La NASA respaldará una expedición lunar con drones y sistemas láser para investigar cavernas

La NASA ha comunicado su intención de respaldar una iniciativa destinada a inspeccionar los vacíos subterráneos de la Luna usando vehículos aéreos no tripulados y sistemas láser, con la finalidad de determinar la viabilidad de instalar allí asentamientos humanos. El programa empleará equipamiento concebido para transitar en áreas jamás estudiadas más allá de nuestro planeta.
El proyecto será ejecutado por la empresa Stone Aerospace, que plantea emplear un vehículo autónomo provisto de láseres para adentrarse en las cavidades y recopilar información sobre su arquitectura.
La información obtenida será remitida a una unidad situada en la superficie a través de cables de fibra óptica, los cuales también proveerán la energía requerida para operar el dron y asistir su mecanismo de propulsión.
Los dirigentes del proyecto afirman que este análisis podría representar la pionera investigación de una caverna fuera del planeta Tierra.
La misión pretende averiguar si dichos recintos subterráneos pueden funcionar como refugio para futuros hábitats humanos en el satélite.
“El estudio propuesto podría permitir la primera exploración de cuevas fuera de la Tierra”, declaró Gilly Elor, portavoz de Stone Aerospace.
La experta añadió que “nuestra tecnología posee un amplio potencial de doble uso para aplicaciones terrestres, posibilitando la transmisión continua de energía óptica a larga distancia a plataformas móviles en tierra, aire o agua”.
Destino seleccionado: una vasta cavidad próxima al sitio del alunizaje del Apolo 11
El explorador robotizado descenderá en Mare Tranquillitatis, una grieta colosal cuyo tamaño equivale a dos campos de fútbol, situada aproximadamente a 400 kilómetros del punto donde la misión Apolo 11 posó su módulo.
Estudios recientes indican que dicha abertura constituye la entrada a una extensa malla de cavernas subterráneas, algunas de las cuales podrían superar en hasta cien veces la dimensión de los tubos de lava terrestres.
La operación se llevará a cabo en Mare Tranquillitatis, próximo al sitio del alunizaje del Apolo 11.
Para impulsar la iniciativa, la NASA destinó 175 000 dólares a la fase preliminar de estudio. Este aporte forma parte del programa Innovative Advanced Concepts, mediante el cual la agencia distribuyó 3,2 millones de dólares entre diversas propuestas innovadoras.
Razones por las que las cavernas podrían resultar esenciales para el porvenir de la exploración
Los investigadores llevan años contemplando que las cavernas lunares podrían desempeñar una función crucial en misiones tripuladas futuras.
A diferencia de la superficie, estos huecos ofrecerían una protección natural contra la radiación cósmica y las bruscas variaciones térmicas, gracias a las densas capas de regolito y roca volcánica que los recubren.
Estas cavidades se originaron hace millones de años, cuando corrientes de lava surcaron la faz lunar. Al solidificarse rápidamente en la superficie, dejaron amplios túneles vacíos que hoy despiertan el interés de las agencias espaciales.
La tecnología diseñada para esta empresa también podría emplearse en futuras exploraciones del subsuelo marciano.
Tecnologías destinadas a futuras misiones en la Luna y Marte
Además de investigar nuestro satélite, los desarrolladores consideran que estas innovaciones podrían aplicarse en próximas expediciones a otros cuerpos celestes.
“Creemos que estas innovaciones mejorarán significativamente el alcance, la duración y la calidad de la investigación científica y la exploración del subsuelo lunar. Y, eventualmente, marciano”, sostuvo Elor.
La especialista admitió que el reto será complejo, pues la exploración se realizará sin GPS y en un entorno totalmente desconocido. Asimismo, el sistema deberá prevenir cualquier tipo de contaminación para no afectar las mediciones de los sensores.
Fuente: Ambito.com





