Lula da Silva y Flávio Bolsonaro encabezan el debate decisivo previo al balotaje

El mandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, junto al senador Flávio Bolsonaro, participan este viernes en la última discusión televisada antes de la segunda vuelta del domingo 25 de octubre. El programa, producido por TV Globo en Río de Janeiro, se caracterizó por enfrentamientos de índole económica y personal, con Javier Milei y Cristina Kirchner citados como símbolos de los contrastes entre los postulantes.
Lula interpuso preguntas a su oponente acerca de la admiración que muestra hacia el presidente argentino y le indagó si también pretendía introducir su “sierra eléctrica” en Brasil para reducir gastos y salarios. “En Argentina la pobreza alcanzó el 40 %, la gente se alimenta con carne de burro, y vos decís que deseás un modelo semejante al de Milei”, manifestó.
Flávio defendió al liberal argentino y culpó a administraciones previas del colapso argentino. El candidato del Partido Liberal (PL) aseguró que reconstruirá Brasil tal como, según su argumento, Milei lo hizo con una Argentina al borde de la quiebra. Más adelante, al abordar la inflación y la política monetaria, comparó al Partido de los Trabajadores (PT) con Cristina Kirchner, acusándolos de imprimir dinero y provocar alzas de precios.
Las referencias a la situación argentina también permearon el intercambio sobre salarios y pensiones. Lula defendió los aumentos del salario mínimo por encima de la inflación impulsados por los gobiernos del PT y añadió: “Eso es lo que ellos quieren para Brasil, por eso siguen a Milei”.
Ambos llegan al debate con un empate técnico en las encuestas, enfrentando el reto de convencer a los votantes indecisos antes del escrutinio.
La protesta de Lula por una burla a su discapacidad
Uno de los momentos más tensos se produjo cuando Lula exigió una disculpa a Flávio por haberlo llamado “de nueve dedos”. El presidente recordó que perdió un dedo a los 17 años, trabajando de noche, y vinculó ese episodio con su trayectoria como obrero.
“No permitiré que un paramilitar me denomine de nueve dedos”, declaró. También cuestionó la carrera laboral de su rival y señaló que su primer empleo le había sido otorgado por su padre. Flávio respondió con una disculpa condicionada a haber causado la ofensa.
El senador admitió como error su voto contra la ampliación de la licencia de maternidad cuando ejercía como diputado estadual de Río de Janeiro. Ante la pregunta de Lula, explicó que entonces creía que la medida dificultaría la contratación de mujeres. “Me equivoqué”, reconoció, y aseguró que hoy votaría de forma distinta.
Deudas, salud y señalamientos sobre apuestas en línea
El endeudamiento familiar ocupó otro segmento del debate. Flávio culpó al Gobierno de los elevados intereses y sostuvo que los brasileños ahora solicitan cuotas no solo para electrodomésticos, sino también para alimentos. “Hay cuotas hasta para la pizza”, comentó, y acusó a Lula de haber prometido un impulso al consumo que no se materializó.
En materia de salud, Lula defendió el Sistema Único de Salud (SUS) y criticó la respuesta del gobierno de Jair Bolsonaro ante la pandemia. Argumentó que se podrían haber evitado la mitad de las muertes y acusó al expresidente de burlarse de la crisis. Flávio prometió preservar e invertir en el sistema público, aunque cuestionó las listas de espera y la demora para obtener turnos.
El debate sobre educación derivó en acusaciones relacionadas con apuestas en línea. Flávio vinculó a uno de los hijos de Lula con la expansión de esas plataformas, mientras el presidente responsabilizó a Jair Bolsonaro por el juego conocido como “Tigrinho”. El intercambio provocó intervenciones del moderador.
Críticas a la gestión y enfrentamientos por la seguridad
Flávio cuestionó la vigencia de las propuestas de su adversario y sostuvo que sus ideas “eran buenas, en el pasado, pero hoy ya no rinden”. Según su planteamiento, los problemas actuales exigen respuestas diferentes a las aplicadas a inicios de los años 2000.
