Deportes

Del triunfo con Ferrari al campo: el ex campeón de Fórmula 1 que cambió las pistas por la producción de mozzarella y helados

La Fórmula 1 alberga relatos de campeones que permanecen cerca de los pits tras colgar los guantes, pero también episodios mucho menos previsibles. Uno de los pilotos que alcanzó la cúspide con Ferrari optó por una ruta diametralmente distinta y abandonó los monoplazas para gestionar una extensa finca rural en Inglaterra.

Su segunda etapa no constituyó un simple pasatiempo. Tras incursionar en diversos sectores, fundó un proyecto enfocado en los alimentos orgánicos que se expandió durante décadas, llegando a colocar en los anaqueles productos difíciles de asociar con un ex‑piloto.

Su llegada a Maranello generó gran expectación.

La consagración en 1979: el año en que alcanzó la gloria en la F1

Jody Scheckter se incorporó a Ferrari en 1979 tras haber disputado temporadas con McLaren, Tyrrell y Wolf. El sudafricano ya contaba con victorias y había quedado subcampeón en 1977, pero su ingreso a Maranello le brindó la oportunidad definitiva de contender por el título que perseguía desde sus inicios en la categoría.

Compartió la escudería con Gilles Villeneuve, con quien mantuvo una estrecha relación tanto dentro como fuera de los circuitos. Ambos lograron tres triunfos en esa temporada, aunque el sudafricano mostró una campaña más constante y se impuso en una disputa interna que convirtió a Ferrari en protagonista destacado.

Sus victorias se produjeron en Bélgica, Mónaco e Italia. La última resultó crucial: venció en Monza por delante de Villeneuve y se adjudicó el campeonato mundial con dos carreras aún por disputarse. Cerró el año con 51 puntos, obteniendo el único título de su carrera.

Esa hazaña también desencadenó una larga espera para la escudería italiana. Ningún otro piloto volvería a alzarse con el campeonato para Ferrari durante los siguientes 21 años, hasta que Michael Schumacher rompió la sequía en 2000. Para Scheckter, la consecución del objetivo provocó un giro inesperado en su futuro.

Motivos que lo llevaron a alejarse del automovilismo en su apogeo

La defensa del título resultó muy distinta a lo vivido el año anterior. El Ferrari de 1980 perdió competitividad y el campeón en ejercicio apenas sumó dos puntos durante toda la temporada. Su última competición fue el Gran Premio de Estados Unidos, donde finalizó onceavo, a tres vueltas del vencedor.

El bajo rendimiento del coche no fue la única causa de su retirada. A sus 30 años, el piloto sentía que había alcanzado la meta que lo había impulsado a competir. Con el campeonato ya en el bolsillo, la motivación cambió y también pesaba el riesgo de una era marcada por graves accidentes y pérdidas de vidas.

La decisión ya estaba tomada antes de disputar su última prueba. Renault intentó incorporarlo ofreciendo condiciones económicas muy atractivas, pero él declinó la oferta. Tras Watkins Glen, no volvió a competir a nivel profesional.

Su siguiente fase no comenzó directamente entre fauna y cultivos. Después de algunos proyectos vinculados al deporte, se trasladó a Estados Unidos y fundó Firearms Training Systems, una empresa dedicada a simuladores de entrenamiento para fuerzas policiales y militares. El negocio se expandió a decenas de países y fue vendido en la década de 1990.

Al ostentar el título mundial, perdió el ímpetu competitivo, lo que aceleró su retirada.

Del podio a la granja: el origen de su imperio lácteo y orgánico

De regreso a Inglaterra, descubrió la actividad que ocuparía gran parte de las décadas venideras. En 1996 puso en marcha Laverstoke Park Farm, ubicada en Hampshire, con el objetivo inicial de producir alimentos orgánicos para su propia familia. Con el tiempo, la finca se convirtió en una explotación de aproximadamente 2 500 acres, más de 1 000 hectáreas.

Allí implementó un modelo orgánico y biodinámico que abarcó diversas especies animales, cultivos, instalaciones de procesamiento y un laboratorio. Una de sus apuestas más ambiciosas fueron los búfalos de agua asiáticos, cuya leche sirvió de base para algunos de los productos más emblemáticos de Laverstoke.

Entre ellos destacó la mozzarella de búfala. Para dominar su elaboración, el equipo viajó a Italia y aprendió las técnicas locales, logrando producirla a escala comercial en el Reino Unido. La línea también incorporó otros quesos y preparaciones elaborados con la misma leche.

Los helados constituyeron otra de sus iniciativas personales. Se fabricaban sin sabores artificiales, colorantes ni conservantes, y se ofrecían en distintas variedades. El propio ex‑piloto llegó a calificarlos como los mejores del mundo y se involucró plenamente en un sector completamente alejado de los circuitos.

Situación actual de Jody Scheckter y el destino de sus productos emblemáticos

Laverstoke experimentó una transformación profunda tras más de veinte años de actividad. A finales de 2023 se tomó la decisión de cerrar la cría de búfalos y la producción láctea debido al fuerte aumento de los costes. La compañía explicó que el gasto energético se había duplicado y que los volúmenes de leche habían disminuido, mientras que nuevas inversiones resultaban insuficientes para sostener esa división.

Esto marcó el fin de la etapa que había puesto a la granja en el mapa por su mozzarella y sus helados. La empresa intentó reducir jornadas, modificar los esquemas de ordeñe e introducir nuevos productos, pero esas medidas no lograron devolver la rentabilidad. Además, se buscó vender el rebaño de búfalos tras el cierre.

La finca no desapareció con la clausura de esa sección. Otras actividades continuaron operando y los registros británicos siguen mostrando a Scheckter como director activo de Laverstoke Park Farm Limited y miembro de Laverstoke Park Produce LLP. El área de compostaje permaneció en funcionamiento, y el campo siguió albergando eventos dentro de sus instalaciones.

En los últimos años, el campeón de 1979 dejó Inglaterra y se estableció en el norte de Italia. La producción láctea quedó atrás tras 27 años, junto con los búfalos, las mozzarellas y los helados que durante mucho tiempo fueron la carta de presentación de Laverstoke.

Fuente: Ambito.com

Comentarios de Facebook

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba