La inteligencia artificial redefine el mercado laboral y obliga a las universidades a adaptar la formación

La inteligencia artificial ya no solo transforma la modo en la que trabajan las empresas, sino todavía el tipo de profesionales que demandan. La discusión dejó de centrarse sólo en qué tareas serán automatizadas y comenzó a enfocarse en cuáles serán las habilidades necesarias para quienes deban liderar equipos, rediseñar procesos y tomar decisiones estratégicas interiormente de las organizaciones.
Los cambios ya comenzaron a reflejarse en el mercado laboral. Según el Barómetro Global de Empleo en Inteligencia Artificial 2026, pulido por PwC, las competencias requeridas en los puestos más expuestos a esta tecnología evolucionan más del doble de rápido que en aquellas ocupaciones menos alcanzadas por la IA.
El estudio todavía muestra una diferencia cada vez más marcada entre las organizaciones que lograron incorporar la inteligencia artificial a sus procesos y aquellas que todavía la utilizan de modo positivo. El 20% de las empresas con decano nivel de prohijamiento registró un crecimiento promedio de la productividad del 163% respecto de 2018, una emblema que supera ampliamente la crecimiento del resto de sus sectores.
Aunque el documentación no ofrece un prospección específico sobre la Argentina, sí refleja un atmósfera que ya comenzó a trasladarse al ámbito recinto. Para las compañías, incorporar inteligencia artificial ya no significa solamente sumar una plataforma o automatizar tareas, sino contar con profesionales capaces de puntualizar cómo utilizarla, dónde aplicarla y bajo qué criterios de seguridad, control y supervisión.
La formación profesional empieza a adaptarse al nuevo atmósfera
En paralelo con esa transformación comenzaron a surgir perfiles que hasta hace pocos abriles prácticamente no existían. Uno de ellos es el Chief AI Officer, un ejecutor encargado de vincular las capacidades técnicas de la inteligencia artificial con los objetivos estratégicos de una estructura y coordinar su implementación en áreas tan diversas como medios humanos, producción, agencia, comunicación o atención al cliente.
La aparición de estos nuevos cargos todavía plantea un desafío para las universidades. La velocidad con la que evoluciona la tecnología obliga a desempolvar conocimientos de modo permanente y a ofrecer propuestas destinadas no solo a especialistas en sistemas, sino todavía a profesionales de distintas disciplinas que necesitan incorporar estas herramientas a su actividad cotidiana.
En ese contexto, la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), Facultad Regional Buenos Aires, anunció la tolerancia de una Diplomatura en Inteligencia Artificial, orientada a graduados y profesionales interesados en comprender tanto los fundamentos de esta tecnología como sus aplicaciones en organizaciones empresariales, académicas y laborales.
La propuesta nació a partir de consultas realizadas por graduados de la propia Facultad que actualmente ocupan puestos de conducción en empresas de distintos sectores. Según explicaron desde la institución, la demanda no estuvo enfocada exclusivamente en formar especialistas técnicos, sino en preparar perfiles capaces de participar en las decisiones estratégicas vinculadas con la incorporación de inteligencia artificial.
La dirección académica estará a cargo de Ulises Martins, Chief AI Officer del Centro de e-Learning de la UTN Buenos Aires y Product Manager en Dialpad, compañía tecnológica radicada en Silicon Valley. Martins cuenta con la certificación internacional de Chief AI Officer otorgada por el World AI Council, fue distinguido por Andrew Ng con el gratitud «The DeepLearning.AI OG» y es coautor del compendio La era del impacto.
La diplomatura abordará contenidos vinculados con educación maquinal, inteligencia artificial generativa, procesamiento del lengua natural y visión artificial, encima de incorporar módulos sobre ética, impacto social y toma de decisiones asociadas al uso de estas tecnologías. La cursada será completamente a distancia, comenzará el 23 de septiembre y tendrá una duración estimada de 21 semanas.
«La velocidad con la que avanza la inteligencia artificial nos obliga a repensar permanentemente la formación profesional. La educación no termina con la logro del título: nuestros graduados vuelven a la Universidad para seguir capacitándose y, al mismo tiempo, nos acercan las evacuación que existen en las organizaciones«, sostuvo Juan Manuel Balestro, secretario de Cultura y Extensión Universitaria de la UTN Buenos Aires.
La crecimiento del mercado laboral todavía plantea un cambio de modelo. Mientras la inteligencia artificial automatiza tareas repetitivas, las empresas comienzan a valorar cada vez más capacidades como el liderazgo, la creatividad, el criterio para la toma de decisiones y la articulación entre distintas áreas.
En ese atmósfera, ilustrarse a utilizar una útil específica ya no alcanza. Las plataformas cambian con presteza y muchas quedan obsoletas en pocos meses. El desafío pasa por formar profesionales capaces de identificar qué problemas conviene resolver con inteligencia artificial, cuáles requieren supervisión humana y qué impacto pueden gestar las decisiones automatizadas.
Para las universidades, ese firmeza será uno de los principales retos de los próximos abriles: replicar a las evacuación inmediatas del mercado sin someter la formación a un simple educación de herramientas tecnológicas. Mientras tanto, para las empresas, el desafío será avanzar con destino a estrategias donde la inteligencia artificial deje de obedecer de iniciativas aisladas y pase a integrarse de modo transversal a la estructura.





