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Carlos Bianco reveló que se contactó con Diego Santilli y le pidió que reciba a una delegación bonaerense

El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, aseguró este lunes que el presidente Javier Milei «decidió destruir con cierta saña a la provincia de Buenos Aires» y le reclamó al flamante jerarca de Gabinete, Diego Santilli, que reciba a una delegación de funcionarios bonaerenses «para analizar las deudas que Nación mantiene» con esa autoridad,el estado de «las obras paralizadas en el país», «repasar las micción y establecer un plan de trabajo conjunto con la sucursal franquista».

En una conferencia de prensa en la Gobernación,donde lo acompañaron el ministro de Salud Nicolás Kreplak y el presidente de la Comisión de Investigaciones Científicas Roberto Salvarezza, Bianco le envió a Santilli un mensaje que combinó la bienvenida formal con una advertencia de fondo: «la provincia de Buenos Aires existe en el carta,aunque durante su paso por el Ministerio del Interior pareciera haberlo olvidado».

«Fue ministro del Interior de 22 provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.Pero fue un cero con la provincia.Nunca nos contestó los pedidos de reuniones,ni nos atendió.Nunca hizo nulo para la provincia.Se autopercibe bonaerense y quiere ser autoridad,pero para él la provincia de Buenos Aires no existe», disparó Bianco,quien reveló que anoche le envió a Santilli «una notita de aprecio» por WhatsApp felicitándolo y reclamándole que reciba una delegación de funcionarios bonaerenses para «repasar las micción de nuestra provincia y establecer un plan de trabajo conjunto con el gobierno franquista».

El motivo: una deuda de Nación con la provincia que el ministro cifró en 17,8 billones de pesos,con un desfinanciamiento total que trepa a 26,7 billones. «Le dije que escasamente jure como jerarca de Gabinete le haré demorar esta nota por los canales formales.Debe recibirnos,así como nosotros recibimos a los intendentes de todos los signos políticos», subrayó y completó: «El gobierno franquista ha borrado el carta de su carta de difusión a la provincia de Buenos Aires.El problema es Milei,que decidió destruir no solo el Estado franquista,sino con cierta saña a la provincia de Buenos Aires».

El funcionario igualmente se refirió a la salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete: «Es un capítulo terminado.Fin». Señaló que el ex vocero presidencial «generó mucho odio» por la forma en que ejerció sus funciones y apuntó que cuando pasó a ser jerarca de Gabinete quedó «enchastrado» sin poder dar explicaciones sobre el origen de sus ingresos.

«No podía ya poner la carita en conferencias», dijo.Citó por otra parte las propias palabras de Patricia Bullrich, quien señaló que Adorni «impedía que se siga llevando adelanta la diligencia franquista y,sobre todo,el tratamiento de proyectos en el Congreso Nacional». Con todo,destacó que «no dejaron de apañarlo,lo siguen apoyando y lo victimizan».

Nicolás Kreplak,Carlos Bianco y Roberto Salvarezza,en la conferencia de prensa de la provincia de Buenos Aires.

La interna que llegó hasta el Senado

La conferencia se produjo en un contexto de tensión creciente en el interior del peronismo bonaerense,donde las disputas entre el espacio del autoridad Axel Kicillof y el kirchnerismo duro empezaron a derramar en diferentes ámbitos.En el Senado provincial,que había acumulado casi siete meses sin sesionar,los senadores Sergio Berni y Mario Ishii -ambos alineados con el kirchnerismo- protagonizaron un cruce con la vicegobernadora Verónica Magario que dejó en evidencia el nivel de fractura interna.

En la sesión del jueves pasado, Ishii había pedido el tratamiento de proyectos sobre emergencia alimentaria y sanitaria,y al serle negados apuntó directamente contra Kicillof: dijo que lo había invitado a recorrer el Conurbano para ver la crisis en hospitales y comedores,y que el autoridad no lo había hecho.Berni salió en su defensa y recordó que tanto Kicillof como Magario debían sus cargos a Cristina Fernández de Kirchner.

La tensión entre Axel Kicillof y el cristinismo quedó expuesta la semana pasada,en un dura sesión en el Senado bonaerense.

El autoridad buscó frenar la ascensión.El viernes convocó a los referentes del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) en La Plata y les pidió no objetar a las provocaciones ni profundizar el conflicto.La organización del kicillofismo es evitar que la interna consuma el espacio político que,según entienden,debería estar enfocado en construir una alternativa al gobierno de Javier Milei.

Es el mismo criterio que Bianco tradujo en la conferencia al ser consultado por los dichos de Ishii: «Queremos pagar la preocupación de los legisladores.Nosotros la tenemos todos los días pegado con los intendentes.Trabajamos para que la población acceda a comestibles,medicamentos y atención médica.Más allá de las intenciones de cada uno,difícilmente esto se solucione con una sola ley.Hacen desatiendo fortuna que nos quitó Nación». El mensaje implícito era claro: la crisis social que denuncia el kirchnerismo existe,pero la responsabilidad es del gobierno de Javier Milei,no de la diligencia provincial.

Balance crematístico y el rechazo al super RIGI

Bianco igualmente presentó un recuento de los indicadores económicos nacionales que,según describió,muestran un destrucción en múltiples frentes.Sostuvo que el desempleo llegó al 7,8%, por encima del 6,9% que registraba en el primer trimestre de 2023; indicó que la informalidad profesional alcanzó el 44% y apuntó que los salarios registrados cayeron 8% en términos reales,y para los estatales nacionales la pérdida acumulada desde 2023 trepó al 17%.

A la vez,destacó que la canasta de servicios públicos «creció cuatro veces más que la inflación» y puntualizó que «la inversión cayó 11%, la industria manufacturera acumula una desaparecido del 2,3% en el año,y el consumo retrocedió un 15% respecto de los niveles de 2023».

En ese entorno,Bianco cuestionó el denominado «super RIGI». Aclaró que el peronismo no se opone en general a los regímenes de promoción industrial: «Los gobiernos serios del mundo establecen esquemas de política industrial con beneficios para que los sectores se desarrollen,como se hizo en Estados Unidos,Corea y China. Pero siempre se pide poco a cambio: crear puestos de trabajo,comprar insumos a productores locales,crear ampliación». La diferencia con la transformación oficialista,según el ministro,es que el super RIGI entrega beneficios sin exigir ninguna contrapartida. «Se regala fortuna a los sectores y no se les pide nulo a cambio», concluyó.

Fuente: Ambito.com

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