Incendios forestales: la startup argentina que detecta focos antes que la NASA y levantó u$s2.7 millones

Nacida a raíz de una experiencia personal, la empresa argentina Satellites On Fire llamó la atención del mercado por su capacidad de aportar información valiosa para la detección y prevención de incendios forestales en todo el mundo. También por describirse “más rápidos” que otros sistemas de detección, como el de la NASA. En los últimos días, la energía de los inversores llegó en formato de una ronda de financiamiento por u$s2,7 millones, liderada por Dalus Capital con décimo de Draper Associates, Vitamin C y Draper Cygnus VC, entre otros fondos internacionales.
La empresa, fundada por tres jóvenes, Joaquín Chamo, Ulises López y su coetáneo CEO, Franco Rodríguez Viau, pone sobre la mesa el rol que puede entretenerse la tecnología en torno a la prevención de desastres climáticos en un país que año a año es afectado por los incendios forestales. Según datos del Servicio Nacional de Manejo del Fuego, se estima que durante 2025 las llamas afectaron aproximadamente 437.000 hectáreas en Argentina.
Qué es Satellites On Fire
En pocas palabras, Satellites On Fire es una climate-tech que ofrece una plataforma que combina datos satelitales, cámaras y modelos predictivos con IA para la detección en tiempo existente, combate y investigación posterior de incendios forestales.
El tesina nació directamente de atestiguar esta problemática que se sostiene año a año en Argentina. Luego de ver como el fuego en las sierras de Córdoba afectó a amigos y familiares, Rodríguez Viau comenzó a despabilarse una alternativa posible. “Teníamos 16 y ahí yo tuve amigos de familiares que perdieron casas por incendios y quise hacer algo al respecto. Entonces, con dos compañeros del colegio secundario Ort, Ulises y Joaquín, en el marco del proyecto tecnológico del año empezamos a desarrollar una solución para eso, con imágenes satelitales, inteligencia artificial y mostrando estos incendios en una website”, relató el nuevo CEO en diálogo con Ámbito.
“Y no queríamos que quedara algo curricular después de esos cuatro meses, sino que pudiera llegar a impactar en la vida de personas. Así que decidimos seguirlo”, recordó sobre los inicios del tesina.
Sin requisa, el camino no fue hacedero y la primera útil tenía una dilación de respuesta de tres a cinco días. “Hablamos con brigadistas para presentarles esto y lo que habíamos hecho no les servía para nada, lo cual fue un fuerte choque emocional. Pero también fue un gran aprendizaje que nos enfocó en escuchar la problemática y necesidades de las personas. Ahí empezamos a hablar con cientos de brigadistas, de bomberos, para entender mejor la problemática, porque veníamos de la ciudad nosotros”.
Tras aventajar los desafíos iniciales, la plataforma quedó operativa y la empresa cerró una primera ronda pre-semilla de u$s900.000, con el respaldo de las Naciones Unidas, el MIT, Cornell University y Alexis Ohanian, fundador de Reddit. En paralelo, comenzaron a prestar servicios a compañías forestales, agrícolas y energéticas, con un gran primer pacto con Forestal Argentina, con la que trabajan desde hace cuatro abriles.
Más allá del sector privado, la empresa todavía acercó su plataforma a diferentes gobiernos donde exploraron el potencial de esta tecnología para mejorar la respuesta a los incendios. Rodríguez Viau aseguró que en su trabajo con el Estado de México lograron resumir a cero la tasa de mortalidad de brigadistas registrada durante meses anteriores.
“En 2025 ayudamos a atacar más de 600 incidentes forestales”, resumió a este medio sobre el impacto que tuvo su plataforma durante el extremo año.
Una respuesta “35 minutos más rápida que la NASA”
Una particularidad de Satellites On Fire es que su web promociona que su respuesta es “más rápida” que la de la NASA. Puntualmente que el sistema FIRMS de información de incendios en tema existente, sobre el que tiene una delantera de 35 minutos en promedio.
