Javier Milei le respondió a Yuval Noah Harari y defendió su proyecto para crear empresas manejadas por IA

El presidente Javier Milei volvió a responderle al historiador y filósofo israelí Yuval Noah Harari, luego de que el autor de Sapiens cuestionara su iniciativa para crear una nueva figura lícito destinada a empresas operadas por inteligencia sintético.
El cruce se originó a partir de un artículo del mandatario argentino en el Financial Times, donde defendió la posibilidad de inspeccionar “sociedades automatizadas” sin conducción humana directa. Harari contestó en el mismo medio y advirtió que otorgar personalidad jurídica a agentes de IA podría permitirles poseer activos, contratar empleados, pleitear, participar del comercio internacional e incluso realizar donaciones políticas sin una persona humana responsable detrás de esas decisiones.
Frente a esas críticas, Milei difundió este jueves un extenso comunicado en inglés, compartido por la Oficina del Presidente, en el que buscó ampliar los fundamentos de su propuesta. Allí rechazó que el agradecimiento lícito de estas sociedades implique una amenaza cibernética para el sistema financiero o tolerante.
“Siempre es un placer y un honor que Noah Harari comente una de las ideas de uno. Sin embargo, la preocupación de Harari respecto de las sociedades de responsabilidad limitada operadas de manera autónoma por inteligencia artificial es, en todo caso, inesperada”, sostuvo el caudillo de Estado.
Javier Milei defendió la personalidad jurídica para empresas de IA
En su respuesta, Milei argumentó que la personalidad jurídica no representa una novedad peligrosa, sino una utensilio ya consolidada en el derecho comercial. Según explicó, esa figura permite que una ordenamiento tenga patrimonio propio, concentre relaciones jurídicas y pueda objetar delante reclamos, sanciones o daños derivados de su actividad.
El Presidente sostuvo que, si las empresas manejadas por IA efectivamente implican mayores riesgos que las compañías tradicionales, como advierte Harari, entonces el argumento a valimiento de encuadrarlas legalmente se vuelve “más fuerte, no más débil”.
“Los temores de Harari son, en mi opinión, un argumento a favor de la personalidad jurídica, no en contra”, afirmó Milei.
El mandatario todavía cuestionó la advertencia sobre la capacidad de la IA para detectar vacíos legales o emplear zonas grises. En ese punto, sostuvo que los seres humanos todavía incurren en ese tipo de conductas y que eso no llevó a eliminar las estructuras corporativas tradicionales.
El cruce por los riesgos de la inteligencia sintético
Harari había listo que inspeccionar jurídicamente a agentes de IA podría abrirles la puerta a los sistemas financieros, económicos y políticos, con consecuencias difíciles de prever. Milei, en cambio, sostuvo que una firma autónoma estaría sometida al Estado de derecho “exactamente del mismo modo que cualquier corporación convencional”.
Hacia el final del texto, el Presidente todavía rechazó comparar a las futuras compañías autónomas con la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, al señalar que aquella ordenamiento tenía poderes soberanos delegados por el Estado.
Para Milei, una empresa operada por IA bajo un entorno forense innovador no tendría poder soberano ni monopolio de la fuerza, sino que podría ser disuelta, embargada o sancionada en caso de incumplimiento. “Una empresa autónoma que opere dentro de un marco jurídico capaz de disolverla, embargar sus activos o exigirle responsabilidad legal no está escapando de la ley. Está sometiéndose a ella”, concluyó.
El debate se da en paralelo al impulso oficial para avanzar con una nueva categoría jurídica destinada a sociedades administradas por inteligencia sintético, una iniciativa promovida por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger.





