Reconfiguración del radicalismo del norte: Tucumán consolida un liderazgo unificado y Salta considera un pacto antes de la interna

La Unión Cívica Radical (UCR) se encuentra, tanto en Salta como en Tucumán, inmersa en procesos de reordenamiento interno, con el objetivo de recobrar peso político en provincias donde el peronismo mantiene una robusta presencia territorial y La Libertad Avanza (LLA) ha captado gran parte del electorado opositor. Mientras los sectores de la boina blanca en Tucumán ya han concluido su contienda por la dirigencia, en Salta la disputa persiste, aunque con indicios de que podría resolverse sin acudir a las urnas.
La UCR de Salta ha programado sus elecciones internas para el 25 de octubre, fecha en la que los afiliados renovarán la dirección del partido y gran parte de sus órganos. La actual presidenta, la diputada provincial Soledad Farfán, busca un nuevo mandato al frente del Comité Central. En oposición se perfila el productor agropecuario Natalio Iglesias, expresidente de la Convención Provincial, quien lidera la lista Intransigencia y Renovación.
Hasta hace pocos días, el panorama parecía encaminado a una confrontación, pues Iglesias se posicionó con dureza al acusar a Farfán de alinearse con el gobernador Gustavo Sáenz, presentándose como el candidato de un radicalismo libre de ataduras tanto con el oficialismo provincial como con el peronismo.
También cuestionó los requisitos establecidos por la carta orgánica para postularse, considerándolos excesivos, y reclamó una vida partidaria con mayor participación de los afiliados. En el mismo tono, puso en duda la posibilidad de que la Corte Suprema de Salta habilite un nuevo mandato para Sáenz y criticó la política económica del presidente Javier Milei por sus repercusiones en el comercio y la industria.
No obstante, desde el entorno de la presidenta del partido comenzaron a llegar mensajes con una orientación distinta. El concejal Ángel Ortiz, secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio de Salta y respaldo clave de Farfán, reconoció la existencia de conversaciones con distintos referentes y no descartó la posibilidad de que ambos sectores converjan en una sola lista. Argumentó que el contexto obliga a sumar esfuerzos y evitar una nueva fractura.
Farfán había dejado abierta esa puerta a principios de septiembre, al convocar a los distintos sectores a dejar de lado las ambiciones personales y al reconocer que las negociaciones estaban en una fase inicial.
Sin embargo, anticipó que en algunos departamentos podrían presentarse más de una lista y sostuvo que, de haber competencia, ésta debería servir para robustecer al partido y no para debilitarlo. La búsqueda de un acuerdo tiene sentido, puesto que la llegada de Farfán a la presidencia en 2024 se produjo sin internas, tras la decisión de la Junta Electoral de rechazar formalmente las listas opositoras, lo que desencadenó procesos judiciales y dejó heridas abiertas en el radicalismo salteño.
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Más allá de quién lidere, en la UCR de Salta se consolida la idea de presentarse con una identidad propia en las elecciones provinciales, que el gobierno de Sáenz decidió desdoblar del calendario nacional, según informó Ámbito.
El antecedente inmediato pesa porque en los comicios legislativos nacionales de 2025 el partido volvió a competir con su propia firma tras casi quince años, con Farfán encabezando la lista de diputados e Iglesias liderando la de senadores, después de rechazar una invitación a integrarse a un bloque de raíz peronista. Farfán sostuvo que el radicalismo está en condiciones de presentar candidatos en toda la provincia y dejó la definición de posibles alianzas en manos de la próxima dirigencia.
Tucumán: consenso, distribución y cierre de la intervención
En Tucumán, los tres sectores habilitados para competir en la interna prevista para el pasado domingo 20 de septiembre alcanzaron un acuerdo que evitó la votación y permitió normalizar al partido, que llevaba años bajo intervención. La lista de unidad, denominada Roja, Blanca y Morada (Unidad Radical), fue presentada el pasado viernes 25 ante la Junta Electoral partidaria y aguarda su oficialización.
El nuevo presidente de la UCR tucumana es el exconcejal capitalino José Francisco «Lucho» Argañaraz, un dirigente con experiencia en la estructura partidaria, pues presidió la Convención Provincial en 2015 y actuó como interventor del partido entre 2019 y 2022. Su nombre surgió de las negociaciones entre los sectores del legislador provincial Agustín Romano Norri y del concejal de la capital José María Canelada, y resultó aceptado por todas las corrientes.
Ningún sector quedó excluido de la Junta de Gobierno, donde participarán referentes vinculados a Romano Norri, a la línea Morada, a los legisladores provinciales José Cano y Silvia Elías de Pérez, y a los concejales Canelada y Gustavo Cobos. El reparto se extendió a los comités departamentales: Tafí Viejo quedó bajo la esfera de Elías de Pérez, Canelada y Cano; Chicligasta para el sector del exdiputado nacional y exintendente Roberto Sánchez; Alberdi para el de Adolfo Díaz Chavero, y el Comité Capital para un dirigente cercano a Cano. Asimismo, se asignaron cargos en la Convención Provincial, que será presidida en su primera sesión por el concejal Federico Romano Norri y será el órgano encargado de aprobar las alianzas electorales, jugando un papel clave en la estrategia para los comicios provinciales del 9 de mayo de 2027.
Felicitaciones, Lucho querido, por este nuevo desafío como presidente de la Unión Cívica Radical de Tucumán. Sé del compromiso y la pasión con la que vas a asumir esta responsabilidad. ¡Muchos éxitos en esta nueva etapa! @LuchoArganaraz_ pic.twitter.com/nxwFmC5JUw
Argañaraz describió el momento del partido como “una fuerza que vuelve a ponerse en pie” con la intención de competir, y se planteó como objetivo recuperar la confianza de un electorado que en los últimos años se alejó del radicalismo. Aseguró que la UCR cuenta con varios dirigentes en condiciones de disputar la gobernación y que la definición llegará en las próximas semanas. También ratificó la vocación frentista del partido y no cerró la puerta a los radicales que migraron a otras fuerzas.
En la nueva dirigencia no se descarta convocar a un frente opositor más amplio, aunque la idea predominante es que dicho bloque no incluya a La Libertad Avanza. Ese punto, sin embargo, aún no está resuelto internamente. Agustín Romano Norri planteó la necesidad de construir la coalición más extensa posible para disputar la gobernación y la intendencia capitalina, y mantuvo abierta la posibilidad de sumar a libertarios o a dirigentes cercanos a ese espacio. Según su visión, el único límite debería ser el peronismo que gobierna la provincia.
Fuente: Ambito.com





