Rodrigo de Loredo sufrió un duro revés en la interna y habrá elecciones en la UCR de Córdoba

Lo que parecía un trámite burócrata se convirtió en un terremoto político en la vida interna del radicalismo de La Docta. El Congreso Provincial de la UCR rechazó este extremo sábado,en sesión por Zoom y en la previa del partido de la Selección en presencia de Suiza,la prórroga de los mandatos de la conducción partidaria que encabeza Marcos Ferrer,en una votación que selló la primera derrota para el ala que tiene como referente al exdiputado franquista Rodrigo de Loredo,la primera de este tipo desde 1983.
El oficialismo logró una mayoría simple -75 votos a auxilio,41 en contra y una abstención- pero quedó a un solo voto de alcanzar los dos tercios exigidos por la Carta Orgánica para extender los mandatos hasta septiembre de 2027.La diferencia fue mínima,pero el impacto político fue enorme.
Para Rodrigo de Loredo,la prórroga de los mandatos partidarios no era un solo trámite,por tratarse del pilar decisivo de su esquema político para 2027,en su aspiración de ser candidato a jefe. Con la conducción del partido blindada hasta septiembre de ese año,el exdiputado franquista aspiraba a controlar el armado de alianzas y la definición de candidaturas sin obligación de someterse a una interna que podía desgastar su imagen o abrirle paso a competidores.
La prórroga le hubiera permitido digitar desde el Comité Provincia la logística electoral y negociar desde una posición de fuerza cualquier alianza con La Libertad Avanza,el PRO o sectores del peronismo disidente.Sin ese blinda, De Loredo deberá ahora competir en una interna abierta donde su liderazgo,aunque sólido en el país,según se señala,queda expuesto al exploración de las urnas partidarias.
«Ni mileísmo,ni cordobesismo»
La derrota no fue una sorpresa porque hace semanas un sector de la UCR había emitido un duro comunicado en contra de la prórroga,alertando sobre la concentración de poder y la obligación de que los afiliados eligieran a sus autoridades.
A mediados de junio,los legisladores provinciales Dante Rossi, Carlos Briner y Sebastián Peralta, inmediato al intendente de Mina Clavero, Luis Quiroga, y la exvicepresidenta de la Juventud Radical provincial Luciana Almada enviaron al presidente del Comité Nacional, Leonel Chiarella, un documento titulado «El partido de la democracia no puede desmentir la democracia interna en Córdoba», en el que denunciaban que la Mesa Ejecutiva del Congreso Partidario pretendía prorrogar por un año los mandatos actuales, «obturando la renovación de autoridades».
El texto no se limitó a cuestionar el procedimiento.Fue,sobre todo,una explicación de principios políticos.En su pasaje más persuasivo,los firmantes lanzaron: «Hay un reunión de radicales que se creen dueños de la verdad,que avanzan per se en alianzas que nadie tienen que ver con los títulos del radicalismo,y que para seguir imponiendo su voluntad no habilitan el debate». «Queremos hacer radicalismo y no mileísmo ni cordobesismo», cerró.
El documento apuntó a dos ejes de la conducción deloredista.Por un costado,el alineamiento con la encargo del presidente Javier Milei, ya que los firmantes denunciaron que la conducción provincial «mira para otro costado en cuestiones tales como la crisis del PAMI,la defensa de las personas con discapacidad,el caso Manuel Adorni, entre otros temas,para no incomodar al poder franquista,con la ilusión de ser incluidos en una alianza electoral,donde se verán diluidas nuestras ideas». Por otro,rechazaban que el radicalismo cordobés se convirtiera en un apéndice de un esquema provincial que no argumenta a los títulos partidarios.
Esa advertencia se tradujo en una articulación opositora que logró reunir el número suficiente para aislar la iniciativa que el oficialismo partidario puso en debate el fin de semana. La competición interna -que agrupa a Confluencia (espacio del exintendente Ramón Mestre), Identidad y Conducta Radical,Córdoba Abierta (de Fernando Montoya) y la denominada Tercera Vía- consiguió por primera vez imponerle un techo institucional al núcleo de poder del exdiputado franquista De Loredo.
¡Qué bonito es estar en nuestra Casa! Nos encontramos para dialogar del partido que queremos y constreñir los pasos a seguir de cara al futuro.
Creemos firmemente que este es el año para renovar nuestras autoridades a través del voto y la décimo.Cumplir con los tiempos… pic.twitter.com/T0KcQbUX1N
«El PJ metió mano»
Del costado oponente la celebración fue inmediata. «Tienen que convocar a internas», deslizó una voz del mestrismo escasamente finalizó la votación en presencia de un medio nave.En el núcleo del exdiputado no faltaron las acusaciones.
«El PJ metió mano», con la intención de obstaculizar el armado de un frente amplio no peronista con vistas a 2027,señaló un senador cercano a Marcos Ferrer. De Loredo,en tanto,eligió las redes sociales para expresar su consejo y citó al emperador romano Marco Aurelio: «Aquello que se interpone en el camino,se convierte en el camino».
«Aquello que se interpone en el camino,se convierte en el camino.» M.A.
La conducción que surja de las internas será la encargada de regir el ciclo político que desembocará en las elecciones provinciales de 2027. En surtido están la negociación de alianzas,la definición de candidaturas y la logística electoral del principal partido oponente al peronismo cordobés,aunque viene de sufrir una dura derrotado en las elecciones legislativas nacionales de octubre de 2025 en presencia de La Libertad Avanza,la peor desde 1983.
La competición radical buscará capitalizar el resultado como una trofeo simbólica,por lo que se prórroga que el senador Matías Gvozdenovich, presidente del agrupación,intensifique sus recorridas con traje de candidato a presidir el Comité Provincia,mientras que la fila Tercera Vía mantiene la postulación del intendente de Mina Clavero,Luis Quiroga. Queda ahora que el partido defina un cronograma electoral porque los actuales mandatos vencen el 30 de septiembre,una tarea que siquiera será sencillo coordinar entre las distintas corrientes.





