Tecnología

El "padre de la web" reclama que la Inteligencia Artificial preserve "los valores originales" de Internet

Tim Berners-Lee, creador de la World Wide Web – uno de los inventos más destacados para que el concepto de Internet sea lo que es hoy-, volvió a proponer una de sus principales preocupaciones sobre el futuro de internet: que el avance de la inteligencia industrial sobre el control de los usuarios sobre sus propios datos. Para el informático britano, la IA debe desarrollarse respetando los «valores originales» que dieron origen a la web, con foco en la autonomía individual y la protección de la información personal.

«Sin datos, ellos (los modelos de IA) no pueden existir. Y ahora han tenido golpe sin restricciones a los datos de todos, y si no estamos atentos, vamos a ganar a una situación en realidad importante», advirtió.

La IA, la web y la amenaza sobre los datos

Durante una entrevista concedida a AFP en el ámbito del festival tecnológico SXSW de Londres, Berners-Lee sostuvo que la centralidad de las personas fue el eje de la creación de internet y consideró que esa deducción incluso debería trasladarse al expansión de los sistemas de IA.

Tim Berners-Lee, conocido como el padre de la web, advirtió sobre los peligros de la IA.

«Es importante que la clan use esta tecnología (IA) para cerciorarse de que sus clientes, sus ciudadanos, tengan control sobre sus propios datos«, afirmó.

El físico britano, que diseñó la World Wide Web en 1989 mientras trabajaba en el CERN, recordó que los modelos de inteligencia industrial se apoyan en la enorme cantidad de información apto en internet para entrenarse y mejorar sus capacidades.

«Los modelos de IA son una capa diferente» en el interior de internet, «aprovechan el hecho de que la web contiene tantos datos para entrenarse», explicó al respecto.

Aunque el britano valoró el potencial de la inteligencia industrial y la calificó como una innovación «emocionante», incluso encendió las alertas sobre la desaparición de mecanismos de coordinación similares a los que ayudaron a consolidar internet.

En ese sentido, mencionó la desaparición de una institución comparable al World Wide Web Consortium (W3C), el organismo internacional que fundó y que desde hace décadas define los estándares técnicos de la web.

En este atmósfera, Berners-Lee cofundó la empresa Inrupt en 2018, que impulsa sistemas para que los usuarios recuperen el control de sus datos mediante billeteras digitales seguras, evitando que la información quede completamente en manos de plataformas y proveedores tecnológicos.

La advertencia fue reforzada por John Bruce, cofundador de la compañía, quien remarcó la dependencia de la IA respecto de los datos.

Como parte de esa organización, Inrupt trabaja en el expansión de Charlie, un asistente de inteligencia industrial diseñado para efectuar como intermediario entre los usuarios y herramientas como ChatGPT o Claude.

La idea es que el sistema analice cada consulta antaño de enviarla a un maniquí de IA y determine qué información es en realidad necesaria compartir.

«Cuando haces una pregunta (…) analiza cuál es la pregunta (…) y decide qué información destinar» a la aparejo de IA, explicó Berners-Lee.

Si detecta datos sensibles o identificatorios, Charlie los modificará o anonimizará para preservar la privacidad del beneficiario sin afectar la calidad de la respuesta.

La visión de quien creó la web

La World Wide Web nació como una aparejo para que científicos de distintas partes del mundo pudieran trocar información y colaborar de forma más valioso.

Junto al ingeniero belga Robert Cailliau, Bernes-Lee desarrolló la tecnología que luego transformaría internet, basada en dos pilares fundamentales: el jerga HTML para construir páginas web y el protocolo HTTP para trocar información entre servidores y usuarios.

Una de sus decisiones más trascendentes fue no patentar el sistema. Gracias a ello, la web pudo expandirse rápidamente y convertirse en una plataforma abierta y accesible para millones de personas en todo el mundo.

Más de tres décadas a posteriori, el britano considera que el desafío pasa por asegurar que la próxima gran revolución tecnológica —la inteligencia industrial— mantenga ese mismo espíritu de tolerancia, colaboración y control por parte de los usuarios.

Fuente: Ambito.com

Comentarios de Facebook

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba