OpenAI recurre a la inteligencia artificial para identificar a un empleado bajo sospecha de instalar un dispositivo espía
OpenAI, la entidad responsable de ChatGPT, reveló un hallazgo inesperado: en las últimas semanas se descubrió un sofisticado dispositivo de grabación oculto en una de sus sedes y utilizó sus propios modelos de inteligencia artificial para determinar quién lo había colocado. El caso fue trasladado al FBI, que procedió a detener al sospechoso.
Posteriormente, la organización confirmó la rescisión del contrato del trabajador y señaló que la pesquisa sigue en curso. El principal sospechoso, identificado como Abdulrahman Alfozan, de 35 años, fue arrestado el 9 de octubre y ahora enfrenta cargos por interceptación de comunicaciones, delito que puede acarrear hasta cinco años de prisión en EE. UU, según informó la agencia AP.
El suceso se dio a conocer el martes 13 de octubre mediante un comunicado oficial publicado por OpenAI en su cuenta de X. Según la empresa, sus sistemas de IA colaboraron en el examen del artefacto, la localización de su procedencia y la constatación de que había sido instalado por un empleado pocos días antes de ser descubierto.
Divulgación oficial de OpenAI en plataformas sociales.
La organización no detalló los métodos empleados por la IA para identificar al culpable, ni proporcionó información sobre las especificaciones técnicas del dispositivo ni la identidad del personal implicado.
Tras la localización del presunto autor, OpenAI informó del hecho a las autoridades federales. “Agradecemos a los agentes y fiscales que respondieron con celeridad para lograr la captura”, manifestó la compañía, añadiendo que seguirá cooperando con el proceso investigativo.
Simultáneamente, la empresa intentó disipar sospechas acerca de una eventual filtración de datos confidenciales. Según su anuncio, no se ha encontrado evidencia de que el trabajador haya accedido sin autorización o haya extraído los parámetros de sus modelos de IA, el código fuente o la información de sus clientes.
OpenAI subrayó que salvaguardar su tecnología, sus datos y a su personal constituye una prioridad y una cuestión de relevancia nacional. En ese contexto, explicó que su plan de seguridad abarca riesgos internos, ciberataques y amenazas provenientes de agentes vinculados a gobiernos extranjeros.
Perfil del trabajador arrestado
El individuo señalado es Abdulrahman Alfozan, de 35 años. Según la agencia AP, fue puesto bajo custodia el 9 de octubre y responde a cargos por interceptación de comunicaciones, delito que puede acarrear una pena máxima de cinco años de prisión en Estados Unidos.
Alfozan se incorporó a OpenAI en julio de 2025 y recibió la rescisión de su contrato el mismo día de su aprehensión.
El caso también repercutió en el ámbito de la seguridad nacional de EE. UU. Jay Clayton, director de Inteligencia del país y recientemente nombrado a la cabeza del grupo de trabajo de la Casa Blanca sobre inteligencia artificial, conocido como Super Intelligence Force, relacionó el incidente con la competencia global en el desarrollo de sistemas avanzados.
“Este episodio ilustra por qué liderar la carrera mundial hacia la superinteligencia constituye una necesidad de seguridad nacional”, manifestó Clayton en un comunicado.
“Las agencias de inteligencia de EE. UU continúan activas para salvaguardar la propiedad intelectual de vanguardia del país frente a amenazas externas”, añadió.
Fuente: Ambito.com




