Controversia sobre la herencia de Dolly Parton: imputan a su sobrino por intimidación y tráfico de armas

El caudal de Dolly Parton se vio inmerso en un pleito legal tras la imputación contra su sobrino, Bryan Seaver, por presuntas amenazas de violencia y por supuestamente dañar el legado y las actividades empresariales de la icónica cantante de country.
La organización responsable de gestionar el patrimonio y los negocios de Parton interpuso ante un magistrado de Nashville una petición que obligue a Seaver a mantenerse distante de sus trabajadores, asesores legales y colaboradores comerciales, impidiéndole intervenir en los asuntos corporativos.
La demanda judicial, presentada el martes, reveló una colección de comunicaciones que, según la dirección del patrimonio, fueron remitidas por Seaver en las semanas recientes, provocando inquietud entre los responsables de la gestión empresarial de la artista.
Bryan Seaver, sobrino de Dolly Parton, fue retirado de sus responsabilidades.
Las intimidaciones emitidas por el sobrino de Dolly Parton
Bryan Seaver dirige una compañía que, durante varios años, suministró protección a Parton. Asimismo, la propia artista lo había seleccionado para comunicar públicamente su fallecimiento por cáncer el mes anterior.
El conflicto se originó cuando Seaver y sus firmas fueron excluidos de la seguridad de los bienes de Parton. Conforme a los escritos judiciales, a partir de ese momento comenzó a remitir mensajes de texto y correos electrónicos con tono cada vez más intimidatorio.
La organización She’s Alive, responsable de gestionar y salvaguardar los intereses comerciales y profesionales de Parton, afirma que dichas comunicaciones contenían intimidaciones dirigidas a la marca de la cantante y a sus vínculos empresariales. La entidad está liderada por Danny Nozell, quien durante años fungió como mánager de la artista.
Dentro del expediente se encuentran varias advertencias dirigidas al círculo profesional de Parton. En una de ellas, Seaver habría manifestado: “Buscaré venganza por mi gente durante los próximos 50 años. No poseo deudas. Solo dispongo de espadas y pistolas”.
En otro mensaje incorporado al proceso, declaró: “Mi única actividad es la guerra… Todos deberían temer lo que podría llegar a hacer”.
Los archivos judiciales también conservan un correo electrónico en el que Seaver habría indicado: “El día del fallecimiento de Dolly, vendí municiones y armamento por un total de 27 millones de dólares a la policía de Haití. El espectáculo no es mi ámbito”.
La imputación por comercio de armas y la inquietud interna en la compañía
El dossier presentado ante la autoridad judicial califica a Seaver, basándose en sus propias declaraciones, como “prácticamente un traficante de armas a nivel internacional y mercenario”.
Según la presentación de She’s Alive, la coyuntura generó alarma entre el personal encargado de la gestión de las compañías de Parton. Conforme a la entidad, varios colaboradores abandonaron sus puestos por miedo a posibles represalias de parte de Seaver y de sus allegados.
La partida del personal provocó trastornos operativos en las oficinas, lo que obligó a la administración del patrimonio a requerir medidas de protección ante la autoridad judicial.
La medida cautelar pretende prohibir que Seaver se entrometa en las actividades relacionadas con el legado y los negocios de Parton, además de restringir su acercamiento y comunicación con el personal, los asesores legales y los socios comerciales de la entidad.
Respuesta de Bryan
Fuente: Ambito.com




