Arabia Saudí clausura el oleoducto que elude el estrecho de Ormuz y EE. UU. impide el tránsito de cien buques

Arabia Saudita suspendió de forma temporal su oleoducto Este‑Oeste, una ruta esencial para exportar crudo sin pasar por el estrecho de Ormuz. Simultáneamente, Estados Unidos comunicó que impidió el tránsito de 100 buques comerciales hacia o desde puertos iraníes en los últimos sesenta días, intensificando la presión sobre los suministros energéticos en medio de la escalada bélica regional.
El Ministerio de Energía del reino explicó que la interrupción se adoptó de manera preventiva tras una serie de ataques a diferentes puntos de la red el jueves pasado. Los incidentes provocaron heridos y los equipos de respuesta y técnicos continúan trabajando para garantizar la seguridad de la infraestructura y evaluar los perjuicios, sin anunciar una fecha para reanudar el servicio.
Por su parte, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) declaró este sábado que ninguna nave cruzó el bloqueo sin la autorización de sus fuerzas. La operación se reactivó el 14 de julio por mandato del entonces presidente Donald Trump, después de que Washington pusiera fin al acuerdo marco de alto el fuego con Irán frente a los continuos ataques a embarcaciones en Ormuz.
El cierre del oleoducto y las limitaciones al tráfico marítimo añaden obstáculos al traslado de petróleo desde Oriente Medio. La infraestructura saudí se había convertido en la principal alternativa del reino ante la casi paralización del tránsito de petroleros por Ormuz, por donde circulaba aproximadamente el 20 % del crudo mundial antes del conflicto.
Una ruta estratégica para conducir el petróleo al mar Rojo
El sistema conecta las áreas productoras próximas al golfo Pérsico con la ciudad portuaria de Yanbu, situada en el mar Rojo. Desde ese puerto, el crudo puede embarcarse en buques sin necesidad de cruzar el estrecho de Ormuz.
Con una capacidad de hasta 7 millones de barriles al día, la vía alcanzó su mayor nivel de utilización tras el estallido de la guerra con Irán y el agravamiento de las dificultades para exportar por las rutas tradicionales.
No obstante, la salida por el mar Rojo también se vio afectada por la violencia regional. Los ataques de los hutíes contra buques y objetivos energéticos deterioraron una vía que Arabia Saudita consideraba esencial para asegurar la continuidad de sus ventas al exterior.
Las exportaciones saudíes de crudo descendieron en agosto a cerca de 3 millones de barriles diarios, la cifra más baja desde principios de 2017, principalmente debido a los riesgos de navegación y a los ataques a barcos en el mar Rojo.
Los ataques y el bloqueo intensifican la presión sobre el suministro
Los hutíes, asentados en Yemen, se atribuyeron en los últimos días los ataques a instalaciones energéticas saudíes ubicadas en Abha, Najran y Jazan, además de objetivos civiles y productivos en otras zonas del país.
Los combates se intensificaron al mismo tiempo que Estados Unidos atacó petroleros iraníes, marcando una nueva escalada del conflicto que puso en riesgo corredores marítimos cruciales para el transporte global de energía. Washington y Teherán reanudaron sus ofensivas cruzadas el 30 de agosto.
El informe del Centcom sobre las 100 embarcaciones desviadas corresponde a los primeros sesenta días de la nueva fase del bloqueo. En la fase anterior, entre el 13 de abril y el 18 de junio, las fuerzas estadounidenses desviaron más de 140 buques e inmovilizaron nueve que desobedecieron sus órdenes, aunque permitieron el paso de más de 50 embarcaciones con fines humanitarios.
La incertidumbre mantuvo elevados los precios del crudo. El viernes, los futuros del Brent rondaban los 105 USD por barril, tras haber rozado los 110 USD el día anterior. Por su parte, el crudo intermedio de Texas (WTI) cerró la semana en torno a los 100,5 USD.
La presión también se reflejó en los combustibles. En Estados Unidos, el precio medio de la gasolina se acercó a los 4 USD por galón, mientras que el diésel minorista alcanzó un récord cercano a los 6 USD.
Irán y Omán negociarán rutas seguras en Ormuz
En este contexto, Irán anunció que dialogará con Omán para definir rutas marítimas provisionales y seguras que permitan la navegación comercial por el estrecho. La reunión está prevista para el lunes 14 de septiembre en Mascate y contará también con la participación de países árabes del golfo Pérsico.
Las conversaciones buscarán establecer las condiciones de tránsito en un paso estratégico para las exportaciones energéticas de la región, que ha sido afectado por los ataques y las restricciones impuestas desde el inicio de la guerra en febrero.
Trump, por su parte, sostuvo este sábado en Irlanda que el conflicto concluirá “poco después de las elecciones de medio término”, programadas para el 3 de noviembre, y pronosticó que entonces los precios del petróleo retrocederán.
Fuente: Ambito.com





