Espectáculos

Zayn Malik regresa a Buenos Aires tras doce años y sucumbe al entusiasmo del lleno Movistar Arena

Transcurrieron doce años desde la última aparición de Zayn Malik actuó en Argentina, pero bastaron unos minutos para comprobar que la espera no había mermado el vínculo. El Movistar Arena estaba a rebosar, las canciones se interpretaron sin pausa y el artista británico mostró tan asombrado como entusiasmado al reencontrarse con un público que todavía estaba presente.

En esta ocasión viajó en solitario. Su visita anterior había sido en 2014, junto a One Direction, ante un Vélez colmado en plena cúspide del grupo. Ahora, con 33 años, cinco álbumes en solitario y una trayectoria forjada lejos de aquel fenómeno, Zayn pisó por primera vez un escenario argentino como solista. En el otro extremo, muchas de las personas que crecieron escuchándolo también habían aguardado más de una década para verlo en esa condición.

La expectación se hacía sentir intensamente antes de las 21:30. Cada movimiento cerca del escenario provocaba un grito, y cuando las luces se apagaron, el Arena estalló. Un video en blanco y negro dio inicio al espectáculo y los primeros acordes de “Nusrat”, tema inaugural de KONNAKOL, pusieron fin oficial a los doce años de espera. “Hola, Buenos Aires. Tanto tiempo” saludó el artista.

El cantante se presentó por primera vez como solista ante un Movistar Arena colmado.

El tan anticipado retorno de Zayn Malik a la Argentina

Zayn aludió en varias oportunidades al lapso transcurrido desde su última visita: “Espero no haberlos hecho esperar demasiado” declaró al iniciar, y el Movistar Arena respondió con uno de los numerosos vítores que se repetirían a lo largo de la noche.

Entre canción y canción intentó dialogar con el público, aunque su marcado acento dificultó la comprensión de algunas palabras entre el ruido del estadio. Sin embargo, cada intervención fue recibida con una ovación, aun antes de que muchos lograran descifrar lo que había dicho.

La interacción resultó beneficiosa para el intercambio. Al preguntar cuántos asistentes eran de Buenos Aires y cuántos provenían de otras regiones, obtuvo prácticamente la misma respuesta para ambas preguntas: “Creo que gritó la misma gente las dos veces, pero está bien”, bromeó.

El uso del español fue breve, pero suficiente para desencadenar otra gran reacción: “¡Los amo, Argentina!”.

El intérprete recorrió distintas fases de su trayectoria y presentó temas de su último álbum, KONNAKOL.

Un Zayn entusiasmado con el público argentino

Zayn mostraba un entusiasmo especial por la respuesta del público. Solicitaba energía mientras el estadio ya rebosaba, agradecía una y otra vez y elogiaba la forma en que resonaban las canciones desde el otro lado del escenario.

El instante más palpable llegó con “PILLOWTALK”. Bastaron los primeros compases para que el nivel sonoro del Movistar Arena se transformara por completo. Lanzada en 2016 como el primer gran paso de su carrera tras One Direction, diez años después seguía provocando uno de los mayores vítores de la velada.

“Sentía cierto nerviosismo al interpretar esta canción en vivo por primera vez. Pero ustedes la convierten en algo jodidamente increíble cada noche”, confesó después. Luego reiteró su gratitud: “Gracias por estar aquí conmigo. Gracias por disfrutar. Gracias por apoyarme. Gracias por todo el cariño. No tengo palabras suficientes para agradecerles”.

El público quiso demostrarle que, tras tantos años, seguía presente. Zayn parecía decidido a dejar claro que lo había percibido.

Zayn Malik desplegó su universo en el Movistar Arena

La escenografía acompañó ese recorrido con un amplio despliegue de pantallas LED que transformaron por completo la estética del escenario de una canción a otra. Colores, imágenes y juegos de luces otorgaron a cada tema una identidad propia, mientras Zayn permanecía casi siempre en el centro del escenario.

Tras él, una banda compuesta íntegramente por mujeres sostuvo el espectáculo durante toda la noche. Zayn tomó un momento para presentarlas y solicitó una ovación para ellas, la cual el Movistar Arena concedió sin dilación.

“PILLOWTALK” se erigió como uno de los momentos de mayor euforia del recital.

El repertorio transcurrió por KONNAKOL y por distintas etapas de su carrera solista con “sHe”, “Met Tonight”, “Birds on a Cloud”, “What I Am”, “Alienated”, “Dreamin”, “Concrete Kisses”, “Gates of Hell” y “BoRdErSz”.

Tras una noche dominada por los gritos, “iT’s YoU” modificó por completo la atmósfera del Arena. Zayn la presentó como una de sus favoritas para interpretar en vivo y, en esa ocasión, el público redujo el volumen para escucharla. Durante varios minutos, su voz quedó prácticamente sola frente a un estadio en silencio.

El público argentino, protagonista de la noche

Hacia el final, Zayn volvió a abandonar el escenario durante uno de los interludios. Fue entonces cuando el recital tomó un matiz inevitablemente argentino.

Sin música y con las luces tenues, desde algún sector surgió: “El que no salta es un inglés”. En segundos, todo el estadio se sumó.

El público sorprendió al británico con cánticos argentinos durante uno de los recesos del espectáculo.

La escena resultó a la vez ridícula y perfecta: miles de personas saltaron contra los ingleses mientras esperaban ansiosas el regreso de su ídolo británico.

Luego resonó el “Argentina, Argentina”. Fuera del Arena, la ciudad vivía otra noche singular: simultáneamente, Lionel Messi disputaba en el Monumental su último partido con la Selección frente a Benín. Dentro, camisetas argentinas se mezclaban con sudaderas de Zayn y recuerdos de One Direction.

El espectáculo podía ser totalmente británico sobre el escenario. En las gradas, hacía rato se había convertido en argentino.

El cierre de Zayn Malik en el Movistar Arena

Cuando Zayn reapareció quedó una canción pendiente: “Die For Me”. En ese momento la última respuesta del público se hizo evidente. Mientras cantaba, cientos de carteles se alzaron desde distintos sectores del estadio con una frase preparada especialmente para él: “We would die for you” (moriríamos por vos).

Resultaba difícil encontrar un cierre más literal a lo vivido durante toda la velada. Tras una hora y veinticinco minutos y veinte temas, Zayn agradeció por última vez, pidió a todos que regresaran a sus hogares con precaución y se retiró.

“Die For Me” fue la pieza elegida para concluir el regreso de Zayn Malik al país.

Habían transcurrido doce años. En ese intervalo abandonó One Direction, forjó una carrera independiente, lanzó cinco discos y transformó gran parte de su vida artística. Su público argentino también creció. Sin embargo, el Movistar Arena repleto demostró que algo permanecía exactamente en el mismo lugar.

Zayn lo comprendió desde lo alto del escenario y pasó buena parte de la noche intentando que quienes estaban abajo supieran que él también lo había percibido.

Fuente: Ambito.com

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