Novak Djokovic vence a Alexander Zverev en Beijing, superando un récord histórico que compartía con Rafael Nadal

Novak Djokovic protagonizó una de sus mejores exhibiciones este domingo en el ATP 500 de Beijing. El jugador serbio venció al alemán Alexander Zverev con parciales de 4‑6, 6‑4 y 6‑4, asegurando su lugar en las semifinales del certamen.
El duelo se extendió durante dos horas y 35 minutos en el recinto principal, el Diamond. Con esta victoria, Djokovic alcanzó su 32ª victoria consecutiva en Beijing, eclipsando el récord de inicio imbatible que hasta ahora compartía con Rafael Nadal, quien había conseguido 31 triunfos seguidos en Roland Garros durante la era Open.
El atleta de 39 años se medirá en semifinales contra el ruso Daniil Medvedev, sexto cabeza de serie, quien previamente superó al argentino Francisco Cerúndolo. Además, Djokovic mantuvo su invicto frente a Zverev, quien había conquistado Roland Garros y el US Open en la presente temporada.
Con un marcador de 4‑6, 6‑4 y 6‑4, el serbio superó al alemán y avanzó a la fase semifinal del ATP 500 de la capital china.
Un duelo marcado por el tenis y la controversia
Desde el inicio, la pista Diamond estuvo impregnada de tensiones. Djokovic inició con dos dobles faltas, cediendo su servicio, lo que permitió a Zverev tomar la delantera pese a la reacción del serbio. El alemán protestó por un cambio inesperado en la pantalla de anuncios durante su saque, y la revisión por VAR obligó a repetir el punto, generando objeciones de Djokovic y una creciente simpatía del público. El serbio respondió con globos, dejadas y golpes paralelos, pero no logró reconquistar el quiebre. Salvó una pelota de set y dispuso de dos oportunidades para igualar, aunque Zverev las anuló con un ace de segundo servicio y una volea antes de cerrar el parcial.
El segundo set arrancó con uno de los momentos más llamativos. Zverev devolvió un globo de Djokovic entre las piernas, respondió y concluyó la jugada en la red. A partir de entonces, los servicios dominaron la contienda: el alemán colocó 23 de sus 24 primeros servicios y sumó seis aces, mientras Djokovic resistió una ocasión de quiebre y, en el siguiente intercambio, capitalizó dos errores para obtener una bola de set. Esa primera le bastó: construyó el punto hasta la red y lo cerró con una volea cruzada.
El tercer parcial mantuvo la igualdad. Zverev encadenó tres aces para igualar 1‑1 y amenazó con romper, pero Djokovic se salvó con una dejada y una volea. Desde ese momento, el serbio controló sus turnos y trasladó la presión al alemán, quien tuvo que servir para mantenerse en el encuentro.
Zverev llegó a marcar 30‑0, pero sus equivocaciones devolvieron la iniciativa a Djokovic. Salvó la primera pelota del juego y tuvo otra ocasión para conservar el servicio, pero entregó el set con una derecha a la red.
Los 19 aces de Zverev resultaron insuficientes: Djokovic conquistó el 82 % de los puntos con su primer servicio y logró un quiebre en el último intercambio de cada uno de los sets que ganó. El alemán había catalogado al serbio como “uno de los retos más duros” sobre superficie dura. En Beijing, Djokovic volvió a confirmar su supremacía.
Fuente: Ambito.com