El opositor también señaló las obras inconclusas. Lula defendió las inversiones de su gobierno y, ante la pregunta sobre proyectos pendientes, respondió: “Continuaré con las obras porque ganaré las elecciones”.
El tema de la seguridad generó otro intercambio: Flávio responsabilizó a Lula y a los gobernadores aliados del PT por la expansión del Comando Vermelho en el noreste. El presidente replicó remarcando las inversiones en industrias y hospitales, y preguntó qué había hecho el gobierno de Jair Bolsonaro por esa región.
Un debate con normas modificadas y enfoque en los votantes indecisos
Para esta transmisión, TV Globo limitó los desplazamientos de los candidatos dentro del estudio. La medida se adoptó tras el precedente del debate anterior en TV Bandeirantes, donde Flávio se mantuvo repetidamente detrás de Lula mientras el presidente hablaba y negaba con la cabeza sus intervenciones.
El senador preparó su participación con asesores y especialistas en comunicación. También colaboraron el gobernador de São Paulo, Tarcísio de Freitas, en materia de infraestructura, y Guilherme Derrite, senador electo por ese estado, en cuestiones de seguridad pública.
Para este encuentro, TV Globo restringió los desplazamientos de los candidatos dentro del estudio.
Lula concentró gran parte de su preparación el jueves. Lo acompañaron el jefe de la Secretaría de Comunicación Social, Sidônio Palmeira; el senador Camilo Santana; el gobernador de Piauí, Rafael Fonteles; y Rui Costa, senador electo.
El precedente debate estuvo marcado por acusaciones cruzadas. En la antesala de esta nueva instancia, ambos equipos buscaron afinar sus estrategias para ampliar el apoyo entre los electores independientes y de centro.
El pacto para abrir registros bancarios, fiscales y telefónicos
El debate se produce tras la firma de un compromiso entre ambos candidatos para levantar mutuamente el secreto bancario, fiscal y telefónico, tanto propio como de familiares y empresas vinculadas a sus entornos.
El acuerdo, formalizado ante el Tribunal Superior Electoral (TSE), surgió a raíz de un desafío que Lula lanzó durante el intercambio anterior. El presidente propuso revelar sus registros si su rival aceptaba hacer lo mismo.
Las campañas acordaron que la información se publique simultáneamente en un portal de acceso público, una vez que los organismos competentes remitan los datos. El proceso requiere información del Banco Central, entidades financieras, la Receita Federal y compañías telefónicas.
Flávio condicionó su aceptación a que también se incluyan los gastos de la tarjeta corporativa de la Presidencia desde 2023, la agenda de la primera dama, Janja Lula da Silva, y los registros de visitas de los hijos del mandatario al Palacio de la Alvorada.
Además, solicitó datos sobre el uso de helicópteros oficiales y los lazos del Gobierno con el exbanquero Daniel Vorcaro.
La campaña de Lula aceptó esas condiciones y presentó una nueva declaración ante el TSE. Camilo Santana, coordinador de la candidatura oficialista, sostuvo que el presidente había accedido a los requerimientos y exigió que Bolsonaro completara las autorizaciones correspondientes a su entorno.
Denuncias de desinformación en la contienda electoral
Las acusaciones de difusión de noticias falsas también forman parte de la recta final. Ambas campañas se señalan mutuamente la propagación de contenidos engañosos, mientras una petición en línea reunió más de un millón de firmas para exigir que TV Globo corrija en directo las afirmaciones falsas de los candidatos.
Durante un acto celebrado el miércoles en Fortaleza, Flávio denunció la circulación de “un montón de fake news”. Entre ellas, mencionó las versiones que le atribuyen la intención de eliminar programas sociales para cumplir su propuesta de reducción del gasto público.
La economía, el costo de vida, la seguridad y la continuidad de las políticas sociales constituyen los ejes principales de una elección que se decidirá este domingo.
Fuente: Ambito.com




