Donald Trump afirmó que EEUU podría reabrir fácilmente el estrecho de Ormuz "con un poco más de tiempo"

En medio del conflicto en Medio Oriente, el presidente Donald Trump afirmó este que Estados Unidos puede rasgar el estrecho de Ormuz con un poco más de tiempo. «Con un poco más de tiempo, podemos rasgar fácilmente el estrecho de Ormuz, extraer el petróleo y hacernos ricos», advirtió el mandatario estadounidense en una publicación en Truth Social.
El régimen islámico de Irán bloqueó el estrecho de Ormuz en represalia por los ataques estadounidenses e israelíes que comenzaron a finales de febrero. Su reapertura se convirtió en una prioridad para los gobiernos de todo el mundo delante el plataforma vertiginosa de los precios de la energía.
Washington mantiene la presión sobre el estrecho de Ormuz.
Macron afirma que es «poco realista» rasgar Ormuz a la fuerza e instó a Trump a «tomárselo en serio»
Antes del mensaje de Trump, el presidente francés, Emmanuel Macron, declaró el jueves 2 de abril que sería poco realista editar una operación marcial para rasgar por la fuerza el estrecho de Ormuz, luego de que Donald Trump instara a los aliados a trabajar para su reapertura. En una crítica sólido, Macron acusó al mandatario estadounidense de contradecirse constantemente sobre la refriega con Irán y de socavar la confianza en la alianza marcial de la OTAN.
En lo que respecta a la OTAN y el conflicto en Medio Oriente , «tenemos que tomarnos las cosas en serio, y cuando queremos ser serios, no decimos lo contrario de lo que dijimos el día susodicho todos los días», dijo este jueves 2 de abril Emmanuel Macron.
El presidente estadounidense instó a Francia y a otros países a intervenir militarmente para desbloquear el estrecho de Ormuz, en el Golfo Pérsico, que ha quedado efectivamente cerrado por la respuesta iraní a la ataque estadounidense-israelí.
Pero una operación marcial de ese tipo para «liberar» el estrecho clave por la fuerza sería «poco realista», respondió el presidente francés.
Trump recibe al cabecilla de la OTAN en medio de tensiones por Ormuz y amenazas de ruptura
El secretario caudillo de la OTAN, Mark Rutte, viajará la próxima semana a Washington para reunirse con el Trump en un contexto afectado por la ascensión en Medio Oriente y las crecientes fricciones internamente de la alianza atlántica. El conversación apunta, entre otros ejes, a discutir posibles alternativas para destrabar la situación en el estrecho de Ormuz, actualmente bajo control iraní.
Desde la OTAN buscaron bajarle el tono político a la reconocimiento. La portavoz Allison Hart confirmó a Europa Press que el delirio estaba previsto “desde hace tiempo” y que se concretará la “próxima semana”, en un intento por desligarlo de la flamante ataque verbal de Trump contra sus socios europeos.
Sin confiscación, el trasfondo es difícil de ignorar. El mandatario estadounidense volvió a cuestionar con dureza el nivel de compromiso de los aliados en la refriega contra Irán, especialmente en lo que respecta a la seguridad del tránsito marino en una de las rutas energéticas más sensibles del mundo.
La OTAN y EEUU buscan desescalar las tensiones producto de la ascensión en Medio Oriente.
En ese ámbito, Trump redobló la presión y dejó abierta la posibilidad de una ruptura histórica con el bando. «Diría que está más que siendo considerado. Nunca me dejé influir por la OTAN. Siempre supe que era un tigre de papel», afirmó en una entrevista con el diario britano The Telegraph, al ser consultado sobre la continuidad de Estados Unidos internamente de la alianza.
La Casa Blanca sostiene que los países europeos tienen intereses directos en la estabilidad del estrecho de Ormuz —por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial—, pero no han acompañado activamente la logística marcial impulsada por Washington.
La reunión con Rutte, en ese sentido, aparece como un intento de reordenar posiciones en un momento crítico: con el conflicto en expansión, el frente diplomático internamente de la OTAN empieza a mostrar fisuras que podrían tener impacto no solo en la seguridad internacional, sino además en los mercados energéticos y financieros.





