El CEO del J.P. Morgan encendió las alarmas por Mythos, la IA que Anthropic no libera al conocido: "Es un problema real"

El CEO de JPMorgan Chase, Jamie Dimon, advirtió que el maniquí de inteligencia industrial Mythos, desarrollado por Anthropic, representa un «problema vivo» que ya está siendo analizado por el gobierno de Estados Unidos conveniente a sus potenciales riesgos para la seguridad.
Durante la Cumbre de Defensa e Innovación de Pensilvania, organizada por el senador Dave McCormick, Dimon alertó sobre las consecuencias de liberar una útil con esas capacidades. «Con Mythos, básicamente se están entregando misiles balísticos a particulares», afirmó.
La preocupación sobre este tipo de modelos no es nueva. En su presentación al conocido, hecha meses antes, Anthropic reveló que Mythos posee una capacidad tan vanguardia para detectar vulnerabilidades de software que decidió no ponerlo a disposición del conocido normal. A su vez, creo el tesina Glasswing, una alianza con las empresas líderes en tecnología para que utilicen la útil en sus propios sistemas y así mitigar las vulnerabilidades y las cadenas de explotación que el maniquí desarrolla en ataques simulados.
Mythos se encuentra habitable para pocos usuarios y con temáticas vedadas.
El acelerado avance de este tipo de modelos llevó tanto a las empresas tecnológicas como a las autoridades estadounidenses a evaluar los riesgos asociados a su avance. Este proscenio llevo a cambiar de opinión incluso al presidente estadounidense, Donald Trump, quien firmó una orden ejecutiva para imponer a las empresas IA a presentar sus modelos de frontera primero al gobierno de EEUU, que luego será el encargado de autorizar – o no – su publicación.
La advertencia del CEO del JP Morgan sobre Mythos
JPMorgan integra el escaso peña de compañías que accede al maniquí desde abril. Según explicó el ejecutante, el lado lo utiliza para poner a prueba sus sistemas de defensa informática y compartir información con proveedores y otras organizaciones. Un mes a posteriori del inicio de esas pruebas, Dimon aseguró que la entidad ya tenía a cientos de empleados dedicados exclusivamente a engrosar su infraestructura de ciberseguridad.
En los últimos abriles, el banquero incluso endureció su discurso sobre la seguridad doméstico de Estados Unidos. En su carta anual a los accionistas, publicada en abril, sostuvo que el país necesita «hacerse más resistente» para preservar su liderazgo financiero y marcial.
En tendencia con esa táctica, JPMorgan anunció el año pasado un plan para destinar u$s1,5 billones durante la próxima plazo a sectores vinculados con la seguridad económica y la resiliencia del país, un monto un 50% superior al que habría invertido en circunstancias normales.
Como parte de esa iniciativa, denominada «Iniciativa de Seguridad y Resiliencia», y de otro software independiente llamado «Iniciativa del Sueño Americano», la entidad comprometió u$s24 millones en préstamos, inversiones y subvenciones filantrópicas para reforzar la industria de construcción naval en Filadelfia. Dimon visitó ese astillero el miércoles, coincidiendo con el anuncio de ese nuevo compromiso.
En el mismo evento, el presidente Donald Trump elogió al ejecutante y aseguró que podría ser el «mejor banquero» que tuvo Estados Unidos «en muchas décadas». El agradecimiento contrasta con el enfrentamiento que los dos protagonizaron a comienzos de año, cuando Trump demandó a JPMorgan y a Dimon por al menos u$s5.000 millones, al chivarse al lado de ocurrir dejado de prestar servicios financieros a él y a sus empresas por motivos políticos.





