Las provincias vinculan la reforma de la coparticipación al desarrollo nacional y señalan: «Resulta complejo identificar al responsable»

Los gobiernos provinciales reiteraron la urgencia de una reconfiguración tributaria, colocando la coparticipación federal como elemento central. Aun cuando comparten la visión de avanzar en esa dirección, enfatizaron que la medida debe ser integral y estar estrechamente vinculada al desarrollo nacional. «Resulta complicado identificar al que cede, nos hallamos en una economía de subsistencia», manifestaron.
El tema fue tratado en diversos foros recientemente, entre ellos la 32ª Conferencia Industrial Argentina, organizada por la Unión Industrial Argentina (UIA). Veinticuatro horas después, la cuestión reapareció en un encuentro de la Universidad del CEMA (UCEMA).
Presión por una reconfiguración tributaria y alerta
La sesión, titulada XV Jornadas Iberoamericanas de Financiación Local, fue organizada por UCEMA en colaboración con la Asociación Iberoamericana de Financiación Local (AIFIL), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la División de Gestión Fiscal del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El panel, moderado por la rectora de UCEMA, Carola Pessino, contó con la participación del viceministro de Economía de la Nación, José Luis Daza; el jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Macri; el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo; y el ministro de Economía de Santa Fe, Pablo Olivares, quienes debatieron sobre gasto público, tributación y gestión estatal, entre otros asuntos.
El intercambio coincidió en la valoración del marco macroeconómico instaurado por la gestión de Javier Milei y en la defensa general del orden económico, aunque surgieron discrepancias en torno a la política de subsidios al transporte de pasajeros, destacando la dicotomía entre el AMBA y las provincias como punto conflictivo.
La jornada contó con la organización conjunta de la Asociación Iberoamericana de Financiación Local (AIFIL), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la División de Gestión Fiscal del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
En ese contexto, el gobernador mendocino Cornejo abogó por avanzar hacia una reforma tributaria integral que incluya la revisión del régimen de coparticipación federal. «La ley de Coparticipación no generó el efecto redistributivo esperado. Las provincias que eran relativamente prósperas siguen siéndolo, y las que estaban en situación de vulnerabilidad continúan en la misma posición», explicó.
Se refirió también a los tributos distorsivos, señalando al impuesto a los combustibles, de competencia nacional, y al Ingreso Bruto, de competencia provincial. En ese sentido afirmó: «La reforma debe ser integral y afectar la ley de coparticipación, pues esta genera distorsiones».
Siguiendo esa línea, Jorge Macri respaldó la iniciativa pero advirtió: «Hasta que no exista una expansión de la economía, resulta difícil determinar quién cede. Todos operamos en una economía de subsistencia». Añadió que todas las provincias están “esforzándose por reducir un impuesto distorsivo, el Ingreso Bruto”, y dirigió un mensaje a Javier Milei: «Este rumbo nacional requiere tiempo; el tiempo es una variable insustituible».
Aunque mantuvieron un tono cordial, las intervenciones de Cornejo y Macri incluyeron un contrapunto respecto a los subsidios al transporte de pasajeros. El gobernador mendocino reclamó que la Nación «subsidia en exceso al AMBA». «Ya no», respondió el jefe de Gobierno, indicando que la Casa Rosada transfirió las líneas de colectivo a CABA. Cornejo cerró el debate enfatizando: «El pasaje que se paga en Rosario y Córdoba supera notablemente al de Buenos Aires».
La Secretaría de Transporte estableció una nueva estructura de costos para los colectivos de jurisdicción nacional del AMBA.
En los últimos días, la medida volvió a generar controversia en la relación entre la Casa Rosada y las provincias, pues la Secretaría de Transporte definió una nueva estructura de costos para los colectivos del AMBA, fijando las compensaciones que el Estado abonará a las empresas entre octubre 2026 y enero 2027. Además, autorizó el desembolso de $38.840.841.807 como diferencial de recaudación correspondiente a los meses de junio a septiembre.
Los gobernadores Martín Llaryora (Córdoba) y Gustavo Sáenz (Salta) expresaron su malestar ante la medida, calificándola como un golpe al federalismo.
Por su parte, el viceministro de Economía, José Luis Daza, declaró en el evento de UCEMA que el Ingreso Bruto es el impuesto «más nocivo» de la Argentina. Asimismo, defendió la necesidad de reducir el gasto público: «No podemos destinar más del 20 % del PIB; estamos excesivamente sobrepasados».
Asimismo, consideró que la estructura tributaria del país es «frankestiniana». «No lograremos desarrollarnos bajo este sistema impositivo», subrayó.
Con un enfoque más técnico, el ministro santafesino Pablo Olivares explicó que el gasto corriente debe generar un impacto asignativo sin distorsionar los incentivos económicos. «Las dos grandes narrativas de la economía son la productiva y la distributiva». Añadió que otro pilar es mantener la disciplina de la austeridad: «Debemos hacerlo, aunque históricamente el discurso de austeridad ha sido difícil en Argentina porque no se cumple».
Mientras tanto, Carola Pessino, rectora de UCEMA, resaltó que «en América Latina enfrentamos desafíos significativos en materia de calidad educativa y formación de capital humano. No solo importa cuánto invertimos, sino cómo invertimos para generar mayores beneficios sociales».
Las transferencias automáticas experimentaron un crecimiento real interanual de apenas 0,5 %, mientras que el aumento respecto a septiembre fue del 1,5 %.
El debate sobre la coparticipación
En octubre pasado, las transferencias automáticas crecieron apenas un 0,5 % real interanual, y la variación respecto a septiembre fue del 1,5 %. Dentro de ese conjunto, la coparticipación federal –que constituye el 92 % del índice– registró una alza real del 0,9 %, impulsada por el impuesto a las Ganancias, que avanzó un 17,1 %. Por su parte, el IVA descendió un 7,5 % y los impuestos internos retrocedieron un 33,8 %.
Según la consultora Politikón Chaco, al comparar por jurisdicciones, 22 de los 24 distritos recibieron más recursos en términos reales. Santa Cruz lideró el incremento con un 1,7 %, seguida por Tierra del Fuego (+1,5 %), La Pampa y Neuquén (+1,4 % cada una). En el extremo opuesto, Buenos Aires mostró una disminución del 0,4 % y Tucumán del 0,2 %.
Pese a la leve recuperación observada en octubre, el balance de los primeros diez meses de 2026 sigue reflejando cifras negativas. Entre enero y octubre, las transferencias automáticas totalizaron $65,41 billones, con una caída real del 0,5 % interanual.
Catamarca fue la única provincia que logró un incremento acumulado (+0,8 %), mientras que Salta se mantuvo estable. El resto de las jurisdicciones registró retrocesos. CABA presentó el peor desempeño, con una disminución del 1,2 %, seguida por Santa Fe y Entre Ríos (ambas con -0,7 %).
Fuente: Ambito.com





