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GPT-6.1 Terra: la innovadora IA de OpenAI que revoluciona la automatización de formularios, planos y edición de vídeo

Transferir la información contenida en una factura a una hoja de cálculo o rellenar formularios puede absorber una fracción considerable del tiempo de trabajo. La Inteligencia Artificial ha intentado durante un período prolongado simplificar estas labores, y OpenAI ha introducido GPT‑6.1 Terra, un sistema que aspira a superar la mera respuesta a interrogantes para ejecutar acciones directamente en un ordenador.

Esta nueva versión también añade avances en la interpretación de imágenes y disminuye la frecuencia de equivocaciones en las respuestas. El objetivo es que dichas utilidades gestionen actividades rutinarias con mayor exactitud, minimizando la necesidad de ajustes por parte del operador.

Terra es capaz de interactuar con aplicaciones y ejecutar funciones dentro de ellas, en vez de limitarse a describir los pasos a seguir.

¿En qué consiste GPT‑6.1 Terra y de qué manera transforma la interacción con el ordenador?

GPT‑6.1 Terra representa un modelo de OpenAI que puede analizar el contenido visual de una pantalla y ejecutar operaciones dentro de diversas aplicaciones. Es competente en manipular documentos, rellenar campos y emplear software para llevar a cabo actividades que, habitualmente, demandan la intervención de una persona.

La singularidad radica en que el usuario no se ve restringido a solicitar indicaciones. Una vez que dispone de los recursos apropiados, Terra interactúa con ellos y progresa en la tarea. Por ilustrar, puede extraer los datos de una factura y transferirlos automáticamente a un software contable.

El factor económico también jugó un papel crucial en su creación. Las tarifas habituales de su API resultan un 50 % inferiores a las de GPT‑5.6 Terra, una disminución dirigida a compañías que requieren procesar volúmenes masivos de datos. El ahorro se vuelve significativo al ejecutar miles de operaciones análogas.

Esta versión reciente se integra a ChatGPT Work y Codex para suscriptores de planes de pago, tales como Plus y Pro. Los programadores también pueden acceder a ella a través de la API de OpenAI, aunque actualmente no está habilitada como alternativa en los diálogos estándar de ChatGPT.

De completar hojas de cálculo a descifrar planos técnicos: el funcionamiento de la renovada capacidad visual

Una de las aptitudes más relevantes de Terra consiste en reconocer componentes visuales en la pantalla y manipularlos. Es capaz de detectar datos en documentos digitales, analizar tablas y rellenar formularios, siempre que disponga del acceso a las aplicaciones requeridas para ejecutar dichas acciones.

Los planos arquitectónicos suponen un desafío mucho más complejo. Su comprensión no se limita a leer dimensiones o identificar denominaciones de espacios; es preciso percibir la disposición de los elementos y emplear esa información para generar una representación en tres dimensiones.

OpenAI puso a prueba esta habilidad mediante un examen que consistía en transformar bocetos técnicos en modelos 3D. Terra superó a GPT‑5.6 Terra en 15 puntos porcentuales bajo un nivel de razonamiento intermedio, logrando además un coste por tarea notablemente reducido.

En la misma prueba, alcanzó un desempeño equiparable al de GPT‑6 Astra, uno de los sistemas más avanzados de la firma. La distinción radica en que Terra ofrece un precio por token diez veces más bajo, posibilitando la ejecución de estas tareas con un gasto mucho menor.

Asistencia en la edición de vídeo y reducción de la tasa de errores: los avances esenciales del modelo

La capacidad visual se evaluó también mediante una película animada. Terra tenía la tarea de examinarla cuadro a cuadro y generar un informe con la sincronización de cada escena, facilitando a un equipo de restauración la localización de los segmentos que requerían revisión.

El modelo logró completar la labor identificando las secuencias y ordenando sus marcas temporales. Esta actividad habitualmente consume numerosas horas cuando se lleva a cabo de forma manual, particularmente en producciones extensas que exigen una inspección minuciosa.

Otro avance aborda un problema típico de la IA: la generación de datos falsos que aparentan ser verídicos. Para cuantificar la mejora, OpenAI empleó una prueba interna con preguntas diseñadas expresamente para inducir errores.

Con un razonamiento básico, GPT‑5.6 Terra mostró una tasa de errores del 53,6 %. La versión actual disminuyó ese índice al 16,7 % y, bajo el máximo nivel de análisis, alcanzó un 4,3 %. Estos valores se refieren exclusivamente a esas pruebas y no garantizan una precisión idéntica en cualquier tipo de tarea.

En el ámbito de la programación se observó una mejora notable. Terra resolvió satisfactoriamente el 50,3 % de los retos de Terminal‑Bench 4.0, comparado con el 21,5 % de su predecesor. La prueba abarca dificultades que pueden surgir al desarrollar software, como corregir una página web cuyas componentes se desplazan durante la carga.

Para los proyectos de programación de mayor complejidad, GPT‑6.1 Sol y GPT‑6 Astra continúan proporcionando un rendimiento superior. Terra se focaliza esencialmente en tareas informáticas que demandan rapidez y alta repetibilidad, como el procesamiento de documentos o la interacción con aplicaciones.

Fuente: Ambito.com

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