EEUU cambia los bombardeos por la guerra financiera sobre Irán: impondrá más sanciones a la compra de petróleo persa

Estados Unidos prepara el contorno para modificar su organización de presión sobre Irán. Lejos de obtener el objetivo del cambio de régimen, Donald Trump evalúa cambiar los bombardeos por un sistema de asfixia financiera a través de una hilera de sanciones, en caso de no ascender a un acuerdo con Teherán ayer de que venza el suspensión el fuego la semana próxima. Las operaciones comerciales por el petróleo iraní, en la mira. China, uno de los países que podría encontrarse afectado.
Habida cuenta de las dificultades que exhibe el magnate en la guerra con la República Islámica en un año electoral que lo tiene corriendo detrás en las encuestas, sumado al rechazo de parte de la sociedad a la injerencia bélica en departamento persa, Washington analiza cambiar de rumbo y planea afectar los intereses iraníes a través de herramientas no militares, quizá más efectivas para sus objetivos.
Quien dio a conocer las nuevas cartas con las que jugaría el gobierno estadounidense fue el propio secretario del Tesoro, Scott Bessent, encargado de la política económica y financiera de la Casa Blanca. En oficio de acatar nada más de las bombas, dejó vislumbrar que entre los planes está injerir en el curso crematístico de Irán a través de medidas que serán “el equivalente financiero” a una campaña de bombardeos.
“Hemos advertido a las empresas, hemos advertido a los países que, si están comprando petróleo iraní, si hay dinero iraní depositado en sus bancos, ahora estamos dispuestos a aplicar sanciones secundarias, lo cual es una medida muy severa. Y los iraníes deben saber que esto va a ser el equivalente financiero de lo que vimos en las actividades cinéticas”, dijo Bessent.
El secretario del Tesoro de EEUU, Scott Bessent, habló sobre posibles nuevas sanciones a Irán.
Las advertencias de Scott Bessent sobre nuevas sanciones a Irán
La amenaza de sanciones secundarias contra terceros países que hagan negocios con personas, empresas y embarcaciones que se encuentren bajo control de Irán –incluidos aliados como los Emiratos Árabes Unidos y competidores como China– representa, sin oficio a duda, una ascenso de las sanciones que EEUU ya aplica.
La amenaza de Bessent se puso sobre la mesa tan pronto como un día a posteriori de que el Departamento del Tesoro de EEUU enviara una carta a instituciones financieras de China, Hong Kong, Emiratos Árabes Unidos y Omán advirtiendo con la imposición de nuevas sanciones por hacer negocios con Irán. Además, acusó a dichos países de permitir que actividades ilícitas iraníes circulen a través de sus sistemas financieros.
El secretario de Estado de EEUU reconoció en presencia de la prensa que dos bancos chinos han recibido advertencias por manejar capital iraní, mientras Trump prepara su alucinación para presentarse Beijing el mes próximo, donde se reunirá con el presidente chino, Xi Jinping. Bessent además aseguró que los países vecinos de Irán en el Golfo están dispuestos a considerar congelar capital iraní en sus bancos, luego de la embestida que Teherán realizó semanas detrás en el inicio de la guerra.
La senadora demócrata Elizabeth Warren, una de las voces críticas del gobierno de Donald Trump, se refirió al posible impacto de las sanciones sobre Irán.
Dudas sobre el impacto de las sanciones contra Irán
Este miércoles, EEUU impuso sanciones contra una red de contrabando de petróleo vinculada al fallecido suspensión funcionario de seguridad iraní Ali Shamkhani, un ajustado asesor del exlíder supremo de Irán Alí Jameneí, muerto en los bombardeos de EEUU e Israel. Las sanciones incluyen a decenas de personas, empresas y embarcaciones involucradas en el transporte y la traspaso fraude de petróleo iraní y ruso a través de empresas pantalla, muchas de ellas ubicadas en Emiratos Árabes Unidos.
“El Tesoro seguirá cortando las redes ilícitas de contrabando y de grupos terroristas proxy de Irán”, dijo Bessent en un comunicado. “Las instituciones financieras deben tomar nota de que el Tesoro hará uso de todas las herramientas y facultades, incluidas las sanciones secundarias, contra quienes continúen apoyando las actividades terroristas de Teherán”, agregó.
Pero una eventual castigo contra el movimiento del capital persa podría no tener el impacto deseado. La senadora de Massachusetts Elizabeth Warren, la principal demócrata en el Comité Bancario, afirmó que cualquier nueva medida económica podría restar compensada por el ingreso extraordinario que Irán está obteniendo por la suba del petróleo a partir de la guerra.
“En lugar de un escenario en el que podamos mantener las sanciones sobre Irán y restringir su economía, el bloqueo en el estrecho de Ormuz –combinado con el fuerte aumento del precio del petróleo– ha beneficiado a la economía iraní”, dijo Warren, y agregó: “Lo que el secretario Bessent está tratando de hacer es limpiar el desorden que Donald Trump creó al iniciar esta guerra.”
Donald Trump pegado al presidente de Pakistán, Shehbaz Sharif, mediador en las negociaciones con Irán.
La presión de EEUU a Irán con sanciones para negociar un acuerdo
Las advertencias de Bessent llegan en paralelo al intento de reabrir las conversaciones con Irán en Pakistán luego del fracaso del lucha que tuvo oficio la semana pasada. El propio Trump manifestó que funcionarios iraníes se comunicaron con la Casa Blanca solicitando una comprensión del diálogo. “Quieren llegar a un acuerdo a toda costa”, aseguró.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, afirmó el lunes que su país está dispuesto «a continuar las conversaciones» pero «nada más internamente del entorno del derecho internacional y con el objetivo de proteger los derechos del pueblo iraní». Y aseguró que Irán considera que «la diplomacia es la mejor vía para resolver las disputas».
“Esas conversaciones se están llevando a cabo”, expresó la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, quien precisó que el gobierno de Trump es “optimista respecto a las perspectivas de un acuerdo”. El vocero de la diplomacia iraní, Esmail Baqai, confirmó que “se han intercambiado varios mensajes a través de Pakistán” en los últimos días pero se mantuvo firme en la exigencia del derecho iraní a un software nuclear civil.
Los dos de los principales puntos de desacuerdo aún sin resolver son “el destino del uranio altamente enriquecido de Irán y la duración de las restricciones nucleares”, según un suspensión funcionario iraní que habló con Reuters bajo condición de anonimato.
Continúa el cerco marcial de EEUU sobre el ajustado de Ormuz
Mientras tanto, EEUU mantiene el cerco marcial en el ajustado de Ormuz para las embarcaciones que tengan destino o que provengan desde puertos iraníes. Este jueves, el secretario de Defensa de EEUU, Pete Hegseth, declaró en conferencia de prensa su país mantendrá la pinza “el tiempo que sea necesario”.
Recientemente, el superior adjunto de recibidor del presidente, Stephen Miller, calificó los últimos movimientos de Trump como “la jugada de jaque mate” contra Irán al referirse al cerco marcial en el ajustado.
En ese sentido, aseguró en la esclavitud Fox News que “si Irán elige el camino de un acuerdo que sea bueno para el mundo, eso es bueno para todos” pero “si elige el camino de la asfixia económica por el bloqueo, entonces el mundo dejará atrás a Irán”. “Se establecerán nuevas rutas energéticas. Se establecerán nuevas cadenas de suministro. Otras naciones en toda la región —en todo el mundo, y especialmente Estados Unidos— abastecerán de energía al mundo e Irán se convertirá en una nota al pie”, cerró.




