Carolina Moisés subraya la trascendencia del acuerdo sobre biocombustibles en el Senado: «Resultado de un extenso esfuerzo»

El proyecto de Ley de Biocombustibles avanzó de forma significativa en el Senado, y Carolina Moisés se posicionó como una de las figuras clave que permitió la emisión del dictamen. La senadora nacional por Jujuy desempeñó una función proactiva durante las negociaciones y ahora espera que el texto sea ratificado en la sesión programada para el 10 de septiembre.
Según Moisés, el dictamen refleja una labor prolongada entre 2025 y 2026 que contó con la participación de diversos bloques políticos, las nueve provincias integrantes de la Liga Bioenergética, productores, trabajadores, universidades, organismos técnicos y representantes del sector industrial, entre ellos la Cámara de Bioetanol de Maíz y el Centro Azucarero Argentino.
“Este resultado es la suma de un intenso trabajo y de la capacidad de los distintos sectores representativos, los cuales aguardan con premura la entrada en vigor de esta normativa”, declaró la legisladora.
Más bioetanol, una oportunidad para el Norte Grande
Una de las novedades más relevantes de la propuesta consiste en el aumento gradual del porcentaje obligatorio de bioetanol en las naftas, que pasaría del 12 % actual al 15 %.
El modelo planteado asigna un 6 % de participación al bioetanol derivado de caña de azúcar, otro 6 % al producido a partir de maíz y un 3 % adicional que quedará sujeto a competencia.
Para Moisés, este incremento puede convertirse en un instrumento estratégico para las provincias del Norte Grande, especialmente por su repercusión en la actividad azucarera. Una mayor demanda fortalecería el sector, impulsaría nuevas inversiones, generaría empleo y ampliaría las posibilidades de inserción internacional.
No obstante, la senadora jujeña considera que el 15 % debe verse solo como un punto de partida. Su propuesta es avanzar progresivamente hacia una mayor incorporación de biocombustibles y acercar a la Argentina a los niveles de mezcla vigentes en otros países del Mercosur, particularmente Brasil.
“Los porcentajes que estamos discutiendo son los mínimos imprescindibles para garantizar una proyección a futuro”, afirmó.
En este contexto, el proyecto también contempla un régimen de vigencia de 15 años, una herramienta esencial para ofrecer seguridad jurídica y previsibilidad a las empresas que evalúen nuevas inversiones en el sector.
“Ya no hay más tiempo para dilatar”
Moisés también centró su discurso en las dilaciones que ha sufrido la discusión de una nueva normativa para los biocombustibles durante años.
La senadora recordó que la primera regulación de fomento del sector se aprobó hace veinte años, y advirtió que, en ese lapso, Argentina perdió oportunidades frente al crecimiento de otros mercados.
“Con frecuencia, la política, la burocracia y los intereses contrapuestos generan retrasos que terminan afectando de manera estructural a la economía del país”, señaló.
Con el dictamen ya aprobado, la legisladora pretende ahora concentrar sus esfuerzos en lograr la sanción definitiva del proyecto.
“Ya no hay más tiempo para dilatar. Debemos mirar hacia adelante”, afirmó.
Para Moisés, el debate sobre los biocombustibles trasciende la mera disputa entre sectores productivos o posiciones políticas; su objetivo es que la nueva normativa se convierta en una política de Estado capaz de crear condiciones propicias para el desarrollo de las economías regionales.
“Las diferencias políticas, doctrinales o ideológicas deben quedar a un lado cuando hablamos de desarrollo económico. El diálogo es quien construye consensos”, sostuvo.
El próximo reto será transformar el acuerdo alcanzado en el Senado en una ley. Para el Norte Grande, la discusión adquiere una dimensión económica concreta: determinar la proporción que la producción de caña de azúcar y maíz ocupará dentro de la matriz energética argentina y bajo qué condiciones el sector podrá atraer inversiones en los años venideros.
Fuente: Ambito.com





