Tecnología

OpenAI insta a Donald Trump a impulsar normas internacionales para la IA

OpenAI ha reiterado su llamado al gobierno de EE. UU. para intensificar la labor de establecer normas internacionales que rijan el desarrollo de los modelos más avanzados de inteligencia artificial. “Consideramos que Estados Unidos debe encabezar una iniciativa que colabore con naciones de todo el planeta en la definición de estándares técnicos globales para la IA de vanguardia, incluida la mejora recursiva de la IA (RSI)”, indicaron en una publicación de su blog el lunes pasado.

El tema de la seguridad en la evolución de la IA ha cobrado protagonismo en el debate público tras las advertencias emitidas por el exinvestigador de Anthropic y OpenAI, Jacob Coxon. Estas alertas fueron respaldadas posteriormente por destacadas voces del sector tecnológico estadounidense, como Dario Amodei (director ejecutivo de Anthropic), Elon Musk (xAI) y el propio Sam Altman, líder de OpenAI.

Este conflicto se sitúa, más allá del debate general sobre la IA, en un escenario donde China procura cerrar la brecha con el desarrollo estadounidense. Mientras tanto, Washington eleva las alarmas y denuncia los “riesgos” que representa la rápida evolución del gigante asiático.

OpenAI reitera su solicitud de regulación de la IA

Según el análisis de la compañía, “Entidades democráticas consolidadas, como el Center for AI Standards and Innovation (CAISI), la legislación estatal y un marco regulatorio federal para la IA” pueden contribuir a alcanzar un consenso sobre la velocidad del progreso. No obstante, advierten que “el desarrollo y la puesta en marcha de la IA ya se dan en múltiples países, su adopción es global y sus repercusiones probablemente afectarán a toda la humanidad, en distintos momentos y de diversas formas”.

En este sentido, OpenAI sostiene que son imprescindibles “esfuerzos internacionales” para crear normas que permitan abordar “ciertos retos esenciales”.

Entre los desafíos más relevantes, el informe menciona la fragmentación del conocimiento, que “complica la comparación de evidencia, la comprensión de capacidades emergentes y la respuesta a riesgos transfronterizos”; la necesidad de una acción colectiva frente a la automejora recursiva (RSI); y la disparidad de recursos que poseen los países para desarrollar esta tecnología.

Archivo. OpenAI vuelve a ejercer presión sobre Trump para la regulación de la IA.

“En términos claros, cualquier laboratorio de IA que realice investigación automatizada o desarrolle capacidades avanzadas debe asumir la responsabilidad de hacerlo de forma segura, siguiendo principios básicos de autorresponsabilidad y cumpliendo la normativa vigente. Nuestra propuesta de normas persigue dos metas: impedir la concentración de poder y obtener mejores resultados operativos”, declaró la empresa creadora de ChatGPT.

En esa línea, el comunicado concluyó: “Liderar ahora definirá si EE. UU. moldea el marco global de la IA o, por el contrario, observa cómo se consolida a su alrededor un sistema fragmentado, desigual y plagado de conflictos. Asimismo, determinará si la IA avanzada refuerza las redes que EE. UU. y sus aliados ya poseen; la falta de liderazgo podría debilitarlas”.

Altman tendrá una agenda centrada en la seguridad de la inteligencia artificial y en las relaciones entre EE. UU. y China. El miércoles comparecerá ante el Consejo de Seguridad de la ONU para tratar la IA y la seguridad internacional, y el jueves asistirá a una cena de Estado en la Casa Blanca en honor al presidente chino, Xi Jinping, según informó la compañía.

La participación de Altman se produce mientras Washington y Beijing avanzan en un diálogo específico sobre inteligencia artificial. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, indicó durante el fin de semana que ambas naciones acordaron crear un “diálogo EE. UU.–China sobre IA” para alcanzar una comprensión común de los beneficios y riesgos de la tecnología.

La oferta pública inicial, el contexto subyacente

La agenda internacional de Altman coincide con la decisión de OpenAI de posponer su salida a bolsa. El director ejecutivo confirmó que la empresa no cotizará en 2026 y vinculó esta medida a las crecientes inquietudes sobre la seguridad de la IA, aunque la decisión también alimenta dudas en el sector respecto a los resultados concretos que estas compañías puedan alcanzar, según las expectativas del mercado.

“Considero que, dadas las circunstancias actuales en materia de seguridad, este no es un momento idóneo para una IPO, y no sentimos presión al respecto”, expresó Altman en una entrevista con la revista Fortune.

El ejecutivo aclaró que OpenAI, en última instancia, buscará cotizar, aunque no precisó una nueva fecha para la operación. “Descartamos 2026. Sí, tenemos mucho trabajo por delante, como atender las exigencias de seguridad y alineación que este momento impone, y explorar cómo la industria y los gobiernos pueden colaborar”, explicó.

OpenAI y su competidor Anthropic PBC habían presentado de manera confidencial la documentación necesaria para una salida a bolsa a comienzos de este año. Una potencial IPO de OpenAI había sido valorada en hasta un billón de dólares estadounidenses, aunque la compañía ya estaba considerando posponer el proceso.

Fuente: Ambito.com

Comentarios de Facebook

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba