Salud

Picor: rascarte no te servirá de nada

Lo que comúnmente llamamos picor es un síntoma que en medicina se denomina prurito y consiste en un hormigueo o irritación de la piel que provoca el deseo de rascarse en la zona con el fin de aliviarlo.

El picor puede producirse bien en varias áreas del cuerpo al mismo tiempo -prurito generalizado- o en una zona específica -prurito localizado- y deberse a múltiples causas. También puede ser un indicador del estrés o un mecanismo de alerta frente a una agresión.

img econcejo 20180925 110717 imagenes lv terceros istock 936887116 k0OG 656x438@LaVanguardia Web

Dependiendo de la personalidad de quien lo sufre, su conducta y contexto social, sus efectos varían, pudiendo llegar a ser muy graves: “El picor crónico puede cursar como un proceso debilitante, con el desarrollo de comorbilidad psiquiátrica, desencadenando reacciones afectivas como depresión, agresividad, ansiedad y alteración del sueño, estableciéndose así, un círculo vicioso de difícil resolución”, explica Elena González-Guerra, médico adjunto del Servicio de Dermatología del Hospital Clínico San Carlos de Madrid.

¿Por qué se produce el picor?

Fisiológicamente, se explica gracias a una molécula denominada BNP o péptido natriurético B, que se libera en la médula espinal transmitiendo la sensación de picor al cerebro. En 2013 pudo comprobarse, gracias a un experimento realizado con ratones que, si se elimina dicha molécula, desaparece también el impulso de rascarse.

img econcejo 20180925 110755 imagenes lv terceros istock 882330464 k0OG 656x437@LaVanguardia Web

Lo más lógico sería que la causa fuera la misma en los seres humanos, pero comprobarlo resulta mas difícil debido a que inhibir ese neurotransmisor es complejo por estar relacionado también con muchas otras funciones.

Rascarse no sirve de nada

Nuestra primera reacción al picor siempre es rascarnos. Al hacerlo, se produce un dolor -estímulo contrario- que bloquea el envío de la señal de picor hasta la médula espinal. El picor se diferencia del dolor también en la sensación que produce y en que tiene su propia línea de conexión con el cerebro.

Este alivio, aunque inmediato, solo funciona a corto plazo: el dolor genera la liberación de serotonina, que actúa como analgésico y vuelve a producir picor como efecto secundario. Es decir, que lo único que produce rascarse es más picor.

img econcejo 20180925 110717 imagenes lv terceros istock 960743924 k0OG 656x434@LaVanguardia Web
(nechaev-kon)

Causas del picor

Dependiendo de si es localizado o generalizado, sus causas varían. Los factores pueden ser tanto internos, como en el caso de las infecciones, o externos, como cuando se produce a causa de una picadura de mosquito.

El picor generalizado suele un rango de causas más delimitado, entre las que destacan las enfermedades infecciosas, las reacciones alérgicas, la sarna, las enfermedades renales o hepáticas con ictericia o las reacciones a medicamentos.

El localizado, en cambio, puede responder a multitud de causas diferentes: reacciones alérgicas, eczema, dermatitis de diferentes tipos, embarazo, sequedad de la piel, urticaria, picaduras de insectos, parásitos como los piojos, pitiriasis rosada, psoriasis, erupciones cutáneas, quemaduras solares o infecciones superficiales de la piel como la foliculitis o el impétigo, entre otras.

Fuente de la noticia (La Vanguardia)

Comentarios de Facebook

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba