Ciberdelitos en ascenso: Uno de cada cuatro argentinos declara haber sido víctima de una estafa

Una investigación reciente en materia de ciberseguridad reveló que el 25 % de la población argentina ha sufrido alguna forma de estafa. Asimismo, más de la mitad de los encuestados señaló conocer a una persona cercana que también ha sido afectada; los varones concentran la mayor proporción de casos, alcanzando casi el 63 %, y la Ciudad de Buenos Aires lidera el cuadro de ciberdelincuencia con un 33 % de los incidentes.
En consecuencia, el estudio indica que uno de cada cuatro argentinos, equivalente al 24,9 % de la muestra, ha sido víctima de un delito informático, mientras que el 56,7 % reconoce que alguien de su entorno cercano ha padecido la misma situación.
Alerta por ciberdelitos: 1 de cada 4 personas sufrió una estafa
El informe subraya que el fraude digital constituye la modalidad más prevalente, representando el 41 % de los casos, seguido por la suplantación de identidad (29 %). También se identifican el robo de datos y el acoso o extorsión virtual como variantes relevantes, aunque con porcentajes menores (14,5 % y 4,8 % respectivamente).
El primer contacto se establece mayormente a través de redes sociales (52,3 %) y mediante llamadas telefónicas (28,4 %). Las plataformas digitales juegan un papel destacado según la naturaleza del ataque: concentran el 56,2 % de las estafas, el 54,8 % de los robos de información financiera y el 50,7 % de los casos de suplantación de identidad. Los datos solicitados con mayor frecuencia por los ciberagresores son el Documento Nacional de Identidad (30 %) y las credenciales bancarias (32,2 %).
El primer contacto se establece mayormente a través de redes sociales (52,3 %) y mediante llamadas telefónicas (28,4 %).
El estudio también evidencia que la percepción del riesgo coexiste con conductas contradictorias. Un 58,5 % de los encuestados afirma desconfiar de remitentes desconocidos y el 75,3 % asegura aplicar alguna medida de ciberprevención. No obstante, entre el 49 % al que se le solicitó información personal por canales digitales, un 24,6 % entregó la totalidad de los datos requeridos y un 19,2 % facilitó solo una parte.
«El fraude digital no necesita inventar un medio nuevo. Aprovecha los mismos entornos que utilizamos cotidianamente para comunicarnos con el banco, el trabajo o la familia. Esa familiaridad, sin embargo, reduce la alerta frente a un mensaje engañoso», señaló el director del Instituto, Nicolás Macchione.
Perfil de vulnerabilidad: edad, género, ciudad y canales de contacto
Los adultos de 30 a 49 años concentran el 36 % de los incidentes de ciberdelito, seguidos por el grupo de 50 a 64 años (33 %). Entre los jóvenes de 18 a 29 años la incidencia asciende al 21 %, mientras que en la población mayor de 65 años representa el 10 %. El mismo patrón se observa al analizar solo los delitos efectivamente consumados: estos constituyen el 55 % del total registrado, frente al 45 % de intentos. Los adultos de 30 a 49 años lideran nuevamente con el 37 % de los casos consumados, seguidos por los de 50 a 64 años con el 34 %, los de 18 a 29 años con el 19 % y los mayores de 65 años con el 10 %.
En el plano territorial, la Ciudad de Buenos Aires encabeza la lista de ciberdelincuencia a nivel nacional, acumulando el 33,1 % de los registros.
En el mismo ranking, la Ciudad de Buenos Aires lidera la estadística de ciberdelitos del país, con un 33,1 % de los casos. En el extremo opuesto se sitúa Comodoro Rivadavia, con la tasa más baja del país (4,9 %). En el punto medio destaca Corrientes, que muestra un volumen superior de estafas, robos de información financiera y acoso o chantaje que Córdoba o Rosario, a pesar de contar con menor densidad poblacional y menores índices delictivos generales.
Según el género, el acoso, chantaje o extorsión virtual afecta con mayor frecuencia a los hombres, con un 62,7 % frente al 37,3 % de las mujeres, mientras que el robo de información personal o financiera es ligeramente más frecuente entre las mujeres (52 % frente al 48 % de los hombres). Los canales de contacto también difieren según la edad: en los grupos más jóvenes predominan las redes sociales (42 %), mientras que entre los adultos destaca el uso de WhatsApp (46 %).
Fuente: Ambito.com




