De la zona fría a la zona cálida: los equipos del norte encadenan triunfos y suman cruces entre provincias

«El Norte gozará de zona cálida, mientras que el Sur permanecerá en zona fría; una medida bastante acertada». El planteamiento de un mandatario del Norte ante la entrevista de Ámbito resume la intención retórica que los dirigentes regionales buscan imprimir a su victoria legislativa; un éxito interno que, según sus explicaciones, no repercutirá en otras circunscripciones, pues la Patagonia mantendrá sus subsidios al gas. No obstante, la argumentación pasa por alto un punto crucial: numerosos municipios de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, San Luis y Mendoza se verán privados de dicho beneficio.
En contraste, el Norte Grande aseguró la puesta en marcha de un mecanismo de alivio a las tarifas eléctricas vigente entre noviembre y abril. Se trata de una demanda histórica que el Ejecutivo utilizó como moneda de cambio para conseguir apoyos en el Congreso. La medida será formalizada mediante una resolución y genera expectativas entre los gobernadores provinciales, ansiosos de ofrecer buenas nuevas en medio de una economía doméstica golpeada.
El conflicto interprovincial entre zona cálida y zona fría
El enfrentamiento en la Cámara de Senadores culminó con 38 votos a favor y ocho en contra, en un debate caracterizado por la ausencia de la oposición. De este modo, las jurisdicciones del Norte lograron dos medallas consecutivas, tras la reciente aprobación de la nueva Ley de Biocombustibles, proyecto apoyado por Salta, Tucumán y Jujuy y que, al igual que la zona fría, contó con rechazos de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, quienes consideraron que ponía en riesgo a las pymes del sector.
Finalmente, tras una serie de ajustes, se alcanzó un texto con mayor consenso, que obtuvo la autorización parlamentaria.
Más allá del resultado final, los acontecimientos no estuvieron exentos de tensiones. Antes de la votación sobre zona fría, el gobernador salteño Gustavo Sáenz había marcado el tono, declarando que quienes se opusieran o intentaran impedir el quórum «tendrán que rendir cuentas en sus provincias por priorizar la política sobre las necesidades de su gente».
«Conseguimos una resolución para que la Nación reconozca las zonas cálidas y establezca un subsidio para las familias realmente necesitadas», precisó, añadiendo que los opositores «deberán asumir el coste político en cada uno de sus municipios por haber dado la espalda a las familias que verdaderamente requieren apoyo.»
Sus palabras avivaron la polémica y dieron paso a una disputa que involucró a la corriente interna del peronismo. El senador pampeano Daniel Bensusán aceptó el desafío y calificó de «legítimo» el reclamo del Norte, aunque sostuvo que «no debe resolverse a expensas de otras provincias». «Rechazamos que para reconocer un derecho se deba recortar otro, o que para beneficiar a una región se perjudique a otra», argumentó el legislador.
Gobernador @GustavoSaenzOK: el reclamo del Norte es legítimo y debe ser atendido. Pero no a costa de los derechos de otras provincias.
Eso es justamente el federalismo: reconocer que la Argentina tiene realidades climáticas y territoriales diferentes y dar respuestas equitativas… https://t.co/gvVhQESuzu
A continuación, Bensusán subrayó la necesidad de un verdadero federalismo de concertación: «Provincias que no compitan por beneficios nacionales, sino un Estado que reconozca sus diferencias y garantice igualdad territorial». Concluyó que «defender las Zonas Frías no equivale a oponerse al Norte», sino que representa la defensa del mismo principio que sustenta su reclamo: «Que el lugar donde habitamos y su condición climática sean tenidos en cuenta».
La senadora jujeña Carolina Moisés respaldó las declaraciones de Sáenz. «Históricamente, el Norte Grande ha sido el más perjudicado: por la periferia, la distancia del puerto, las condiciones estructurales… tal vez la solución sea precisamente un federalismo real, como tan acertadamente lo describiste», respondió a su colega de La Pampa.
Por su parte, el bonaerense Eduardo “Wado” de Pedro se sumó al descontento, calificando de «absurdo» que las provincias discutan entre sí mientras pagan elevados costos tanto por la luz como por el gas. El exministro del Interior consideró que lo más sensato «es rechazar la derogación de Zonas Frías y avanzar urgentemente un proyecto que incorpore un descuento equivalente en la tarifa eléctrica para las familias de Zonas Cálidas».
Entre los votos negativos se encontraban aliados del oficialismo: los mendocinos Mariana Juri y Rodolfo Suárez, los santafesinos Carolina Losada y Eduardo Galaretto, y el pampeano Daniel Kroneberger.
Otro dirigente que se pronunció fue el gobernador de San Luis, Claudio Poggi, poco acostumbrado a intervenir en asuntos nacionales. A través de sus redes, Poggi recordó que había protestado frente a la sanción parcial del recorte a zona fría en mayo pasado y volvió a manifestar su oposición a la aprobación definitiva. En aquella ocasión, el mandatario envió una carta a todos los legisladores puntanos instándolos a votar en contra de los cambios.
El pasado 20 de mayo, con la sanción parcial en Diputados, expresé mi posición respecto al perjuicio que implicaría para el bolsillo de los sanluiseños la eliminación de nuestra provincia de la clasificación de zona fría. Informé detalladamente la situación a todos los legisladores… https://t.co/yimaVoudkx
«Como gobernador de San Luis reitero mi postura contraria a la Ley aprobada en la fecha y me comprometo ante los sanluiseños a buscar mecanismos alternativos para minimizar el impacto de la supresión del subsidio nacional en el gasto familiar».
Durante el debate en la Cámara de Diputados, su colega Martín Llaryora encabezó la oposición al proyecto, describiéndolo como «brutal» y una «locura». Convocó a todos los intendentes de los municipios afectados en una fotografía dirigida a la Casa Rosada. Además, definió a zona fría como una «conquista de años» y advirtió que el recorte equivaldría a aproximadamente $12.000 millones en transferencias directas a los hogares cordobeses, principalmente a la clase media y a trabajadores.
Más allá del aspecto económico, los hechos revelan una cercanía entre el Gobierno nacional y los gobernadores del Norte Grande, que en los últimos meses revitalizaron su bloque para ejercer mayor presión ante Javier Milei. A mediados de junio, los diez líderes regionales se reunieron con Diego Santilli en el Consejo Federal de Inversiones, entregándole una carpeta con diversas solicitudes, entre ellas obras públicas, rutas nacionales e infraestructura energética.
Posteriormente, Santilli participó en la cumbre del bloque en Posadas, Misiones, y, pocos días después, en una reunión en el Ministerio de Economía, donde se concretaron los puntos centrales del acuerdo sobre zona cálida. El pacto establece que el subsidio para las zonas muy cálidas aumente de 300 a 550 kWh, mientras que para las zonas cálidas suba de 150 a 300 kWh durante el período comprendido entre noviembre y abril.
En cualquier caso, el mileísmo logró fragmentar a las provincias e incluso poner en contraposición reclamos para alcanzar triunfos legislativos, demostrando una pericia quirúrgica con ecos en el ámbito parlamentario.
Fuente: Ambito.com





