Crisis vial doméstico: Salta,La Pampa y Santa Fe unen reclamos por el abandono de las rutas nacionales

El damnificación de las rutas nacionales se convirtió en una problemática transversal que atraviesa a distintas provincias.Desde el finalidad hasta el centro, los gobiernos locales,intendentes y legisladores denuncian el abandono de la red vial federal,los cortaduras presupuestarios y la descuido de obras de mantenimiento que,advierten,ponen en peligro la vida de los usuarios, la producción regional y la conectividad territorial.Rechazo a la provincialización de tramos de rutas nacionales,a través del DNU 253/2026.
En Salta, el Director de Vialidad provincial, Gonzalo Macedo, fue elocuente al denunciar el estado de las calzadas que dependen de la Nación y que atraviesan esa provincia.En declaraciones a medios locales,Macedo advirtió que la situación más crítica se registra sobre la ruta doméstico 9/34, en el tramo entre la aldea de Yatasto y la ciudad de Metán: «En la presente ya no se puede circular,está en un nivel de damnificación total y hay ondulaciones muy peligrosas.Circular por esos caminos hoy es arriesgar la vida».
El funcionario detalló que la obra de la autopista sobre la RN 9/34 está frenada: de los 24 kilómetros previstos,casi nada se trabaja sobre unos 800 metros de terraplén.La empresa encargada de los trabajos no cobra certificados desde octubre y solo mantiene tareas mínimas para no paralizar completamente el esquema,denunció.
Macedo incluso reveló que ya existen presentaciones judiciales contra Vialidad Nacional por el estado de las rutas y cuestionamientos de usuarios por el cobro de peajes en sectores deteriorados.Además,la descuido de financiamiento doméstico afecta otras obras secreto como la ruta doméstico 51 y el puente de Vaqueros,para el cual el gobierno provincial tuvo que ir en cabeza fondos para evitar la paralización.
Protesta desde La Pampa
En La Pampa,74 intendentes -tanto desde el oficialismo como de la oposición- de localidades atravesadas por corredores federales emitieron un duro documento conjunto en el que manifestaron su «profunda preocupación» en presencia de el abandono de las rutas y los drásticos cortaduras de fondos de mantenimiento aplicados en el Presupuesto Nacional 2026.
Los mandatarios locales enfatizaron que las rutas nacionales no son «solamente caminos», sino arterias vitales para la vida cotidiana,la producción,el comercio,el turismo,el transporte de cargas y los traslados sanitarios urgentes.
En el comunicado,subrayaron que «el abandono de las rutas impacta directamente en la seguridad de quienes transitan a diario» y que el damnificación «multiplica los riesgos y genera una situación de preocupación permanente para nuestras comunidades».
Los intendentes respaldaron la propuesta del Gobierno provincial para que la Nación transfiera los fondos adeudados o,en su defecto,ceda la poder y el control de los corredores viales para que el Estado provincial pueda intervenir de modo directa. Solicitaron la urgente reactivación y financiamiento de las obras comprometidas sobre las rutas nacionales 5,35,143,151,152,154 y 188.
Reclamo en Santa Fe
La crisis vial encontró una caja de resonancia en el Senado de Santa Fe.El cuerpo aprobó por unanimidad un esquema del congresista por Rosario,Ciro Seisas,que pide al Gobierno que de forma urgente y detallada crónica sobre la situación institucional,operativa y presupuestaria de la Dirección Nacional de Vialidad y el estado de las rutas nacionales que atraviesan esa provincia.
Seisas fue categórico en declaraciones públicas: «La irresponsabilidad de Nación se paga con la vida de los santafesinos». El senador advirtió que,de los 43.000 kilómetros de rutas nacionales en todo el país,gran parte se encuentra en estado deplorable,y que se van a licitar solo 9.000 kilómetros,licitaciones que «siquiera se ejecutan».
En el sur de la provincia,sobre todo en el Gran Rosario,pasan dos millones de camiones por año con un nivel de mantenimiento inexistente,señaló.
LA RUTA DE LA MUERTE: NO SON NÚMEROS,SON VIDAS QUE SE PIERDEN POR EL ABANDONO FEDERAL
La Ruta Nacional 34 atraviesa 390 km de Santa Fe convertida en una trampa mortal.Lo que vivimos hoy es una emergencia humanitaria que exige respuestas inmediatas del Estado Nacional.
