Tecnología

EEUU impone la prohibición del uso de DeepSeek en todas las agencias federales

El enfrentamiento entre EE.UU. y China en el marco de la carrera por la inteligencia artificial ha añadido un nuevo episodio. El lunes pasado, la administración de Donald Trump veto el empleo, por parte de agencias civiles del gobierno, de cualquier producto o servicio proveniente de la empresa china de IA DeepSeek, una de las más prominentes dentro del ecosistema del país asiático, argumentando la necesidad de proteger la “seguridad nacional”.

El Departamento de Seguridad Nacional dio a conocer la determinación mediante el Registro Federal, señalando que todas las entidades federales deberán suprimir cualquier herramienta de la compañía china de sus infraestructuras.

La fricción entre la administración estadounidense y su homóloga china no es una novedad; ambas potencias están inmersas en una contienda por alcanzar el liderazgo en la creación de modelos avanzados de inteligencia artificial.

Desde el lanzamiento del modelo R1 de DeepSeek el 20 de enero de 2025, el cual provocó conmoción en los mercados internacionales, legisladores de EE.UU. han observado con detenimiento a la empresa, considerando que tales tecnologías podrían representar un riesgo para la seguridad del país.

EE.UU. prohíbe DeepSeek

Las autoridades americanas fundamentaron la restricción en los peligros asociados al tratamiento de la información de los usuarios. En una orden firmada por Mullin en julio y remitida al director de presupuesto de la Casa Blanca, Russell Vought, la administración advirtió que DeepSeek había recopilado volúmenes considerables de datos potencialmente sensibles que podrían ser transferidos al gobierno chino, en virtud de la legislación de seguridad de la información de esa nación. La disposición se ampara en una ley de 2018 orientada a reforzar la seguridad de las adquisiciones federales.

Archivo. DeepSeek, excluido de las agencias federales de EE.UU.

Las inquietudes sobre los vínculos de la compañía con Beijing habían sido señaladas previamente por el Comité Selecto de la Cámara de Representantes sobre China, que en abril de 2025 describió esas relaciones como “significativas”. En esa ocasión, los legisladores propusieron una normativa que obligara a retirar el software de DeepSeek de los sistemas gubernamentales.

Estas limitaciones se suman a otras iniciativas destinadas a restringir el acceso a la herramienta en entes públicos. En enero de 2025, la Agencia de Sistemas de Información de Defensa del Pentágono prohibió el uso del chatbot. La Marina de EE.UU., por su parte, ha emitido directrices que desaconsejan la utilización de sistemas de IA de código abierto en funciones oficiales. Asimismo, varios estados han impuesto restricciones a su empleo.

El conflicto trasciende el veto anunciado el lunes. DeepSeek y otros proveedores chinos de IA fueron acusados por agencias de seguridad nacional estadounidenses de extraer sistemáticamente propiedad intelectual de compañías estadounidenses para crear modelos competitivos.

En febrero, OpenAI alertó a los legisladores de EE.UU. que DeepSeek empleaba una técnica denominada destilación para obtener datos de los principales sistemas de IA estadounidenses y desarrollar su chatbot R1.

La disputa también abarca restricciones al acceso chino a los chips más sofisticados del planeta y a los equipos necesarios para su fabricación. Paralelamente, Beijing presentó la semana pasada una propuesta para incluir tecnologías avanzadas de IA en su lista de control de exportaciones, lo que podría limitar las transferencias internacionales de ciertos desarrollos.

El borrador contempla 23 tecnologías, entre ellas modelos de lenguaje de alta complejidad, agentes de IA, diseños de chips y conglomerados de computación. Las restricciones previstas abarcarían los pesos de los modelos y el código fuente de productos que superen determinados umbrales de rendimiento.

Respuesta de China

Tras la decisión de la Casa Blanca, China manifestó su rechazo al veto y aseguró que defenderá los intereses de sus compañías. La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Mao Ning, declaró el martes que Beijing “protegerá con firmeza los derechos e intereses legítimos de las empresas chinas” al ser consultada sobre la medida estadounidense.

Ambos jefes de Estado tienen previsto reunirse durante la cumbre de líderes del Foro de Cooperación Económica Asia‑Pacífico (APEC), donde la inteligencia artificial será un tema central.

“China se opone consistentemente a la ampliación desmedida del concepto de seguridad nacional y a la politización de asuntos científicos, tecnológicos, económicos y comerciales”, sostuvo Mao en una rueda de prensa.

Este nuevo episodio de tensiones tecnológicas se produce antes del encuentro programado entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, a mediados de noviembre. La reunión tendrá lugar en el marco de la cumbre de líderes del Foro de Cooperación Económica Asia‑Pacífico (APEC), que se celebrará en Shenzhen, China.

Fuente: Ambito.com

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