Fallece Franco Baresi, leyenda del Milan y campeón mundial con la selección italiana

El panorama futbolístico internacional se encuentra entristecido ante el fallecimiento de Franco Baresi, uno de los más destacados defensores de la historia y emblema perdurable del AC Milan. El exlíbero italiano murió a los 66 años después de una enfermedad que lo había aquejado en los últimos años, y su partida desencadenó una serie de homenajes tanto en Italia como en el resto del planeta.
Baresi trascendió la figura del central tradicional. Encarnó una época del fútbol italiano caracterizada por la visión táctica, el liderazgo, una personalidad firme y una lealtad poco frecuente: desarrolló toda su carrera profesional bajo la camiseta del Milan, donde llegó a ser capitán, referente y símbolo absoluto.
Con la indumentaria rossonera disputó veinte temporadas, sumó dieciocho títulos y ejerció la capitanía durante quince años. Su legado está íntimamente ligado al Milan dominante a finales de los años 80 y comienzos de los 90, sobre todo al conjunto dirigido por Arrigo Sacchi, que revolucionó el fútbol europeo con su presión alta, orden defensivo y vigor colectivo.
Franco Baresi, el capitán inmortal del Milan
Baresi debutó a una edad precoz en el Milan y jamás abandonó el club. A pesar de medir 1,76 m, una estatura considerada insuficiente para los estándares tradicionales de un defensa central, se impuso gracias a su rapidez, su capacidad de anticipación, su habilidad para organizar la última línea y su liderazgo dentro del terreno de juego.
Su sobrenombre, “Piscinin”, hacía alusión a su contextura física. No obstante, en el Calderón se transformó en una presencia dominante. Su especialidad consistía en anticipar al atacante, cerrar espacios, presionar hacia adelante y dirigir una defensa que marcó una era.
La storia del Milan è in lutto per la scomparsa di Franco Baresi. Il suo esempio e la sua profondità rimarranno per sempre, come la sua maglia numero 6, parte integrante del DNA e del percorso di tutto il Club. Le condoglianze dell’AC Milan alla famiglia intera… pic.twitter.com/a8wNOCUc2o
En el Milan conquistó seis Scudetti, tres Copas de Europa (actualmente Champions League), cuatro Supercopas italianas, tres Copas de Italia y dos Copas Intercontinentales. El club retiró su camiseta número 6 como homenaje a su legado.
Baresi también demostró un gesto que consolidó su vínculo con la institución: permaneció en el Milan incluso en los momentos más difíciles, incluida la etapa en la que el club descendió a la Serie B a comienzos de los años 80. Esa entrega lo transformó en uno de los máximos ídolos de la historia rossonera.
El Milan de Sacchi y una defensa histórica
El punto álgido de la carrera de Baresi se alcanzó con el Milan de Arrigo Sacchi, uno de los equipos más influyentes del fútbol contemporáneo. Ese conjunto combinó una defensa de élite con figuras como Paolo Maldini, Mauro Tassotti y Alessandro Costacurta, junto al talento ofensivo de los neerlandeses Frank Rijkaard, Ruud Gullit y Marco van Basten.
Baresi constituía el eje de esa estructura. Desde la retaguardia organizaba la línea, gestionaba los tiempos de presión y ofrecía la primera salida para iniciar los ataques. Su interpretación del rol transformó la función del líbero, situándolo entre los más grandes defensores de todos los tiempos.
United in remembrance
In Perth, Rúben Amorim, his staff and the entire team observed a minute of silence in memory of Franco Baresi pic.twitter.com/Btbhv017tM
En 1989 recibió el Balón de Plata, quedando segundo solo detrás de Van Basten, y en 1990 fue nombrado Futbolista del Año de la Serie A. Estos galardones confirmaron la relevancia individual de un jugador que, aun desde una posición defensiva, logró destacarse en una época dominada por delanteros de gran renombre.
Campeón del mundo con Italia y adversario de Maradona
Con la selección italiana, Baresi formó parte del plantel titular que ganó el Mundial de España 1982, aunque no disputó ningún minuto en el torneo. Con el paso del tiempo se consolidó como referente de la Azzurra y asumió la capitanía durante la década siguiente.
Fue pieza clave del equipo italiano que alcanzó la final del Mundial de Estados Unidos 1994, donde Italia cayó ante Brasil en la tanda de penales. Baresi jugó esa definición tras recuperarse de una lesión, mostrando una vez más su carácter competitivo.
Su nombre también quedó asociado a Diego Maradona por los duelos entre Napoli y Milan, clásicos de alta tensión durante los años 80 y 90. A pesar de la rivalidad entre ambos clubes, Maradona siempre reconoció la calidad del defensor italiano.
Tras uno de esos enfrentamientos, el astro argentino elogió públicamente a Baresi describiéndolo como “el máximo defensor”. Años después, Baresi devolvió el homenaje al señalar que Maradona había sido el rival más difícil al que tuvo que enfrentarse.
Un símbolo de liderazgo y pertenencia
El fallecimiento de Franco Baresi conmueve porque se trata de una figura que trasciende los trofeos. Su trayectoria encarna una idea de pertenencia, liderazgo y excelencia defensiva que dejó una huella profunda en el Milan, en la selección italiana y en el fútbol mundial.
Para varias generaciones, Baresi representó el modelo del defensor completo: veloz, cerebral, combativo y capaz de reorganizar la estructura de un equipo desde la última línea. Su influencia también se extendió a los futbolistas que compartieron vestuario con él y que luego perpetuaron la tradición defensiva italiana.
El Milan lo recordará como uno de sus máximos símbolos. Italia, como una de las grandes exponentes de una escuela defensiva que marcó la historia del deporte, despide a un capitán eterno.
Fuente: Ambito.com





