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La curiosa autodefinición de Hernán Crespo como DT: «Soy un autoritario muy democrático»

La curiosa autodefinición de Hernán Crespo como DT: "Soy un autoritario muy democrático"

Hernán Crespo, nuevo DT de Banfield Fuente: LA NACION – Crédito: Rodrigo Néspolo

La piel tostada de Hernán Crespo da cuenta del cielo abierto en Luis Guillón durante cada jornada de entrenamientos. Pero ahora el sol ya no brilla desde lo alto y solo algunos rayos se filtran a través de las ramas de los árboles, entre los que están los frutales que plantó el recordado entrenador uruguayo Luis Garisto, cuando había decidido que este predio fuera también su casa. Terminó otro día de trabajo y la voz ajada es otra evidencia de cómo transcurren los días del nuevo director técnico de Banfield.

Repite que está ante una oportunidad por la que esperó mucho tiempo y sabe que en buena medida lo que ocurra desde ahora marcará su destino como entrenador. El aplomo y la solidez de sus 43 años se contraponen con la incertidumbre de los primeros pasos en una profesión que suele ser más cruel que amable. "Si lo que hubiese buscado era tranquilidad, me quedaba en mi casa con el control remoto", resume.

Mientras algunos juveniles comparten mates y charla, los empleados van de un lugar a otro y los pájaros entonan una cortina musical continua, Crespo se acomoda en una silla amplia para un diálogo con la nacion en el que aparece el técnico en toda su dimensión. La verión todavía desconocida del exgoleador letal. Su idea de juego, la forma de implementarla, la presión, las transiciones y el liderazgo en la conducción son parte del bagaje que empezará a poner a prueba cada vez que Banfield entre en una cancha.

Los errores existen en el fútbol, lo que hay que intentar es que no te cuesten caro. y ese debe ser un compromiso del equipo

"Más allá de la experiencia vivida, es fundamental el estudio. La idea principal tiene que ver con a qué querés jugar y cómo pretendés hacerlo", explica sobre la pretemporada en la que comenzó a moldear un equipo, el suyo, que seguirá configurándose ya con la Superliga en marcha. El perfil que pretende como entrenador tiene referencias en nombres propios: "Me gusta el manejo de grupo, muy cercano al jugador, que tiene Carlo Ancelotti, la metodología de trabajo de José Mourinho y cómo mejora a nivel individual a cada jugador Marcelo Bielsa". Destaca la importancia de saber delegar y por eso se apoya en Alejandro Kohan, el preparador físico que ya trabajó en Banfield y conoce a muchos de los integrantes del plantel.

"La predisposición de los jugadores es la mejor. Tenemos un plantel joven, el 80% proviene de las inferiores y los chicos son esponjas que absorben todos los conceptos. El desafío es que lo que hacen acá, después lo puedan lograr ante miles de personas y en distintos estadios. Estamos para colaborar con lo que sostiene a Banfield, que es el desarrollo y la venta de jugadores", puntualiza.

Esa convivencia con tantos futbolistas jóvenes lo vincula con un rol de formador que disfruta. Le gusta enseñar y transmitir lo que asimiló a lo largo de tantas temporadas en la cumbre del fútbol mundial. "Lo primero es el ABC, que tiene que ver con cuestiones como la técnica individual, el control orientado, la capacidad de entender el espacio y el tiempo de cada jugada, cuándo moverse, cuándo esperar, en qué momento desmarcarse, cómo ganar en el uno contra uno, cómo atacar y defender en inferioridad numérica y en superioridad numérica. Ahora estamos en esa etapa; cuando la implementemos vamos a ir por un mayor desarrollo". Por eso considera vital "aportar herramientas para que los futbolistas puedan elegir mejor ante cada situación".

Si de un lado está el juego de posesión del Manchester City de Guardiola y del otro la verticalidad de la selección francesa campeona del mundo en Rusia, Crespo va detrás de un conjunto que corra a los futbolistas de de su área de protección "con defensores que primero defiendan, pero que sepan atacar, y delanteros que ataquen, pero que también ayuden hacia atrás", describe. "Si pretendo llevar a los defensores a un terreno que no les es usual, también necesito que los delanteros hagan un sacrificio", aclara. Y propone una premisa: "El lema es que no nos duela la pérdida del balón. Quiero que haya libertad, que se intente con pases y gambetas con cierta tranquilidad ante el error. Los errores existen, lo que hay que intentar es que no te cuesten caro. Y ese debe ser un compromiso del equipo".

