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Axel Kicillof asistió a la conmemoración de la Noche de los Lápices y declaró: «Convertimos la memoria y el sufrimiento en acción colectiva»

El mandatario de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó el miércoles la ceremonia en La Plata con motivo del medio siglo de la Noche de los Lápices, acompañada por la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, y el intendente local, Julio Alak.

En la Plazoleta Noche de los Lápices, Kicillof sostuvo que “nos reunimos para rememorar y rendir tributo a los jóvenes que combatieron de forma colectiva por el bien común” y añadió que “la forma más adecuada de honrarlos consiste en acciones concretas: en la provincia hemos asegurado el acceso al boleto estudiantil”.

El gobernador también estableció un paralelismo con la realidad actual: “A nivel nacional y en gran parte del continente observamos iniciativas con políticas económicas semejantes a las de la dictadura militar; esa circunstancia evidencia que los retos permanecen idénticos y que la memoria y el sufrimiento deben transformarse en organización y lucha”.

Concluyó con una exhortación política: “Tenemos ante nosotros una responsabilidad esencial para honrar la historia de la Nación: el compromiso democrático de frenar este experimento de ultraderecha en la Argentina. Lo hacemos con la certeza de defender los derechos conquistados y en recuerdo de los 30.000 compañeros que hoy están más presentes que nunca”.

Por su parte, Carlotto subrayó que “este encuentro evidencia un pueblo comprometido, que rememora a quienes sacrificaron su vida por un país mejor” y añadió que “las nuevas generaciones deben proseguir esas luchas para salvaguardar nuestra patria, la memoria, la verdad y la justicia”.

La jornada incluyó la entrega de obsequios a familiares y sobrevivientes de los estudiantes platenses de la Noche de los Lápices, entre ellos miembros de las familias López Muntaner y Ungaro, así como a Emilce Moler, Gustavo Calotti y Pablo Díaz. Además, contó con la actuación en vivo de estudiantes de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata.

En ese contexto, Alak resaltó: “Estamos rindiendo homenaje al compromiso y al valor de los estudiantes de secundaria que padecieron la barbarie de la última dictadura militar; en este espacio donde solían reunirse, renovamos el reconocimiento a su decisión de luchar por una causa profundamente nacional y popular”.

Finalmente, se instaló una placa conmemorativa dedicada a Daniel Alberto Racero, Horacio Ángel Ungaro, Claudio De Acha, María Claudia Falcone, María Clara Ciocchini, Francisco López Muntaner y Víctor Alfredo Treviño.

Por la tarde, Kicillof volvió a sumarse a los tributos: junto a la vicegobernadora Verónica Magario y parte de su gabinete, marchó junto a los estudiantes en la movilización central que se realizó en La Plata.

El evento estuvo atravesado por la interna del propio peronismo bonaerense, que también se manifestó en la calle: La Cámpora y el Movimiento Derecho al Futuro del kicillismo desfilaron por separado. La tensión había ido en aumento desde los días anteriores por la demanda de transporte y la consigna “Cristina libre”, que evidenció diferencias entre ambos sectores.

El conflicto por el transporte se originó días antes de la marcha, cuando la Federación de Estudiantes Secundarios (FES) solicitó a la Provincia el traslado de estudiantes desde distintos puntos bonaerenses hasta La Plata, un apoyo logístico que, según la organización, el área de Juventud había garantizado de forma continua desde 2012.

Este año, sin embargo, el Gobierno respondió que los traslados debían ser financiados por las organizaciones políticas o sus aliados, y no por el Estado. La FES, vinculada a La Cámpora, calificó esa respuesta como “mentira” y “extorsión”, al considerar que se pretendía condicionar la consigna de la marcha a cambio del respaldo de los colectivos.

La palabra de los sobrevivientes

Durante la marcha, Moler dialogó con Radio Provincia AM1027 y reflexionó sobre el significado de la masiva convocatoria: “Cincuenta años después resulta increíble observar las calles más concurridas que nunca”. La sobreviviente admitió que la jornada le produce “sensaciones contradictorias: por un lado, por los años de soledad y angustia vividos, y hoy esto. Significa que hablar, contar la memoria, sirve sobre todo a las nuevas generaciones que llevan la bandera”.

Ante la masiva presencia estudiantil, sostuvo que “no les agrada estar en la desventaja y sin horizonte; lo necesitan”. Por eso, quizás encuentran en este espacio la oportunidad de expresarse, cantar y unir las luchas de ayer con las de hoy para decir “sí, podemos cambiar las cosas””.

Moler calificó como “emblemático” el reconocimiento otorgado por la Universidad Nacional de La Plata al conferir el título Honoris Causa a los protagonistas de la Noche de los Lápices, y señaló que “el hecho de que la universidad, en un momento de graves recortes presupuestarios, haga este homenaje, implica unir las luchas de ayer con las de hoy por la educación pública”.

Por último, se dirigió a las nuevas generaciones e invitó a “apoyarse en historias de vida que la han luchado, como el caso de Estela de Carlotto”, a quien describió, junto a Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, como “un ejemplo de lucha, donde siempre con la palabra transformaron realidades”.

Por su parte, Díaz –quien participó del acto central en el Espacio para la Memoria instalado en el ex Pozo de Banfield, en Villa Centenario, Lomas de Zamora– reconoció que “en estos días hay una carga emocional que viene a confrontar los fantasmas que quedaron acá” y reveló que, a 50 años de aquella noche, se atreve a revelar un secreto: “En secreto les he confesado que me enamoré de Claudia en un campo de concentración”.

Díaz sostuvo que “la única forma de afirmar que la vida es bella es a través del amor” y, en ese sentido, aconsejó a los jóvenes que tengan “a alguien con quien conversar o abrazarse”. El sobreviviente destacó que no posee “una fórmula” para indicar a los chicos qué hacer, sino que les pide “tener voz” y que “su opinión se consolide en la mesa familiar”.

Resumió, además, sus tres misiones como sobreviviente: “Exigir justicia por la desaparición perpetua de mis compañeras y compañeros; saber dónde están, en función de la necesidad de sus familiares de conocer el lugar donde reposan sus restos; y, por último, como ciudadano, contribuir a la consolidación de los estudiantes de secundaria”.

Finalmente, contó que realizó la película “La Noche de los Lápices” “para volver a verla a Claudia a través de una actriz, tan simple como eso”, y cerró: “Hoy lo digo porque ya soy mayor y puedo revelar los secretos”.

“Los lápices siguen escribiendo”: la mirada de los estudiantes

En una conferencia de prensa, Alma Parla Hair, presidenta de la FES bonaerense, manifestó que la marcha “es la que esperábamos durante todo el año” y resaltó que la convocatoria platense se inserta dentro de las actividades conmemorativas que se replican en todo el país. “Tenemos memoria, y sabemos que los lápices siguen escribiendo; también representamos mucho y nos sentimos profundamente identificados con esa generación”, afirmó.

Al ser interrogada sobre los reclamos que los estudiantes “escriben” hoy, Alma respondió que la consigna central de este año es “Cristina libre y presidenta”, la cual se reproduce en distintos puntos del territorio bajo la organización de la Red Nacional de Estudiantes Secundarios (Renaes).

Miles de jóvenes marcharon en diversas ciudades del país con motivo del 50.º aniversario de la Noche de los Lápices.

El movimiento estudiantil secundario, coordinado por la Red Nacional de Centros de Estudiantes (ReNaCe), llevó a cabo este miércoles múltiples homenajes en recuerdo de los 50 años de la Noche de los Lápices. Bajo la consigna “Patriotas y valientes para cambiar la historia: Romper la proscripción para transformar la Argentina”, se realizaron actividades en distintas provincias, con una movilización central en La Plata.

En la Ciudad de Buenos Aires, la convocatoria se desarrolló en la Plaza Houssay, con una columna que culminó en la Plaza de Mayo y luego pasó por San José 1111, domicilio de CFK. También se organizaron actos en otras regiones: en Salta, la marcha partió de la Plaza 9 de Julio y concluyó con un festival frente al Cabildo; en Tucumán se marchó desde Junín y Santa Fe hacia la Plaza Independencia; en Córdoba la movilización inició en la Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano (La Rioja 1450); en Rosario se partió de la Plaza San Martín con un festival; y en San Martín de los Andes, desde la Plaza Sarmiento.

Qué ocurrió ese 16 de septiembre

La Noche de los Lápices designa al operativo de secuestro y desaparición de estudiantes secundarios platenses llevado a cabo por la última dictadura cívico‑militar en la madrugada del 16 de septiembre de 1976, coincidendo con el aniversario del golpe que derrocó a Juan Domingo Perón.

Un grupo de adolescentes de entre 16 y 18 años, mayormente militantes de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES), fue capturado por comandos de la Policía bonaerense bajo el mando del entonces jefe de la fuerza, Ramón Camps, y su director de Investigaciones, Miguel Etchecolatz, y trasladado a centros clandestinos de detención como Arana, el Pozo de Banfield y “La Cacha”.

De los diez jóvenes detenidos, seis continúan desaparecidos –Claudio de Acha, María Clara Ciocchini, María Claudia Falcone, Francisco López Muntaner, Daniel Racero y Horacio Ungaro– mientras que Gustavo Calotti, Emilce Moler, Patricia Miranda y Pablo Díaz sobrevivieron y, con el tiempo, se convirtieron en testigos clave para la reconstrucción del terrorismo de Estado, entre otras instancias del Juicio a las Juntas Militares.

Desde 2006, cada 16 de septiembre se conmemora en la Argentina el Día de los Derechos de los Estudiantes Secundarios en homenaje a las víctimas de aquel operativo.

Fuente: Ambito.com

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