Tecnología

Por qué un discurso sobre IA generó silbidos para el exCEO de Google y aplausos para el cofundador de Apple

Las ceremonias de cargo en Estados Unidos dejaron este año una señal incómoda para las grandes tecnológicas: la inteligencia fabricado ya no despierta solamente fascinación entre los jóvenes, sino incluso temor, rechazo y creciente incertidumbre sobre el futuro gremial.

La número quedó expuesta en dos discursos completamente opuestos protagonizados por figuras históricas de Silicon Valley. Mientras el exCEO de Google, Eric Schmidt, fue recibido con abucheos durante una cargo en Arizona al murmurar sobre el avance de la IA. Por su parte, uno de los fundadores de Apple, Steve Wozniak, logró el objeto inverso en Michigan al poner el foco en el valencia humano por encima de las máquinas.

El contraste refleja un cambio de clima entre los nuevos profesionales. Distintas encuestas realizadas en universidades estadounidenses muestran que cerca del 70% de los estudiantes considera que la inteligencia fabricado representa una amenaza para sus oportunidades laborales. El contexto financiero siquiera ayuda: el desempleo entre graduados recientes alcanzó su nivel más detención en doce abriles en Estados Unidos.

Para muchos estudiantes, el discurso de la “nueva revolución tecnológica” empieza a sonar menos prometedor y más parecido a una advertencia sobre automatización, reemplazo de tareas y pérdida de empleos.

El incómodo discurso del exCEO de Google

Schmidt, quien lideró Google entre 2001 y 2011, habló delante unos 10.000 estudiantes en la Universidad de Arizona e intentó presentar a la inteligencia fabricado como la próxima gran transformación histórica, comparable a la aparición de la computadora portátil o internet. Sin retención, el mensaje rápidamente chocó contra la reacción del conocido.

Cuando afirmó que la IA “tocará cada profesión, cada aula, cada hospital… y cada relación que tengan”, comenzaron los abucheos y los gritos desde distintos sectores del estadio.

El momento de los silbidos al exCEO de Google.

El exejecutivo reconoció durante su exposición que las tecnologías actuales incluso generaron artículos negativos, como una degradación del debate conocido y una maduro polarización social. Además, admitió que existe un “miedo racional” sobre el posible reemplazo de empleos por parte de las máquinas.

Schmidt intentó cerrar su intervención con un llamado a que los jóvenes “formen la IA” ayer de que la IA los forme a ellos». Pero parte de los estudiantes consideró el discurso desconectado de la sinceridad gremial que atraviesan actualmente.

Algunos asistentes llegaron incluso a comparar la exposición con un extenso anuncio corporativo de Google. Otros cuestionaron la contradicción entre las universidades, que sancionan el uso de IA en trabajos académicos, y los empresarios tecnológicos que impulsan estas herramientas como inevitables para el futuro profesional.

La tensión escaló al punto de que desde el conocido incluso comenzaron a desgañitarse referencias a los “archivos de Epstein”, en indicación a antiguas controversias vinculadas al patrón.

Aunque en dirección a el final hubo aplausos, el episodio dejó en evidencia el creciente desgaste del discurso eufórico más o menos de la inteligencia fabricado entre parte de las nuevas generaciones.

Wozniak y una defensa de la inteligencia humana

El ambiente fue completamente diverso para Steve Wozniak, cofundador de Apple conexo a Steve Jobs, durante su décimo en la Grand Valley State University. Lejos de centrarse en algoritmos o automatización, Wozniak eligió un tono mucho más humano y cercano. Apenas comenzó su discurso lanzó una frase que despertó risas y ovaciones inmediatas: “¿Tenemos IA hoy? Todos ustedes tienen IA: inteligencia actual”.

Con ese descanso de palabras, Wozniak buscó reivindicar el valencia de la creatividad, el pensamiento propio y la individualidad frente al avance de las máquinas.

También ironizó sobre los intentos de replicar el cerebro humano mediante computación. “Estuve en una empresa donde los ingenieros descubrieron cómo fabricar un cerebro”, y agregó en un tono bromista: “Sí, toma nueve meses”.

A diferencia de otros referentes tecnológicos que suelen presentar la IA como el centro del futuro, Wozniak enfocó su mensaje en la importancia de “pensar diferente” y recordó a los graduados que el serio valencia sigue estando en las personas y no exclusivamente en las herramientas tecnológicas que utilizan.

Fuente: Ambito.com

Comentarios de Facebook

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba