Cuba desafió a Donald Trump: "Ningún agresor encontrará rendición" ante la amenaza de tomar la isla "casi de inmediato"

El gobierno de Cuba esgrimió este sábado la derecho internacional y sus apoyos internos y externos como respuesta a la última amenaza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de «tomar» la isla «casi de inmediato». Trump aseguró este viernes que tomará el control de Cuba casi de inmediato, pero agregó que primero terminará con el trabajo en Irán y desplazará de reverso al mar Caribe al portaaviones USS Abraham Lincoln.
El presidente cubano Miguel Díaz-Canel denunció en redes sociales que el mandatario estadounidense eleva sus amenazas de ataque marcial contra Cuba a una escalera peligrosa y sin precedentes, y convocó a la comunidad internacional a determinar, adyacente al pueblo de Estados Unidos, si se permitirá un acto criminal tan drástico.
El mandatario cubano agregó que nadie honesto puede aceptar la excusa de que Cuba sea una amenaza para Estados Unidos, y calificó las medidas anunciadas por Washington como evidencia de su pobreza honrado y de un desprecio a la sensibilidad y el sentido popular tanto de los estadounidenses como de toda la comunidad internacional.
La Habana respondió además a una nueva reverso de tuerca en la presión económica: Washington difundió la víspera otra orden ejecutiva con sanciones para altos cargos cubanos y empresas e individuos de cualquier país que apoyen a sectores secreto de la pertenencias isleña, como la energía o la defensa. Desde enero de 2026, la suministro Trump ha impuesto más de 240 sanciones contra Cuba, reincorporó a la isla a la inventario de Estados patrocinadores del terrorismo e interceptó al menos siete tanqueros petroleros, cortando entre el 80 y el 90% de las importaciones energéticas cubanas. El resultado es una pertenencias casi completamente paralizada y apagones que se multiplican semana a semana.
El canciller cubano Bruno Rodríguez vinculó la nueva amenaza de Trump con las demandas de la comunidad cubanoamericana en el sur de Florida, al sostener que la ataque sondeo satisfacer a élites minúsculas que le prometen adhesión electoral y financiera. El gobierno cubano convirtió la celebración del Primero de Mayo en una concentración masiva de apoyo popular bajo el eslogan «La Patria se Defiende», con marchas desde la Plaza de la Revolución con destino a la Tribuna Antiimperialista frente a la Embajada de Estados Unidos en La Habana. Díaz-Canel presentó encima la iniciativa «Mi firma por la Patria», que el régimen guarismo en más de 6,2 millones de firmas de cubanos en rechazo a las sanciones.
La doctrina de la «Guerra de todo el pueblo»: la reto cubana ante una invasión
El presidente y el canciller cubanos coincidieron en advertir que cualquier intervención marcial estadounidense en la isla enfrentará resistor internamente de la táctica de defensa denominada «Guerra de todo el pueblo». Este concepto marcial, inspirado en las tácticas vietnamitas y en las guerras asimétricas, consiste en permitir una invasión pero enrolar a toda la población para hacer insostenible una ocupación para Washington en términos de bajas y costo crematístico.
La doctrina, que La Habana viene perfeccionando desde los primaveras de la Guerra Fría, apunta a convertir cada medida cuadrado de demarcación en un campo de resistor que eleve hasta niveles inaceptables el precio político y humano de cualquier ocupación prolongada.
El Senado estadounidense rechazó este martes una propuesta demócrata para demarcar las posibles operaciones militares que Trump pudiera ordenar sobre La Habana. La situación de crisis energética en Cuba fue escasamente aliviada en marzo con la venida de 100.000 barriles de crudo procedentes de Rusia, a los que Estados Unidos permitió el paso.
Con el portaaviones Lincoln en camino al Caribe y el Senado sin voluntad de frenar a Trump, el proscenio que se abre sobre la isla combina el peor aislamiento crematístico en décadas con la amenaza marcial más concreta desde la crisis de los misiles de 1962.





