Los robots de origen chino afrontan el reto de su integración en el sector industrial

Los productores chinos de robots con forma humana se encuentran en una fase distinta: evidenciar que sus dispositivos son capaces de ejecutar funciones productivas con fiabilidad y eficiencia económica. Tras dos años de exhibiciones enfocadas en acrobacias, duelos y competencias, el sector procura persuadir a compradores e inversores de que estos aparatos pueden transformarse en instrumentos laborales.
El nuevo enfoque será puesto de relieve esta semana en la capital china, Pekín, donde más de 300 compañías tomarán parte en la Cumbre Global de Robótica. El evento albergará más de 2.000 demostraciones y anticipa el despliegue de más de ciento cincuenta novedades. La agenda coincide, además, con la puesta en marcha de la oferta pública de Unitree en la bolsa de Shanghái, uno de los líderes nacionales en humanoides, cuya IPO suscitó una solicitud ocho mil veces superior a la disponibilidad de acciones para inversores particulares.
El mercado ha empezado a valorar a estos sistemas bajo criterios diferentes a sus hazañas espectaculares. La eficiencia operativa, la exigencia de control humano y el periodo necesario para recuperar la aportación financiera se han convertido en los parámetros clave. Si bien ya existen robots dedicados a funciones concretas, como el reparto en establecimientos hoteleros o determinadas líneas de producción, su adopción masiva sigue siendo limitada.
Los robots de origen chino se enfrentan al reto de su incorporación en el ámbito industrial.
China: el desafío de los robots con forma humana radica en alcanzar la rentabilidad
Para Yu Chao, director ejecutivo de Lumos Robotics, las compañías que no consigan demostrar usos concretos encontrarán dificultades para mantenerse a flote. En su criterio, la interrogante esencial es directa: ¿puede un robot aportar valor a un cliente? Las firmas incapaces de lograrlo “quedarán fuera del mercado”.
El precio constituye también una barrera. Guotai Securities calcula que un robot humanoide industrial debería costar alrededor de 160.000 yuanes, incluidos los gastos de mantenimiento, para ser competitivo frente a un operario con un salario anual de 80.000 yuanes. No obstante, los valores actuales pueden oscilar entre 300.000 y 500.000 yuanes.
La capacidad de ejecutar tareas reales será evaluada en los Juegos Mundiales de Robots Humanoides, programados en Pekín del 22 al 26 de agosto. Además de competencias de velocidad, fútbol y enfrentamientos, se incluirán pruebas de empaquetado, gestión de almacenes, montaje industrial, atención al cliente y actividades como conectar cables o manejar herramientas.
El desafío no es exclusivo de China. En Estados Unidos también se intensifican los intentos de diseñar modelos de negocio que hagan viable la incorporación de estas máquinas. A los costes de adquisición se añaden gastos de transporte, mantenimiento y la escasez de operarios especializados. Paralelamente, las tensiones comerciales entre Washington y Pekín generan incertidumbre en un mercado que, según IDC, ya concentra en China el 82 % de los envíos mundiales de robots humanoides.
Fuente: Ambito.com