¿A qué se debe esto? Según explicó nuevo patrón, avala en parte a la guisa en que está concedida la plataforma. A diferencia de otros competidores del mercado, que se encargan de desarrollar el hardware – cámaras, torres de vigilancia e incluso satélites –, la climate-tech argentina se focalizó en el expansión de un software propio, y dejó de costado los altos costos de la fabricación: “Nosotros lo que hacemos es combinar todas las tecnologías disponibles: cámaras, drones, satélites, para poder dar una dirección más rápida e inteligente en esta complementación y además crecer con costos operativos mucho más bajos”
“Hoy nos conectamos con la NASA, La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) y la Agencia Espacial Europea (ESA). Procesamos los datos en tiempo real con inteligencia artificial y damos estas alertas a los cliente”, precisó Rodríguez Viau. Así, para expedir las alarmas, el sistema procesa “más de diez satélites cada cinco minutos con modelos de propios de IA”.
La plataforma funciona de una guisa simple: una vez que la compañía entra en contacto con una estructura en el circunscripción, “realiza un reconocimiento del área y genera un archivo de esta”.
En paralelo, memorándum a las organizaciones o personas encargadas de reponer delante los posibles incendios. “Pedimos los números de de WhatsApp y de esa forma ya dejamos todo configurado. Donde registramos algo en el área, enviamos la alerta y, en ese momento, el brigadista recibe un mensaje y puede chequear por otros medios – ya sea si hay gente en la zona que pueda revisar o apuntar una cámara – para desencadenar la respuesta”.
Apagadas las llamas, la situación no finaliza ahí: “Una vez que termina y se contiene ese incendio, damos análisis, por ejemplo, de área quemada y de cuánto tardaron los brigadistas en ir a verificar la alerta, como para poder optimizar todos esos esos factores”, destacó Rodríguez Viau sobre la cara de prevención.
Tras el anuncio de la última ronda por u$s 2,7 millones, el emprendedor le adelantó a Ámbito: “Ahora la idea es mejorar los modelos de inteligencia artificial que tenemos, mejorar la forma en la que medimos, el impacto que generamos. No podemos manejar lo que no podemos medir”.
Con presencia en 21 países y 4 continentes, el CEO adelantó que “los planes también apuntan a una internacionalización más fuerte de Estados Unidos”, con algunos pilotos que ya están en marcha. También, buscan “lanzar un producto de seguros paramétricos con informe forestales” que desarrollan en conjunto con Aon.
Por extremo, la empresa proyecta avanzar con destino a un esquema más automatizado en el combate contra incendios: «Hoy tenemos monitoreo con estos modelos de propagación, prevención con el investigación de aventura de los últimos diez abriles y con el tiempo vamos a ir todavía con destino a el ataque y respuesta de incendios, pudiendo tener drones que vayan a apagarlo de forma cibernética”.
Incendios forestales: la situación en Argentina
El trabajo con gobiernos es una de las áreas destacadas por Rodríguez Viau y, más allá de su laboreo en México, la empresa todavía tuvo sus acercamientos con actores locales, en medio de un tablado preocupante: según datos del Sistema Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) en 2025 se quemaron más de 437.000 hectáreas.
Uno de estas aproximaciones iniciales es con el gobierno de La Pampa, una de las provincias más afectadas por los focos de fuego: durante 2025, sufrió el arrasamiento de 170.000 hectáreas, 120.000 más que la segunda provincia más afectada, Chubut.
Según la propia web de la empresa, en su trabajo con la provincia esperan desarrollar funcionalidades como; georreferenciar personal de guardián; vincular rayos con focos detectados para inferir causas y automatizar reportes para presentaciones políticas y presupuestarias. “Hemos trabajado con otras provincias, con pruebas nacionales, hemos hecho pruebas piloto. A nivel gubernamental hicimos bastante”, remarcó.
La tecnología se integra así a las estrategias de prevención en un contexto que no muestra señales de progreso en el país. En lo que va de 2026, ya se quemaron más de 217.000 hectáreas según datos del SNMF, lo que derivó en la comunicación de la emergencia ígnea en Chubut, Neuquén y Río Negro por el plazo de un año, encima de su clasificación como “zona de desastre”.