Acá…
En paralelo,el Senado santafesino fue ambiente hace unos días de una audiencia pública en la que legisladores,intendentes y vecinos expresaron su preocupación por el damnificación de la RN 34. Se adelantó que se impulsará una demanda colectiva para exigir a la Nación la ejecución de obras urgentes.
El ministro de Obras Públicas de Santa Fe, Lisandro Enrico, había advirtido que la situación podría derivar en responsabilidades judiciales: «Decidir no reparar rutas,mientras se sigue cobrando el impuesto a los combustibles,puede tener consecuencias legales».
En esta provincia,la crisis vial alcanzó dimensiones alarmantes. Según un crónica de la Federación del Personal de Vialidad Nacional (Fepevina), más del 53% de los 2.700 kilómetros de rutas nacionales en departamento santafesino se encuentra en estado «malo». Apenas el 20% puede considerarse en buenas condiciones,mientras que el resto presenta un nivel regular,de acuerdo con el Índice de Estado (IE), que mide variables como fisuras,deformaciones,rugosidad y desprendimientos del pavimento.
El damnificación dejó de ser una postal de abandono para convertirse en una amenaza cotidiana: entre enero y abril de 2026 ya se registraron 34 muertes en siniestros viales sobre estos corredores.
La tasa de mortalidad en rutas nacionales santafesinas alcanza los 1,3 fallecidos cada 100 kilómetros, mientras que en las rutas provinciales ese número desciende a 0,2.Es asegurar,la siniestralidad fatídico es seis veces anciano en los corredores bajo poder doméstico.
Las rutas más transitadas —como la 11,33,34,8,9 y la 168— concentran los mayores niveles de damnificación.Conductores habituales denuncian baches profundos,banquinas inestables,descuido de iluminación y señalización deficiente.Desde Fepevina sintetizaron el diagnosis con crudeza: «Más que ahuelladas,las rutas tienen cráteres».
«Ya no hablamos de pozos,sino de cráteres»
El regidor de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, redobló el publicidad por infraestructura vial en un acto que se celebró en la Bolsa de Comercio de Rosario con motivo del remate del primer pedazo de soja de la campaña 2025/26.Allí,el mandatario fue categórico al denunciar el abandono de las rutas nacionales: «Ya no hablamos de pozos,sino de cráteres», graficó,para luego insistir en que esos corredores son responsabilidad de Nación.
Maximiliano Pullaro insiste con el publicidad por las rutas nacionales.
Pullaro vinculó el publicidad con el esquema de retenciones agropecuarias: «Son fortuna que deberían destinarse a mejorar la infraestructura productiva», señaló,y advirtió que «nuestros transportistas no pueden seguir atravesando dificultades cada vez que intentan demorar a los puertos». Dejó en claro que,en presencia de la inacción del Gobierno,su administración decidió avanzar con fortuna propios: «No solo reclamamos,incluso nos hacemos cargo».
Rechazo a la provincialización
El Comité Nacional de Defensa del Usuario Vial (CONADUV) expresó su «esforzado rechazo» a la provincialización de tramos de rutas nacionales,instrumentada a través del DNU 253/2026.La entidad calificó la medida como «ilegal,inconstitucional e inoportuna», al considerar que carece de una ley formal que la respalde y que vulnera principios básicos del sistema federal.
El CONADUV advirtió que la transferencia de rutas nacionales a las provincias requiere la intervención del Congreso y la asignación de fortuna específicos,condiciones que no se cumplen en el decreto.
También cuestionó el mecanismo de financiamiento previsto -el cobro de peajes directos en ruta- al que calificó como un «impuesto encubierto» que vulnera el principio de rectitud tributaria y podría crear una doble imposición,ya que los usuarios ya aportan al sistema vial a través del impuesto a los combustibles.
Desde la entidad proponen una alternativa basada en un plan vial integral financiado con fortuna ya existentes,en particular los provenientes del Impuesto a los Combustibles (que la Nación no redistribuye entre las provincias desde que asumió Javier Milei), y rechazan el maniquí de peajes generalizados. «El país necesita un sistema vial efectivo,sin barreras ni costos adicionales para los usuarios,que garantice la libertado circulación y el crecimiento productivo», señaló la entidad.





