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Inteligencia artificial y rapidez de respuesta: pilares de la estrategia actual en el sector asegurador

La inteligencia artificial y la transformación digital han dejado de ser una visión a futuro para constituirse en uno de los pilares fundamentales de la estrategia de las empresas aseguradoras en Argentina. Así lo reveló la primera edición del Radar Estratégico del Ecosistema Asegurador, elaborado por el Centro de Investigaciones para el Desarrollo del Seguro (CIDeS) en colaboración con EY Argentina.

El estudio consultó a 72 directivos del sector asegurador, mayormente representantes de compañías y titulares de cargos ejecutivos o gerenciales. El objetivo fue detectar las tendencias predominantes, oportunidades y retos que se anticipan para los próximos años.

La digitalización, que abarca datos, IA y analítica avanzada, se posicionó como la prioridad estratégica para el quinquenio venidero: un 57 % de los encuestados la señaló, superando con amplio margen la innovación de productos (17 %) y la optimización operativa (13 %).

La valoración del impacto tecnológico resultó también notable. Un 61 % considera que la disrupción tecnológica permitirá redefinir el modelo de negocio, y ninguno de los participantes la percibe como una amenaza para la actividad.

“En CIDeS nos proponemos generar conocimiento que facilite la comprensión de la evolución del mercado asegurador argentino, así como identificar las oportunidades y desafíos que marcarán su futuro”, afirmó Roy Humphreys, presidente de CIDeS.

El 61 % estima que la disrupción tecnológica posibilitará una nueva configuración del modelo de negocio, y ninguno de los ejecutivos encuestados la visualiza como un riesgo para la actividad.

Salud y vida, al frente de las expectativas de crecimiento

El Radar también identificó los segmentos donde los directivos anticipan un mayor incremento de primas.

Los seguros de salud y médicos, así como los de vida individual, lideran las proyecciones, con un 47 % cada uno. Les siguen los ciberseguros, los seguros patrimoniales y los productos agro/climáticos, con un 29 %.

En cuanto a sectores económicos, las mayores expectativas se concentran en hidrocarburos y energía (40 %), minería (32 %), jóvenes entre 18 y 35 años con alta adopción digital (31 %) y pymes (26 %).

Para Alejandro de Navarrete, Insurance Leading Partner de EY Argentina, estas previsiones reflejan una transformación estructural del riesgo. “Las líneas con mayor proyección de crecimiento evidencian una reconfiguración del riesgo: ante la presión sobre los sistemas de salud y previsionales, la demanda se orienta hacia coberturas más frecuentes y preventivas”, explicó.

Según el ejecutivo, el reto para las aseguradoras no radica únicamente en aspectos técnicos, sino también en adaptar sus modelos a los nuevos comportamientos y requerimientos de los clientes.

El seguro acelera su transformación digital

El análisis indica, sin embargo, que el sector aún se encuentra en fase de transición. Un 76 % de los ejecutivos sitúa a sus compañías en etapas iniciales o intermedias de digitalización, mientras que apenas el 1 % afirma disponer de un modelo operativo digital first.

Paralelamente, un 57 % prevé un impacto elevado de la digitalización en los ingresos del negocio. Entre los principales obstáculos destacan las limitaciones tecnológicas y la resistencia al cambio, ambos citados por el 29 % de los participantes.

La transformación también está reconfigurando las expectativas de los asegurados. Para el 82 % de los directivos, la rapidez de respuesta será la exigencia principal, seguida por la simplicidad (64 %) y la autogestión (56 %).

Este cambio de comportamiento se refleja también en los canales. Un 76 % anticipa un crecimiento acelerado de las plataformas digitales, como sitios web, WhatsApp y aplicaciones móviles, mientras que un 73 % considera que el seguro integrado será relevante o muy relevante dentro de cinco años.

“La comparación ya no se da con otras aseguradoras, sino con la inmediatez de los servicios cotidianos. La velocidad se convertirá en el nuevo mínimo competitivo del sector”, sostuvo Juan Pablo Grisolía, Financial Services Leading Partner de EY Argentina.

Para el ejecutivo, alcanzar esa celeridad implica transformar tanto la experiencia del cliente como la infraestructura tecnológica que la sustenta.

Inteligencia artificial: más eficiencia que nuevos ingresos

La IA ocupa un lugar cada vez más central en esta transformación. Un 57 % de los encuestados anticipa un impacto elevado de la IA en la rentabilidad de las aseguradoras.

No obstante, el efecto esperado se asocia mayormente a la reducción de costos. Un 50 %</strong] atribuye la mejora de la rentabilidad a una mayor eficiencia, mientras que solo el 4 % la relaciona con un aumento de los ingresos.

La adopción de IA ya se concentra en áreas específicas del negocio. El uso principal se registra en atención y soporte al cliente (76 %), seguido por la evaluación y gestión de siniestros (47 %) y la prospección y generación de leads (36 %).

El nivel de madurez sigue siendo heterogéneo. Un 51 % declara un grado medio de adopción mediante casos concretos, mientras que otro 29 % se encuentra aún en fase piloto.

Estos datos evidencian una industria que avanza hacia una mayor incorporación de IA, aunque su implementación permanece focalizada en procesos y casos de uso concretos.

Un mercado frente a un nuevo modelo de cliente

La primera edición del Radar Estratégico del Ecosistema Asegurador plantea, en última instancia, un cambio que trasciende la mera incorporación de nuevas herramientas tecnológicas.

La combinación de IA, datos, canales digitales, autogestión y rapidez de respuesta está redefiniendo la relación entre las aseguradoras y sus clientes. Simultáneamente, la expectativa de crecimiento en salud, vida, ciberseguros, energía, minería y otros segmentos abre nuevas oportunidades para el mercado.

Para Armando Riopedre, director ejecutivo de CIDeS, el objetivo del estudio es que sus hallazgos superen una simple fotografía puntual. “Este nuevo Radar, más que un compendio de opiniones, pretende convertirse en una herramienta para comprender el escenario actual, estimular la reflexión estratégica y favorecer la construcción de una agenda compartida entre quienes tienen la responsabilidad de conducir el desarrollo de la actividad aseguradora”, concluyó.

Los resultados delinean un panorama en el que la tecnología deja de ser un mero soporte del negocio asegurador: comienza a definir la forma en que se diseñan los productos, se gestionan los siniestros y, sobre todo, la experiencia que espera el cliente.

Fuente: Ambito.com

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