Tokio impondrá restricciones a más del 50 % de los alquileres temporales en un distrito turístico

Shinjuku, uno de los barrios más emblemáticos de Tokio, contempla la supresión de más del cincuenta por ciento de los hospedajes de corta duración que operan en su jurisdicción. La iniciativa también abarcaría las propiedades anunciadas en plataformas como Airbnb y persigue mitigar el incremento de roces entre habitantes y visitantes.
La zona amalgama una intensa actividad comercial y de ocio con extensas áreas residenciales. En los últimos meses, los residentes manifestaron su descontento ante conductas de ciertos visitantes, tales como la acumulación de residuos, el consumo de tabaco en lugares no autorizados y los ruidos molestos.
Frente a este panorama, la administración local está preparando una reforma de la normativa vigente. Un funcionario responsable de la supervisión de los alquileres vacacionales informó a la AFP que el distrito “pretende revisar la ordenanza actual para vetar el alojamiento privado” en zonas residenciales y en áreas próximas a centros educativos.
A medida que ha aumentado el número de negocios de alojamiento privado, también se han intensificado las quejas y los inconvenientes asociados, indicó el funcionario, quien habló bajo condición de anonimato.
Shinjuku, Tokio.
Según detalló, las nuevas limitaciones impactarían a más del cincuenta por ciento de los hospedajes de corta estancia del distrito, incluidos aquellos que ya están operando. El alcalde de Shinjuku tiene previsto presentar formalmente el plan el próximo martes.
El distrito concentra cerca del 10 % de los aproximadamente 42 000 alojamientos temporales registrados en Japón. Además, durante el ejercicio fiscal que culminó en marzo, las autoridades recibieron cerca de un 40 % más de denuncias vinculadas a este tipo de hospedaje.
El aflujo masivo de turistas genera nuevas limitaciones en Japón
La determinación se produce en medio de un debate creciente sobre los efectos del turismo masivo en el país. Ciudades como Kioto enfrentan dificultades derivadas de la concentración de visitantes, entre ellas aglomeraciones, problemas de movilidad y tensiones con la población local.
Esta tendencia no es exclusiva de Japón; ciudades como Nueva York y Barcelona, entre otras, han adoptado medidas para restringir los alojamientos ofrecidos a través de plataformas como Airbnb y similares.
Fuente: Ambito.com





