajar a cambio de su manutención.

En el ámbito económico, el plan “Perú con Orden” propone un “shock desregulador” que contempla la supresión de 500 trámites administrativos, la digitalización de procesos para las empresas y un esquema destinado a atraer entre US$ 5 000 y US$ 7 000 millones anuales de inversión privada. Asimismo, el objetivo oficial es generar más de 500 000 empleos formales al año y reducir el déficit fiscal al 1 % del PIB para 2031, en un contexto donde la pobreza afecta al 27 % de la población.

A estos retos se suma la amenaza de un fenómeno de El Niño intensificado, que podría prolongarse hasta marzo y afectar la agricultura, la pesca, la infraestructura y gran parte de la actividad económica. Los especialistas consideran que será uno de los principales desafíos de gobernabilidad al inicio de la gestión.

Un Congreso fragmentado y una región que se orienta a la derecha

La nueva mandataria también deberá forjar consensos con un Congreso bicameral, que vuelve a operar por primera vez desde 1992. Aunque Fuerza Popular será la bancada con mayor representación, no contará con mayoría propia, por lo que será necesario negociar con otras fuerzas para aprobar sus proyectos prioritarios.

La fragmentación ya se refleja en la elección de las autoridades legislativas. El fujimorista Miguel Torres presidirá el Senado gracias a una alianza con Renovación Popular, mientras que la Cámara de Diputados quedará bajo control de una coalición opositora encabezada por Óscar Reto.

La presidenta electa llega al poder tras cuatro intentos de alcanzar la Presidencia.

La ceremonia de investidura también mostrará el nuevo panorama político regional. Entre los invitados confirmados estarán el presidente argentino Javier Milei, el chileno José Antonio Kast, el ecuatoriano Daniel Noboa, el panameño José Raúl Mulino, el boliviano Rodrigo Paz, el uruguayo Yamandú Orsi, además del Felipe VI y una delegación de Estados Unidos encabezada por el subsecretario de Estado Christopher Landau.

Con una victoria ajustada, un país profundamente polarizado y una ciudadanía que exige resultados, Keiko Fujimori inicia un mandato que pondrá a prueba su capacidad para consolidar la gobernabilidad y superar una década de crisis institucional.

Fuente: Ambito.com

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