Donald Trump se encamina a no renovar el tratado de comercio con México y Canadá

EEUU se prepara para una osadía que podría redefinir el futuro del comercio en América del Norte. De acuerdo con Reuters, la sucursal del presidente Donald Trump anunciará oficialmente este miércoles que no renovará el Tratado entre México, EEUU y Canadá (T-MEC) por un nuevo período de 16 primaveras. Si se confirma, comenzará a valer el plazo de 10 primaveras previsto en el propio acuerdo antiguamente de su eventual desaparición.
La información trascendió pocas horas a posteriori de que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmara durante su conferencia matutina que su gobierno ya presentó la posición oficial del país para la revisión del tratado. El posible anuncio de Washington abriría un nuevo ambiente para el monolito comercial que, con distintas denominaciones, lleva más de tres décadas en funcionamiento.
No es la primera vez que Trump pone en duda la continuidad del acuerdo. Semanas a espaldas, desde el Despacho Oval, el mandatario aseguró que todavía no tenía decidido si renovaría el tratado. «No sé si voy a renovarlo porque, para ser sincero, a Estados Unidos le va mucho mejor», afirmó entonces. En la misma intervención sostuvo que su país no necesita los automóviles, la energía ni otros productos provenientes de México y Canadá, y reclamó condiciones comerciales que beneficien más a Washington.
Aun así, el propio T-MEC contempla un mecanismo para este ambiente. Si Estados Unidos decide no extender el tratado por otros 16 primaveras, el acuerdo permanece vivo automáticamente durante una decenio más, tal como establece su cláusula de revisión.
Durante ese período, uno de los principales puntos a resolver será la periodicidad de las revisiones del tratado, un aspecto que podría comenzar a definirse tras la reunión prevista para este miércoles entre las partes involucradas.
La llamativa coincidencia entre una inversión de Trump y una millonaria operación de armas del ICE
Se reveló este lunes una llamativa coincidencia entre una operación de acciones del Trump y una adquisición de armas del Inmigration Control Enforcement (ICE en inglés y Servicio de Inmigración de Aduanas en castellano).
El 10 de febrero, Trump compró acciones de la empresa armamentística Axon -creadora de las pistolas Taser- por entre u$s1 millón y u$s5 millones, según las declaraciones financieras federales presentadas en mayo.
Tan solo dos semanas a posteriori de esa adquisición, el 24 de febrero, el ICE anunció la operación de 17.800 pistolas Taser así como munición ilimitada y servicios de capacitación.
La Casa Blanca salió rápidamente a despejar cualquier sospecha y sostuvo que los activos financieros de Trump permanecen en un fideicomiso administrado por sus hijos, mientras que las inversiones son manejadas por firmas independientes, sin intervención directa del mandatario ni de su entorno normal.
«No hay conflicto de intereses», aseguró una de las voceras de la Casa Blanca, Anna Kelly. La portavoz igualmente calificó de «historia trillada» a la revelación de este lunes y señaló que está impulsada por el Partido Demócrata. En paralelo, recordó que las declaraciones patrimoniales presentadas por Trump frente a la Oficina de Ética Gubernamental —publicadas el 14 de mayo— incluyen más de 3.700 operaciones financieras, aunque en todos los casos los montos aparecen informados adentro de rangos y no con cifras exactas.
Además, la estatuto estadounidense contempla una excepción para el presidente: las normas penales sobre conflicto de intereses que alcanzan a la mayoría de los funcionarios federales no se aplican al superior de Estado, por lo que ese tipo de inversiones no constituye, por sí misma, una infracción justo.





