Después de la escapatoria de Flávio, los hermanos Bolsonaro se reencuentran en territorio estadounidense

Los hermanos Flávio y Eduardo Bolsonaro aparecieron conjuntamente en Estados Unidos después de la derrota del senador frente al mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva. El encuentro se dio en un contexto de marcada tensión política para la familia del expresidente Jair Bolsonaro, mientras Flávio intenta reorganizar la oposición desde el extranjero y pone en tela de juicio la validez del escrutinio.
El senador arribó a Miami este miércoles acompañado de su esposa y sus dos hijas, tras abandonar Brasil y efectuar un itinerario que incluyó escalas en Argentina y Ecuador. El desplazamiento se concretó luego de que la justicia brasileña le exigiera la entrega de sus pasaportes en el marco de una investigación por presunto lavado de dinero. Flávio incumplió el plazo establecido y las autoridades procedieron a la revocación de sus documentos.
El encuentro con Eduardo, quien reside en Estados Unidos, reavivó la exposición de los lazos del clan Bolsonaro con la nación norteamericana. El hermano menor de Flávio se estableció en Texas y mantuvo contactos con figuras vinculadas al entorno de Donald Trump, en busca de respaldo frente a los procesos judiciales que afectan a la familia. Su permanencia en EE.UU. también está relacionada con gestiones políticas orientadas a contrarrestar la causa judicial que culminó con la condena de su progenitor.
Flávio Bolsonaro impugna los resultados de la votación
La reunión se dio tras la derrota del senador en la segunda vuelta frente a Lula, quien alcanzó el 51,78 % de los sufragios, frente al 48,22 % obtenido por el candidato bolsonarista, según los datos oficiales. Flávio se negó a aceptar plenamente el resultado y alegó un presunto fraude electoral, aunque no aportó pruebas que sustentaran sus afirmaciones. Los observadores internacionales consideraron que la elección se desarrolló con normalidad.
Desde territorio estadounidense, el senador difundió una misiva en la que inicialmente se autodenominó “auténtico presidente electo de Brasil” para luego sustituir la expresión por “líder de Brasil”. En el documento acusó al presidente Lula y al Supremo Tribunal Federal de haber orquestado un supuesto golpe electoral y expresó su gratitud al mandatario argentino, Javier Milei, y a Trump por la asistencia y la acogida recibida en EE.UU.
La partida de Flávio también suscitó críticas en Brasil, pues se realizó tras una orden judicial que pretendía impedir su salida del país. Lula describió el acto como “vergonzoso” y cuestionó la decisión del senador de abandonar el territorio nacional en lugar de permanecer para responder a las investigaciones que enfrenta.
Los antecedentes de Jair y Eduardo Bolsonaro
El reencuentro de los hermanos se produce en un escenario marcado por la situación judicial que afecta a la familia. Jair Bolsonaro, exmandatario de Brasil, cumple una condena de 27 años de prisión por su presunta participación en un intento de golpe de Estado tras la derrota electoral de 2022 frente a Lula. El expresidente había viajado a EE.UU. después de aquella derrota y retornó a Brasil varios meses después.
Eduardo Bolsonaro fue sentenciado en Brasil por realizar gestiones ilegales ante el Gobierno de los Estados Unidos con el objetivo de presionar a las autoridades brasileñas en el marco del proceso judicial contra su padre. El dirigente se estableció en Texas y buscó apoyo político de la administración Trump. Su situación judicial, junto con la de Flávio, mantiene a la familia bajo constante presión mientras intenta conservar influencia entre los sectores conservadores brasileños.
El encuentro en territorio estadounidense constituye una nueva faceta de la estrategia política de los Bolsonaro tras la derrota electoral. Mientras Flávio persiste en impugnar el resultado y promete liderar la oposición, la familia conserva sus vínculos con figuras estadounidenses en medio de una contienda que combina política, alegaciones electorales y procesos judiciales.
Fuente: Ambito.com