Hace hincapié en la vinculación desde el conocimiento, pero llegará al primer partido del año con 22 días al frente de un grupo también en formación: "Necesitamos que todos sepan qué debe hacer cada uno y qué les toca a los demás. Si el marcador central tiene en claro su parte, y además sabe qué le corresponde al lateral de ese costado y al mediocampista central, mientras el delantero de punta sigue todo, entonces se consigue un equipo con criterio propio para hacer las correcciones adentro de la cancha", explica.

Hernán Crespo, nel uevo DT de Banfield, en Luis Guillón
Hernán Crespo, nel uevo DT de Banfield, en Luis Guillón Fuente: LA NACION – Crédito: Rodrigo Néspolo

"Quiero un Banfield fastidioso, que sea insoportable para el rival. Hay que presionar adelante y recuperar la pelota con intensidad. Para eso hay que ser compactos y estar agrupados en pocos metros", dice con un tono que también podría ser el de Diego Simeone, con quien compartió dos Copas del Mundo y un par de temporadas en Lazio.

Aunque se enfoca en el arco rival, con una formación "ofensiva, de buen juego, que maneje la pelota por el piso y futbolistas que se asocien para en conjunto lograr una lectura de partido que les permita saber en qué momento atacar, en cuál defenderse con la pelota, cuándo tener paciencia y cuándo acelerar", también cree en el equilibrio. Así lo resume: "Incomodar al rival y, a la vez, desplegarse con variantes en ataque nace desde el orden y el compromiso de todos".

El próximo viernes, Banfield recibirá a San Martín, de San Juan, con un 4-3-3 que pretenderá tener protección y un ataque que ocupe todo el frente de ataque. Protagonista años atrás de un sonoro reclamo que pedía por Batistuta y él juntos en el frente de ataque de la selección, hoy elige la misma fórmula que entonces lo relegó con Bielsa: la de dos extremos y un centrodelantero de referencia.

Entre lo prefabricado y la repentización

A partir de los años habituado a lidiar entre la estrechez de los marcadores centrales adversarios, asegura que "el fútbol es una cuestión de espacios, donde se impone el que mejor los ocupa" y que a partir de ahí es necesaria "una conexión desde lo técnico para marcar diferencias". "A nivel defensivo hay que establecer dónde recuperar la pelota y cómo achicar, mientras que el ataque se vincula con los pasillos de pase y mucho con el ataque a los huecos, algo que responde al olfato y la intuición". En esa explicación destaca que "hay que mecanizar y también descubrir" porque "están las jugadas que nacen desde lo planificado y las que surgen espontáneas". Y subraya: "Un conjunto con una partitura clara puede sostener al talento individual".

Y lanza una frase autoreferencial: "Soy un autoritario muy democrático: escucho a todos, pero decido yo. Porque parte de este rol es eso, el liderazgo y la toma de decisiones. Las situaciones futbolísticas no tienen que ver con lo personal; si te pongo o te saco no es porque me caés bien o mal como persona. Soy claro de entrada porque así las cosas son más fáciles y nadie se sorprende. Manejo un grupo como me manejo en la vida, no puedo ser otro".

Ayer el club celebró 123 años de vida y en Crespo dejó un saludo en las redes sociales: "Ser parte de esta historia, en mi primer año acá, es un placer y un honor". Sin los recursos de los que dispuso en una carrera que, como futbolista, solo conoció la elite, por primera vez está en una institución de escala más terrenal. Sin embargo, destaca la estructura de Banfield y los recursos de los que dispone.

Ante la posibilidad deseada que se hizo esperar, solo se enfoca en el presente. "Hace años que tenía ganas de dirigir en la Argentina, de volver para trabajar. Banfield escuchó mi proyecto y me dio la oportunidad, por eso hoy en lo único que pienso es en esto". Pero en el cuerpo están las marcas de un pasado con mundiales, finales de Champions League, Copas América, títulos en Italia, Juegos Olímpicos, campeonatos en Inglaterra. "Claro que sería un sueño recorrer en esta profesión lo mismo que viví como jugador, cuando tuve la posibilidad de estar en todos los mejores eventos. Me encantaría volver como técnico a los lugares donde estuve como jugador. Pero lo lindo es el recorrido, el viaje hacia todo eso. Hoy mi realidad es Banfield, que es donde arranca mi viaje; después, el tiempo dirá".

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