Crecen en EEUU las versiones sobre una posible acción militar contra Cuba

En medio de la crisis en Cuba, crecen las versiones sobre una posible incursión, invasión o intervención de Estados Unidos en la isla, una valor que dependería exclusivamente del presidente Donald Trump.
En los últimos meses, el Departamento de Defensa estadounidense desplegó tropas y armamento necesario para una eventual acción militar sobre Cuba, luego del fracaso de la presión económica y política para forzar una transición en la isla.
Sin incautación, el refuerzo de la presencia naval estadounidense en el Caribe —la más importante fuera del teatro de operaciones de Medio Oriente— le permitiría a Washington ejecutar acciones prácticamente inmediatas sobre Cuba. Desde operaciones quirúrgicas para capturar a integrantes de la cúpula castrista, bajo esquemas similares a los aplicados previamente contra Venezuela, hasta bombardeos selectivos sobre infraestructura militar y estratégica de La Habana, todas las opciones parecen hoy sobre la mesa.
En ese contexto, la distribución republicana enfrenta una ventana de tiempo cada vez más estrecha para concretar cómo avanzar. Buena parte de los buques desplegados en la región llevan cerca de diez meses en suscripción mar, muy por encima de los seis o siete habituales para este tipo de operaciones, poco que ya genera preocupación interiormente del Pentágono. El desgaste de las tripulaciones, la sobreexigencia transporte y la simultánea billete de la Armada estadounidense en el obstrucción sobre el Golfo Pérsico empiezan a tensionar la capacidad operativa de Washington.
La táctica de desgaste contra La Habana
Aun así, Donald Trump seguiría priorizando —al menos públicamente— una transición no militar alrededor de una “Cuba libre”. Para eso, la Casa Blanca profundizó el endurecimiento financiero contra la isla, apostando a una presión sucesivo sobre el suministro energético, los productos básicos y el paso financiero internacional, en un intento por acelerar el maltrato interno del régimen.
“La mejor manera de describirlo es aceleracionismo”, explicó un funcionario estadounidense citado por Axios, al concretar la táctica de desgaste impulsada desde Washington. “Pero todavía no buscamos eliminar al régimen. Hay un método y se avanza por etapas”, agregó la misma fuente bajo condición de anonimato.
Mientras tanto, China decidió mover fichas en respaldo de su histórico confederado caribeño. Durante una reunión en Nueva York entre el canciller chino Wang Yi y su par cubano Bruno Rodríguez Parrilla, Pekín ratificó su apoyo político y financiero frente a lo que definió como la “política de poder y arrogancia” de Estados Unidos.
Como parte de ese respaldo, el gobierno chino prometió remitir 60.000 toneladas de arroz para intentar aliviar la crisis alimentaria en la isla. El primer cargamento arribó el domingo pasado. “China continuará defendiendo la justicia, apoyando la causa del pueblo cubano y colaborando con el desarrollo de la economía y las condiciones de vida en Cuba”, afirmó Wang Yi, según el comunicado difundido por la diplomacia china.
La tensión escaló todavía más a posteriori de la captura de Nicolás Maduro. Tras ese episodio, la distribución Trump interrumpió el giro de petróleo venezolano alrededor de Cuba, una de las principales fuentes energéticas de La Habana.
Washington acusó de crimen a Raúl Castro en un nuevo intento de sitiar al gobierno de Cuba
El ministro de Justicia de EEUU, Todd Blanche, anunció el pasado miércoles que la cartera que está a su cargo, presentó una vieja causa sumarial contra el expresidente cubano, Raúl Castro. La intención del gobierno estadounidense es «que se enfrente a la honestidad aquí. Hay una orden de arresto y esperamos que se presente voluntariamente o por otros medios«, explicó Blanche, en una nueva maniobra del país norteamericano para presionar a la isla caribeña.
Las acusaciones contra el hermano de Fidel Castro, son por crimen y conspiración con el fin de matar a ciudadanos estadounidenses, luego de poseer regular, -presuntamente- inclinar dos aviones del agrupación de ayuda humanitaria Brothers to the Rescue cerca de las costas cubanas.
“Over three decades later, we are committed to holding those accountable for the murders of four brave Americans: Carlos Costa, Armando Alejandre Jr., Mario de la Peña, and Pablo Morales,” said Acting Attorney General @DAGToddBlanche.
The United States and @POTUS will NOT forget… pic.twitter.com/n2e7ZDzEgL





